La administración del Teatro Nacional gastará alrededor de ¢357 millones en remodelar la tramoya de las instalaciones culturales ubicadas en el centro de San José.
El precio se encuentra disponible en un cartel de licitación pública que sacó la institución el pasado 3 de marzo y tiene como finalidad mejorar la infraestructura.
La Licitación Pública Nº 2021-LN-000 “Contratación de la Construcción e Instalación de la Tramoya Metálica en el Teatro Nacional de Costa Rica” estuvo disponible en cuanto a recepción de ofertas hasta ayer martes.
De los ¢357 millones, ¢309 millones corresponden a la construcción e instalación de la tramoya metálica, donde se incluye el suministro de materiales.
En tanto se solicitaron ¢48 millones para la construcción e instalación de vigas metálicas. El presupuesto total incluye un porcentaje por diferencial cambiario.
Esta licitación llegó dos años después de que los diputados pusieran en pausa el polémico crédito del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) por $31 millones.
MOLESTIA
Ciudadanos ligados al sector cultura expresaron su molestia con respecto a los trabajos que pretende hacer el Teatro Nacional.
Expusieron incluso que el proceso de licitación abierto por la entidad tiene como objetivo suplantar el mecanismo histórico de inicio.
Indicaron que se pretende sustituir la tramoya, es decir el sistema histórico de cables y poleas que operan el escenario y representan patrimonios tangibles del teatro.
También adujeron que la administración pretende introducir un mecanismo moderno que generaría alteraciones a la originalidad histórica del sitio cultural costarricense.
Otra de las molestias generadas es que el Ministerio de Cultura y Juventud insistió en reiteradas ocasionados que no cuenta con los recursos suficientes para ayudar a los artistas y a los promotores afectados por la pandemia del Covid-19.
VOCES PROTAGONISTAS
- Alejandro Mora, Historiador
“La administración quiere tomar más de ¢350 millones que sinceramente no sabemos de dónde van a salir para hacer una nueva mecánica y ponerle encima la que ya está ahorita. También tenemos dudas de que el Centro de Patrimonio debe encargarse de dar vistos buenos y permisos a intervenciones a estructuras, pero a este momento no sabemos si se logró o si simplemente tiraron la licitación, como dice el dicho, primero la carreta y luego los bueyes y no al revés. Es bastante absurdo que quieran forzar al Teatro Nacional a adaptarse a espectáculos modernos con un montón de aparatos en vez de pensar en espectáculos que se presenten en el teatro”.
- Diego Meléndez, Director Centro de Patrimonio
“En el caso del Teatro Nacional este no es un proyecto nuevo, lleva muchos años y se inició con una excavación en el nivel inferior del Teatro donde está el mecanismo que sube y baja el piso. Se hicieron cuatro placas de cimentación y se hicieron unas columnas de acero que podemos ver a nivel de escenario, que tienen 3 metros sobre el nivel del escenario. El proyecto actual es continuar 16 metros más arriba para llegar a la parte superior de la cúpula. Las cuatro columnas en las cuatro esquinas se unirán por vigas que van a formar un rectángulo y de ahí se colgarán las estructuras que están dañando la tramoya histórica”.
- Danilo Montero, Profesor
“Tiene que ser en mi criterio muy artesanal y remozador de las calidades de las maderas, de las circunstancias que permiten, por ejemplo, elevar el piso, los metros y centímetros suficientes para uniformar en caso de un baile la gran ciudadanía josefina del entonces siglo XIX y metropolitana de alcurnia. Debería manejar las preciosas maderas que se conservan, procurar y mantener este nivel de conservación bueno y los caracteres que en ese momento histórico fueron de recuperación absoluta, no trasponer o superar, o pretender cambiar la Biblia de 1966 con las verdaderas y esencias mismas que se dieron hace más de 2.500 años”.
• Karina Salguero, directora de la entidad cultural:
“Necesitamos un teatro vivo y no un museo”
La administración del Teatro Nacional justificó las intervenciones que se pretenden realizar al argumentar que se requiere un “teatro vivo y no un museo de contemplaciones”.
DIARIO EXTRA conversó con Karina Salguero, directora general del Teatro Nacional, sobre el proceso de licitación y lo que se debe seguir para la adjudicación e inicio de los trabajos.
A continuación, un extracto de la entrevista.
¿Cuánto podrían impactar a la estructura patrimonio histórico los trabajos que se pretenden hacer en el Teatro Nacional?
