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Sucesos

Decapitado cuidaba gallos para banda de Diablo

Diferencias con grupo criminal habría desatado crimen, Pococí

  • El cadáver del cuidador de gallos estaba en la sala de su casa

  • Otro de los casos atendidos este año fue el de un joven cuya cabeza apareció en un basurero y el cuerpo en el mar

  • Un crimen que causó conmoción fue el de dos hombres cuyos restos los llevaban en una buseta en los alrededores de La Sabana. A uno de ellos lo decapitaron

  • El primer decapitado de 2021 fue un nicaragüense al que ubicaron en la orilla de una calle en Los Chiles

Una diferencia con una banda criminal habría generado el brutal crimen de un hombre al que maniataron, hirieron con arma blanca y decapitaron mientras estaba en su casa en Barrio Bovinos de Guápiles, Pococí, Limón.

Se trata de Andrés Pérez Cortés, quien tenía 40 años y era conocido por sus vecinos como “Chino Loco”. Además, los lugareños manifestaron que siempre fue un gran amante de los gallos de pelea e incluso tenía varios.

Su cuerpo lo encontró un menor de 11 años que llegó a buscarlo, pues dos de los animales que Pérez cuidaba eran suyos y ese día el pequeño tenía la intención de ir a alimentarlos, pero se encontró con la trágica escena.

Según informaron en la oficina de prensa del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), a Pérez le propinaron al menos 7 heridas con arma blanca en el pecho y posteriormente lo decapitaron. Al parecer, la noche anterior al crimen la víctima tenía una fiesta, pero los vecinos no escucharon nada extraño.

DIARIO EXTRA supo que parte de los gallos que cuidaba el ahora fallecido eran de pelea y pertenecían a un integrante de la banda de Alejandro Arias Monge, alias “Diablo”, sin embargo al parecer hubo diferencias que habrían motivado el brutal asesinato.

Además, trascendió que tras quitarle la vida el homicida dejó el cadáver de Pérez maniatado sobre el suelo del área de la sala, mientras que la cabeza la colocó en una mesa de comedor que estaba a pocos metros.

Cabe recordar que Diablo, de 36 años, es uno de los hombres más buscados por las autoridades por la ejecución de delitos contra la propiedad, narcotráfico y contra la vida. 

De acuerdo con el OIJ, este sujeto es oriundo de Ticabán, Pococí, tiene como característica principal el alto grado de violencia y opera en comunidades como Guápiles, Guácimo, Siquirres, Puerto Viejo de Sarapiquí, Santa Rosa de Pocosol y San Carlos.

 

TERCERO DEL AÑO

 

Este es el tercer crimen del año que atienden las autoridades judiciales en que la víctima es decapitada. El más reciente ocurrió el 22 de marzo en el cantón central de Puntarenas. La víctima fue identificada como Taylor Castro Martínez, de 20 años.

Sobre este hecho la policía judicial informó que el cuerpo del veinteañero apareció flotando en el estero de La Angostura, mientras que la cabeza estaba dentro de una bolsa plástica negra en un basurero de la plaza Los Tanques en Fray Casiano, a 4 kilómetros de distancia.

Hasta el momento las autoridades investigan el móvil del atroz crimen y según supo El Periódico del Pueblo Castro contaba con antecedentes por delitos contra la propiedad y al parecer su muerte estaría relacionada con la disputa que sostienen cuatro bandas narco de la zona.

El otro caso se registró el 28 de febrero en San Gerardo de Medio Queso, Los Chiles, Alajuela. Ahí la víctima fue Uriel Evenor Soriano Calero, quien tenía 34 años y era de nacionalidad nicaragüense.

Una pariente del ahora fallecido manifestó que él era prestamista y supuestamente el crimen habría estado motivado por un cobro de ¢3 mil que le hizo a otro nicaragüense que le adeudaba ese monto, pero esto no le gustó al sujeto y lo atacó con un machete hasta cortarle el cuello.

Horas después las autoridades pinoleras detuvieron en un autobús a un hombre de apellido Centeno, de 25 años, como sospechoso de este homicidio.

 

MÁS CASOS

 

En el pasado se han reportado otros hechos similares que conmocionaron al país por la brutalidad con que fueron ejecutadas las víctimas. Uno de ellos es un doble homicidio perpetrado por la banda del ahora fallecido Erwin Guido Toruño, alias “Gringo”, cuyos miembros ya fueron sentenciados.

