Urge acelerar vacunación
Editorial
El 2020, en temas educativos, para muchos fue un año perdido pues, aun cuando muchos profesores y maestros tuvieron la buena intención de ayudar a sus alumnos a aprender, claramente algunos quedaron muy rezagados.
Cierto sector de la población pareciera que el año anterior, a pesar de haber asistido a las clases virtuales, no aprendió nada, pues su forma de aprendizaje nunca se acomodó a la virtualidad.
Otra parte no recibió ayuda de sus padres, quienes para quitárselos de encima les hacían las guías solo para cumplir con las entregas y, como quien dice, algunos pasaron sancochados.
Si se toma en cuenta este escenario, que viene sumado a dos años anteriores plagados de huelgas, en que el estudiantado tampoco aprendió mayor cosa, podemos decir que los alumnos de Costa Rica pasaron 3 años con un aprendizaje prácticamente nulo.
Quizá este rezago llevó a las autoridades de educación y salud a determinar que se retomaran las clases presenciales, aunque solo fueran unas horas a la semana.
Sin embargo, los maestros y profesores, o un buen sector de estos, desde el puro principio se mostraron disconformes, pues no están en los grupos prioritarios para recibir la vacuna contra Covid-19.
Desde enero, que se hizo el anuncio, muchos indicaron que no tenían problemas con volver a dar lecciones y que, si era necesario, pagarían ellos mismos la vacuna para garantizar su bienestar y el de sus alumnos.
De hecho, el Ministerio de Educación hizo un llamado a su par de Salud para que tomara en cuenta la importancia de adelantar a los maestros y profesores como un grupo prioritario, pues si ellos empiezan a caer de igual forma no podrán seguir impartiendo lecciones.
Seamos realistas, con la cantidad de alumnos que deben atender los centros educativos públicos, los maestros y profesores tienen entre 35 y 40 posibilidades de contagiarse.
Aunque quisiéramos pensar que esto no es más que una hipótesis, no podemos obviar que algunos centros educativos no tienen los insumos necesarios para hacerle frente al nuevo coronavirus.
Otro detalle es que en muchos hogares del país las condiciones no resultan idóneas y sí o sí todos los miembros de la familia deben mezclarse porque los espacios con los que se cuentan no permiten que estén separados.
Las autoridades han reiterado en los últimos días que las clases presenciales se mantienen, situación que a grosso modo no entendemos en qué se basan para porfiar en que las lecciones continúen, si la Contraloría General de la República detectó una serie de falencias en la Estrategia Regresar.
Y, con respecto al tema de la vacunación, es necesario que de carácter urgente se agilice, más tomando en cuenta la cantidad de casos diarios que se reportan y en especial con el montón de personas que han terminado en los hospitales y en las unidades de Cuidados Intensivos.
También, como país debemos tener una consigna: aparte de no enfermarnos y que no mueran más personas, es sumamente importante que no permitamos que muera la poquita economía que aún nos mantiene.
Para esto sería imprescindible que, cuanto antes se vacunen más personas, en especial todas aquellas que atienden público. Ya llegamos a un punto en que no importa si las vacunas las trae el gobierno o si debemos pagarlas en una farmacia.
PERIODISTA: Redacción Diario Extra
EMAIL: [email protected]
Martes 27 Abril, 2021
HORA: 12:00 AM