-El fundamento de nosotros como costarricenses es que decidimos tener un teatro vivo y no un museo de contemplaciones. Necesitamos un teatro que genere empleo para nuestros trabajadores de las artes porque hay una serie de encadenamientos, están los técnicos, las personas que no aparecen en el escenario, los artistas, pero creo que hay una gran cantidad de personas que son invisibles a los cuales estas actividades les generan ingresos. De alguna manera para nosotros fortalecer la estructura y el Teatro y mantenerlo bien es garantizar que seguiremos dando empleo, funciones y creo que el sector cultura va a estar bien porque lo que demandan es empleo.
¿Cómo podría generar encadenamientos cuando los artistas reclaman que no hay plata para ayudarles, pero sí para remodelar un teatro?
-No vamos a cerrar el Teatro. Vamos a seguir operando todo este ecosistema que está alrededor del Teatro. Atenderemos espectáculos, vamos a tener visitación porque adicionalmente se está invirtiendo en patrimonio. Realmente cuando los fondos son de destino específico tenemos que usarlos responsablemente para lo que fueron dispuestos. ¿Qué hacemos si el Teatro se deteriora y no podemos atender a los artistas y generar emprendimientos o contratar a alguien porque el Teatro está cerrado? Tiene que haber inversión y generación de espectáculos.
¿Cuenta con el permiso del Centro de Patrimonio Histórico?
-Sí. Lo cuenta para poder hacer las obras y de paso tiene los visados del CFIA y se tuvieron en el momento en que estamos diseñando el cartel, o sea hace como un mes tal vez.
¿Qué se pretende hacer con esos ¢357 millones?
-Desde hace bastantes años, estamos hablando desde 2013, tenemos pendiente el segundo proyecto o la continuación de la estructura metálica que conforma la tramoya. La tramoya en un teatro es el lugar de la magia, el lugar donde se hacen los efectos especiales. Entonces el Teatro Nacional lo que ha venido haciendo en un esfuerzo muy de diseño presupuestario es acumulando el superávit específico que viene del impuesto de espectáculos públicos para poder con fondos propios realizar el proyecto de la tramoya.
¿Por qué es importante realizar esas reparaciones?
-Porque la tramoya actual que es de madera y que se va a mantener intacta tiene muchísimos pesos que la recargan y cuando se inauguró el Teatro Nacional no se pensaba que íbamos a tener barras de luces, telones muy pesados y eso conforme pasan los años es la alta tecnología que va requiriendo un teatro.
¿Por qué intervendrán primero la tramoya?
-Nosotros elegimos el proyecto que podría impactar más la seguridad humana porque de ahí podríamos colgar un telón que retarde el fuego, entonces protegemos al público de las posibilidades de una expansión de las llamas y adicionalmente ya no hay una recarga de los pesos sobre la madera y no se deteriora tanto la madera que es lo que queremos resguardar.
¿Ese superávit viene del Ministerio de Cultura o es propio del Teatro Nacional?
-Es propiamente del Teatro Nacional. Dentro de la estructura del Teatro Nacional hay un fondo que es para conservación que viene de la recaudación del impuesto de espectáculos públicos. Ese fondo tiene un destino específico que tiene que usarse en la conservación porque nuestros antepasados fueron muy visionarios procurando que el Teatro le pudiera hacer frente, porque el Teatro ha sido siempre pensado como una institución viva. Siempre es un teatro, siempre va a dar funciones, pero las actividades tienen que tener un fondo que le permita hacerle frente.
¿Cómo hacen para recaudar el impuesto de espectáculos públicos si las actividades hoy se manejan prácticamente a puerta cerrada?
-Restaurar y resguardar tiene que ver con la continuidad. Nosotros necesitamos que el Teatro tenga la capacidad para atender todos los espectáculos porque cuando también haya una reactivación, ojalá en un mediano plazo y ya sea masiva de nuevo, pues entonces tendremos que atender todos esos espectáculos. Después del 2021 para nosotros será difícil continuar con la recaudación como era históricamente porque por supuesto no hay tantos eventos masivos.
¿Cómo garantiza la transparencia para que no suceda como en otras instituciones donde se hacen concursos y ya se tiene conocimiento de quién se adjudica?
-Lo que elegimos fue una licitación pública precisamente porque es lo más transparente y a la información tienen acceso todas las personas, está en el Sicop, lo pueden analizar. Abrimos el espacio para una visita técnica, que vinieran las empresas interesadas con igualdad de condiciones y en ese proceso hacen una propuesta. Ahora bien, viene el proceso de analizar las propuestas de acuerdo con las características que se plantearon en el cartel.
PERIODISTA: Greivin Granados
EMAIL: [email protected]
Miércoles 24 de Marzo, 2021
HORA: 12:00 AM