El caso se remonta al 12 de diciembre de 2017, cuando privaron de libertad y asesinaron al colombiano Edward Bedoya Llano, de 20 años, así como al tico Frank Alfaro Murillo, de 26.

A Bedoya lo sometieron a un sufrimiento desmedido con el uso de armas punzocortantes con que le propinaron heridas salvajes y lo decapitaron. En tanto, a Alfaro también lo torturaron y luego lo asfixiaron.

Los cadáveres de ambos fueron ubicados en un microbús verde en La Sabana, San José, cuando en un retén policial descubrieron a los sospechosos. El cuerpo del colombiano estaba envuelto en una bolsa plástica negra y su cabeza en un maletín azul con negro, mientras que a Alfaro lo envolvieron en una sábana.

Otro al que de la misma manera decapitaron brutalmente es al cafetero Diego Fernando García Lemus, cuyos restos aparecieron el 26 de abril del 2018 y por este caso también ya se sentenció a cuatro personas.

En apariencia, el crimen del sudamericano estuvo motivado por un rescate que le pedirían a su familia, lo privaron de libertad cuando llegaron a su casa en Montelimar, Goicoechea. Posteriormente, lo trasladaron hasta una propiedad en San Ramón, Alajuela, y ahí solicitaron a su familia el pago de 50 millones de pesos colombianos a cambio de no asesinarlo.

Sin embargo, como la cancelación nunca se hizo, entre la noche del 27 de abril y la madrugada del día siguiente los secuestradores lo apuñalaron y decapitaron para luego lanzarlo a la calle en Santiago de San Ramón sobre la ruta 1.

 

TRANSMITEN UN MENSAJE

 

Consultado sobre este tipo de asesinatos, Gerardo Castaing, criminólogo, explicó en términos generales que las disputas entre bandas criminales generalmente llevan a sus miembros a recurrir a la violencia extrema rayando en el terror, esto para transmitir mensajes ejemplarizantes al resto de integrantes.

“Una de las acciones más extremas es quitarle la vida a una persona, desde esta perspectiva el hecho de asesinar a un sujeto es un sumamente importante para enviarles mensajes concretos para que no atenten contra la funcionabilidad del grupo. El mensaje será más fuerte entre más violencia se utilice”, comentó.

De acuerdo con Castaing, en el caso del sicariato la violencia se plasma en el uso de armas de fuego, pero cuando se utilizan armas blancas para producir heridas mortales o bien la separación de partes del cuerpo, el mensaje que los criminales quieren transmitir se vuelve más efectivo.

“En el caso de la decapitación claro que es impresionante para cualquier persona y también para los narcos, esto conlleva el mensaje directo de lo que puede sentir una persona en vida al ver un acto de esta magnitud”, sostuvo.

Sobre el caso del cuidador de gallos, cuya cabeza posicionaron en una mesa en la sala mientras que su cuerpo quedó en el suelo, el experto comentó que podría llevar un segundo mensaje oculto que estaría dirigido a los amigos o miembros de la banda a la que aparentemente estaría vinculado.

En cuanto al perfil de los homicidas, Castaing dijo que existen rasgos psicopáticos como la ausencia del miedo y el trasladarle la culpa a la víctima, siendo que una persona con estas características es capaz de cometer un asesinato tan brutal como el ocurrido esta semana.

 

AUMENTARÁN

 

De acuerdo con datos del OIJ, el año pasado solamente se registró una decapitación mientras que en 2019 no hubo ningun hecho de este tipo. Ante este escenario y tomando en cuenta que este 2021 ya son tres los casos, Castaing no descarta que estos atroces asesinatos sigan aumentando.

Lo anterior se debe a que la gravedad de este tipo de ejecuciones es ejemplarizante para otros criminales, es decir al ver el impacto que genera sencillamente buscan como igualarlos.

“Entonces si un grupo se da cuenta del impacto que eso produce posiblemente, si tienen rencillas con otras bandas o delincuentes, lo que van a hacer es enviar un sicario o varios con instrucciones precisas de qué es lo que tienen que recrear o cómo deben realizar el acto”, concluyó.

PERIODISTA: Mónica Matarrita Mora

EMAIL: [email protected]

Viernes 23 de Abril, 2021

HORA: 12:00 AM

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