A dos meses de la convención
Luis París Chaverri*
Los resultados de los últimos estudios de opinión de varias empresas encuestadoras, publicados en distintos medios de comunicación y redes sociales, ubican a José María Figueres Olsen en el primer lugar de las preferencias de quienes manifiestan intención de votar en la convención del Partido Liberación Nacional (PLN) que se realizará el 6 de junio.
Esas mismas encuestas incluyen información contundente de que la candidatura del expresidente tendría un camino muy difícil para ganar las elecciones nacionales del primer domingo de febrero de 2022, dado el alto nivel de rechazo y de opiniones desfavorables sobre su figura.
Los otros precandidatos con mayor apoyo de las bases liberacionistas son los excandidatos presidenciales, Antonio Álvarez Desanti y Rolando Araya Monge, muy por encima de los nuevos pretendientes, lo que refleja que el nivel de apoyo que obtienen los contendientes es prácticamente proporcional al conocimiento que los ciudadanos tienen sobre ellos y que la trayectoria y la experiencia son bien valoradas.
Diputados como Carlos Ricardo Benavides y Roberto Thompson, pese a su exposición mediática, no logran hasta el momento una intención de voto significativa que los posicione como opciones para disputar la candidatura, siendo posible que a ambos el liberacionismo les esté cobrando el apoyo que en aras de una oposición responsable le han dado al actual Gobierno del Partido Acción Ciudadana (PAC).
Los otros precandidatos, Fernando Zamora, Guillermo Constela y Claudio Alpízar, por ser prácticamente desconocidos, apenas puntúan en las encuestas, aspecto que pareciera difícil de superar en escasos dos meses.
En esta ocasión, igual que en la anterior, son varios los dirigentes que han decidido desafiar las aspiraciones del expresidente Figueres, lo que contrasta con lo acontecido cuando el expresidente Óscar Arias aspiró a la reelección y no tuvo oposición a lo interno del partido, resultando innecesario efectuar la convención en 2005.
Seguramente esta circunstancia, que evidencia el deterioro de su liderazgo, es motivo de decepción y pesadumbre para quien un día alcanzó la silla presidencial con el respaldo abrumador y entusiasta de los liberacionistas.
Es probable entonces que la actual contienda se polarice entre Figueres Olsen y Álvarez Desanti como ya sucedió en la convención de hace cuatro años, en la cual resultó ganador este último.
Se debe tener en cuenta que, por causa de la pandemia del coronavirus, los procesos convencionales de los distintos partidos políticos se desarrollan de manera totalmente atípica, casi desapercibidos para los costarricenses, lo que presagia que la participación podría ser bastante menor que en anteriores ocasiones.
En ese hipotético escenario el respaldo de la dirigencia sería más relevante y el precandidato que logre aglutinar la mayor parte de ella tendría grandes posibilidades de ganar la convención.
Como es usual en este tipo de contienda, en los próximos días la mayoría de la dirigencia verdiblanca se irá alineando con los dos precandidatos que tengan mayor posibilidad de ganar, y aún es una incógnita el rumbo que tomarán los dirigentes afines al expresidente Arias y su hermano Rodrigo, quienes pareciera que en esta oportunidad y hasta el momento se mantienen al margen.
Si bien el tiempo es corto, aún pueden producirse renuncias o alianzas entre precandidatos que variarían el actual panorama e incidirían en el resultado final de la convención.
Otro factor que puede modificar la relación de fuerzas que hoy indican las encuestas sería el enorme interés que tiene el liberacionismo de retomar de nuevo las riendas del Poder Ejecutivo, y la conciencia y el convencimiento que para lograr ese objetivo se requiere un candidato que sea capaz de ganar las elecciones nacionales.
*Exembajador
PERIODISTA: Redacción Diario Extra
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Martes 06 Abril, 2021
HORA: 12:00 AM