Jueves 20, Julio 2023

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° San José, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Alajuela, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Cartago, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Heredia, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Limón, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Guanacaste, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Puntarenas, CR

Opinion

Dos caminos sin saber cuál tomar

Gabriela Navarro Rojas

Cuando estamos en una encrucijada, no sabemos qué camino tomar, la balanza se inclina hacia el lado de las cosas que hicimos mal, aparecen sentimientos de culpa solo por desear algo como si lo que queremos es mucho para lo poco que merecemos, sentimos la necesidad de ocultarlo y entregar lo que somos con sacrificios y compasión por otros, aunque jamás sea valorado y eso signifique nuestra propia felicidad.
De repente aparecen nuestras defensas, esas que luchan como atacando una enfermedad, cual soldados en una batalla defendiendo sus intereses, allí están; nuestro amor y respeto propios que pocas veces sentimos, esos que ocultamos pero que quienes nos aman nos los recuerdan.
Nos cuenta entender que la felicidad es absolutamente individual, que no depende de nadie y consecuentemente la de los demás jamás dependerá de nosotros.
Encontrarnos en situaciones en las que la responsabilidad de cambiar la historia es nuestra abruma y de repente tenemos en las manos lo que siempre quisimos y no sabemos qué hacer con ello.
Nos preguntamos para qué preocuparnos por nosotros, como si no lo mereciéramos, luchamos con demonios internos que viven en nuestras almas y nos llenan de dudas e inseguridades dejando destellos de culpa, recuerdos oscuros que queremos borrar, pero no podemos.
Cuestionamos nuestra poca capacidad de hacer felices a otros, como si nuestra felicidad no valiera la pena.
Tenemos la opción de ser egoístas y buscar lo que queremos, aunque signifique dejar de lado lo que tenemos construido, sentimos el derecho de mostrarnos irresponsables, fríos, mezquinos y egoístas donde nada importa más que nosotros, aunque represente un sufrimiento ajeno.
Miramos al otro lado, la opción moralmente correcta quizá, luchar por lo que tenemos seguro, estable y sólido, un ideal donde todos son felices, excepto nosotros, no importa si está hecho de apariencias.
Nos acostumbramos a vivir así, somos adictos a cierto dolor, lo que queremos y sentimos no importa, acostumbramos a los demás a creer que nuestros deseos son berrinches y todo lo arreglamos reprimiéndolo con gritos ahogados y lo único que buscamos es salir a flote y poder respirar porque ya no podemos sostener más tiempo la reparación.
Vivimos creyendo que debemos dar una disculpa por todo porque por alguna extraña razón siempre terminamos siendo culpables.
Creemos a lo largo de la vida que nuestra misión es buscar que los demás estén bien, aunque no lo estemos nosotros, porque en el fondo sabemos que nosotros somos fuertes y podemos con todo.
Sabemos lo que queremos, pero cargamos con la culpa que representa, porque lo que queremos nos haría pagar el precio de sacar personas, cosas y recuerdos del camino.
Vislumbramos un futuro incierto, pero con esperanza, con quienes amamos por quienes justamente creemos que estamos haciendo lo correcto y nos intentamos convencer de seguir adelante.
Los procesos que pasamos son duros, más de lo que imaginábamos, porque solo nosotros sabemos cuánto nos duele, cuanta lucha interna hay, cuanto cuesta parecer ser fuertes, cuando en el fondo solo queremos dejar que todo avance y resignarnos a un final.
Pensamos en luchar por el ideal de otros, incluso que vale la pena sacrificarnos y suprimir lo que queremos, aunque sabemos que el ciclo volverá y solo será cuestión de tiempo para que una nueva ola de entusiasmo por cambiar todo nos vuelva a impulsar y volver al punto de donde siempre partimos.
Sentimos estar en un mal sueño en el que gritamos y nadie nos escucha, en el que siempre despertamos en el mismo punto y no sabemos cómo terminará; no sabemos si hacemos lo correcto, si cometemos errores sobre errores o si realmente es la hora. No sabemos si todo lo que queremos hacer es lo que debemos hacer o, por el contrario, lo que debemos sacar de nuestras vidas es más bien lo que debemos mejorar.
De repente, sin encontrar respuestas, estamos una vez más allí, en frente de dos caminos sin saber cuál tomar.

PERIODISTA:

EMAIL:

Martes 30 Marzo, 2021

HORA: 12:00 AM

Enviar noticia por correo electrónico

SIGUIENTE NOTICIA

ÚLTIMA HORA