Urge abordar situación del PANI
Editorial
“Detrás de cada decisión hay un dolor humano de un padre o de una madre de familia que siente y padece por estar lejos de uno de los seres más queridos que tienen en el mundo”.
El Patronato Nacional de la Infancia (PANI) es una institución que tiene a su cargo velar por los derechos de la niñez y la adolescencia en este país, sin embargo, desde hace mucho tiempo, cuando se habla de ella, genera bastantes comentarios negativos.
Especialmente, eso ocurre porque hay niños que no la han pasado bien estando bajo la custodia de estos sitios, pues allí los han golpeado, abusado y vulnerado, dependiendo de los casos, casi igual o más que en los hogares de donde los sacaron.
Algunos padres a quienes les han quitado sus hijos afirman que no se realizó una investigación previa, por lo cual los pusieron en desventaja, además consideran que, lejos de hacerles un favor a los pequeños, los ponen en peligro en estos recintos.
Y ahora que tratamos de los albergues, vale abordar en este espacio la denuncia dada a conocer en los últimos días, pues el Sindicato de Empleados del Pani (SEPI) dio a conocer que un grupo de niños está atemorizando al personal que los cuida y al resto de los pequeños institucionalizados en el lugar.
Esta situación preocupa por dos cosas: primero porque se supone que sacaron de sus hogares a los menores para alejarnos de círculos de violencia, agresiones y actitudes nocivas como para exponerlos a esto mismo en el sitio donde se supone que los resguardan.
En segundo lugar, a las mamás siempre les hacen un llamado a estar bien porque de esta manera sus hijos también se encontrarán de buena forma, pues lo mismo sucede con las llamadas tías de los albergues.
Si ellas rebosan bienestar, los pequeños que tienen a su cargo también, pues podrán llenarlos de cariño, atención, lograrán escucharlos y hasta llegar a entenderlos.
Lo anterior es solo posible si no existe el temor de que mientras atienden a uno de los menores el otro corra peligro solo porque uno de los chicos problemáticos le puedan hacer daño y es que cuando ya hablamos de amenazas con cuchillos y otros objetos, preocupa mucho qué sean capaces de hacer.
Es de sobra conocido que cada caso tiene sus particularidades y algunos resultan sumamente delicados, por tales razones el PANI debe velar por salvaguardar la integridad tanto del menor como la de la madre, pero es sumamente extraño que cientos de personas hablen mal de la entidad y que esta rehúse darles información sobre el estado de sus propios hijos.
Detrás de cada decisión hay un dolor humano de un padre o de una madre de familia que siente y padece por estar lejos de uno de los seres más queridos que tienen en el mundo.
No hay duda de la necesidad de guardar muchísimo cuidado en el tratamiento de cada núcleo familiar, más cuando existe pobreza, drogadicción y violencia. Estas condiciones de riesgo le corresponde abordarlas al PANI y actuar como corresponde.
No obstante, también está latente el peligro de que los vecinos inventen historias de más con el único propósito de causar daño a otras personas.
Si bien la labor del PANI es velar por los derechos de los niños, niñas y adolescentes, tampoco se puede abusar de su autoridad, lastre que desgraciadamente está sucediendo en cada una de las instituciones del Estado.
A los pequeños hay que empoderarlos para que no callen ante agresiones y abusos, pero desde ninguna perspectiva es posible permitir a los menores el desarrollo óptimo que requieren amedrentando a las personas adultas que están a su cargo.
No puede ser posible que ni las dichosas tías, ni las autoridades puedan hacer nada con estos niños que dan problemas porque ellos amenazan con decir que los agreden para seguir en sus andadas.
Deberían brindarles la ayuda que necesitan, porque si con 10 y 11 años tienen estas actitudes no queremos ni imaginar cómo se comportarán cuando lleguen a la mayoría de edad. Esperemos que no sean unos delincuentes de esos que deciden resolver todo por la fuerza.
Esperemos que las autoridades del PANI tomen cartas en el asunto porque lo que están cuidando en este albergue son niños, no peras ni chayotes, para que no les den la importancia ni atención debidas.
PERIODISTA: Redacción Diario Extra
EMAIL: [email protected]
Sábado 24 Abril, 2021
HORA: 12:00 AM