Pocas horas después de que el Gobierno pidiera a la población su compromiso de no hacer actividades sociales debido a la emergencia nacional por el aumento de casos Covid-19, un grupo grande de personas en Fraijanes de Alajuela realizó un fiestón.
Según supo DIARIO EXTRA la actividad social se efectuó para celebrar la boda del hijo de un abogado de alto perfil, socio de un reconocido bufete con sede en San José y Quepos. En la pachanga participaron 300 personas.
Sin embargo, alguien hizo caso a la nueva y popular frase “Fiesta que veo, fiesta que sapeo” y dio la alerta sobre la festividad, por lo cual las autoridades acudieron al lugar para detener el evento.
Al sitio se presentaron oficiales de la policía y funcionarios del Ministerio de Salud, mismos que rodearon la propiedad a la espera de que un juez diera la orden de irrumpir y acabar con la actividad, pero eso no sucedió.
“Se apersonaron a las afueras del lugar y realizaron coordinación con el Ministerio Público y con el juez penal de turno de Alajuela para realizar allanamiento, sin embargo las autoridades judiciales de manera verbal no aprobaron”, explicaron desde el departamento de prensa del Ministerio de Seguridad Pública.
Debido a la negativa las autoridades no pudieron hacer más que retirarse del lugar y dejar continuar con la fiesta que en apariencia se extendió hasta las 2:00 a.m.
OTRA FIESTA
Una gran afluencia de personas dentro de una finca privada en San Miguel de Tucurrique, Cartago, atrajo la atención de oficiales de la Fuerza Pública y la GAO, quienes intervinieron este fin de semana en lo que sería al parecer otra fiesta clandestina, de la cual DIARIO EXTRA adelantó detalles en el transcurso de la semana pasada, basada en declaraciones brindadas por el propio organizador.
A los presentes en la actividad se les solicitó la cédula de identidad y los uniformados procedieron a confeccionar partes, además se inició una investigación para dar con el dueño del lugar, quien habría alquilado la propiedad donde se realizaba el festejo.
NO HACEN CASO
A pesar del llamado de personeros del Gobierno a evitar aglomeraciones, los cuerpos policiales atendieron 28 fiestas clandestinas en todo el país durante la noche del sábado y madrugada del domingo.
Además, se realizaron operativos en los comercios para comprobar si estaban cumpliendo con el distanciamiento, horario, uso de la mascarilla y cantidad máxima de personas dentro del sitio.
“La Fuerza Pública inspeccionó 954 establecimientos comerciales para verificar sus aforos y el resto de medidas establecidas por el Ministerio de Salud, asimismo se debió clausurar 54 por incumplimientos varios”, afirmó Eduardo Solano, viceministro de Seguridad.
En los últimos quince días la Fuerza Pública ha atendido 3 mil casos relacionados con cierres de negocios, inspecciones a comercios y fiestas.
* Colaboración: Joaquín Salas, coresponsal
PERIODISTA: Álvaro Valverde Loaiza
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Lunes 26 de Abril, 2021
HORA: 12:00 AM