Ayer cayó como bomba la confirmación de la salida de Ada Acuña del Ministerio de Cultura, funcionaria que se desempeña hasta este próximo viernes como directora del Centro de Producción Artística Cultural (CPAC), tras su renuncia al puesto.
Ayer Acuña, tras consulta a su celular por parte de DIARIO EXTRA, confirmó la noticia aduciendo que no podía ahondar en detalles, pero su salida es cierta, y mientras aprovechaba estos pocos días para entregar su liquidación de gestión y cerrar el proceso de entrega.
En unas breves, pero puntuales palabras, expresó lo siguiente:
“Sí es correcto mi salida, las demás preguntas por favor al despacho directo. Saludos cordiales y estoy para servirles. Por favor, estimado Ariel, directo con el despacho, de mi parte estoy cerrando proceso de entrega”, confirmó.
Se le planteó la pregunta acerca de si su salida se debía a una torta ocurrida en la pasada celebración de Bicentenario, de la cual ella era la responsable y que al parecer hubo grandes problemas tecnológicos para llevar virtualmente la ceremonia a todo el mundo, en especial a los cuerpos diplomáticos, que se habrían quejado.
De acuerdo con lo que supo DIARIO EXTRA, eso no le gustó para nada a Carlos Alvarado y pidió su cabeza.
SILENCIO DE MINISTRA
También el Periódico del Pueblo envió una serie de preguntas a la ministra de Cultura y Juventud, Silvie Durán, en aras de conocer los alcances de la salida de Acuña y en especial del tema de la presunta torta en la pasada ceremonia solemne por los 200 años de Independencia de la República junto al presidente Carlos Alvarado y altas autoridades de los cuerpos diplomáticos, actividad que tuvo un costo de más de ¢2.200 millones.
“Gracias por su consulta. La misma será remitida a la Dirección de Comunicación para darle respuesta, lo más pronto posible en el plazo que establece la ley”, expresó.
A la ministra se le consultó además por el tema del Festival Nacional de las Artes (FIA), que está a la vuelta de la esquina, con cuatro sedes y un paupérrimo presupuesto que pasó de ¢1.200 millones a ¢200 millones y que, sin Acuña, podría constituirse en otro escándalo, incluso un nuevo “FIAsco”.
EN LA MIRA
Ada Acuña entró al Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ) poco antes del famoso “FIAsco” de 2015, sustituyendo a Inti Picado, director del Festival Internacional de la Artes en esas épocas. Dicho escándalo le costó la cabeza a la ministra de Cultura bajo las órdenes de Luis Guillermo Solís, Elizabeth Fonseca.
Desde entonces, Acuña se convirtió en el poder detrás del trono e incluso fue acusada en 2016 por una denuncia (16-00071-1218-PE junto a la ministra Silvie Durán y otros funcionarios) de liderar un club de amigos que favorecía el acceso a millones de colones de dinero público para terceras personas con el tema de las licitaciones.
“(…)se está haciendo mano de interpretaciones a la ley buscando portillos para beneficiar a terceras personas que son juez y parte, pasan de ser productoras de festivales y consultores a ser fiscalizadores de contratos, asesores del despacho del Ministerio, sirven de puente en enlace con Fundación el Parque La Libertad y se burlan de los posibles oferentes que no ganan procesos porque a la luz de todo el mundo nadie hace nada. Es por eso que presento una serie de hechos e informaciones para su consideración y con la confianza que se tome seriamente al nexo causal entre el despilfarro de recursos, mala administración y tráfico de influencias, deber de probidad y desnaturalización de la Ley de Contratación Administrativa como consecuencia la verificación de delitos penales”, reza la denuncia.
Por este tema, y tras publicaciones de DIARIO EXTRA, Acuña y Durán, junto con otros acusados, fueron citadas a la Comisión Legislativa de Ingreso y Gasto Publico de la Asamblea Legislativa, tras sospechas de conflictos de intereses y “fiesta” con el dinero de importantes licitaciones en esa cartera.
De acuerdo con los informes periodísticos del Periódico de Más Venta en Costa Rica, los funcionarios públicos y sus colaboradores dieron la cara para contestar las preguntas planteadas por los diputados. Sin embargo, muchas consultas se quedaron sin contestar debido al poco tiempo de la sesión.
Ottón Solís, exdiputado del Partido Acción Ciudadana (PAC), planteó la poca conveniencia de que personas que ganan contratos luego sean nombradas en el Gobierno.
Por su parte Fabricio Alvarado, exdiputado del Partido Restauración Nacional, criticó que el Ministerio de Cultura vive una situación muy grave entre proveedores y funcionarios en la toma de decisiones, pues han tenido relaciones laborales entre sí en los últimos años.
Lea más sobre este asunto en las próximas ediciones de DIARIO EXTRA.
PERIODISTA: Ariel Chaves González
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Martes 23 de Marzo, 2021
HORA: 12:00 AM