Ni pican la leña ni prestan el hacha
Editorial
Desde que empezó la pandemia, y mucho antes de esta emergencia, hemos visto cómo muchas empresas han cerrado sus puertas, lo que ha llevado a miles de personas a perder sus empleos y buscar la manera de solventar sus obligaciones, situación realmente lamentable, porque esto significa que miles de familias se han quedado sin ingresos tan siquiera para lo básico.
Muchas de estas personas, con sus liquidaciones y haciendo esfuerzos inimaginables, decidieron invertir lo poquito que tenían para dar la prima de un carro y enjaranarse o lograron pagarlo de un solo, pero dependiendo de lo que pudieran hacer en el día con las plataformas de transporte.
Estas personas, desesperanzadas, se fueron a trabajar en esas diferentes plataformas digitales para ver cómo llevaban el sustento a sus casas, aunque fuera poquito, porque es bendito, como dice el dicho.
Preocupa enormemente, y no podemos tapar el sol con un dedo, que a estas aplicaciones se pasaron a trabajar taxistas porque los pusieron a ver la vida de cuadritos y les iba mejor trabajando en esta modalidad informal.
Aquí también se metieron a buscar sustento los cientos de personas que laboraban en transporte de estudiantes y turismo, porque de un pronto a otro, con las restricciones de la pandemia, quedaron con una mano adelante y otra atrás, y el Consejo de Transporte Público (CTP) nunca les resolvió nada, ni mucho menos les ayudó para sobrevivir.
También a esta modalidad se ampararon todos aquellos que se quedaron sin trabajo y que el Gobierno no pudo ayudarles de ninguna forma, ni se ha preocupado por la ya trillada cantaleta de la reactivación económica, entonces tuvieron que ver qué hacían para comer.
Sin embargo, en días pasados todos estos costarricenses recibieron un baldazo de agua fría al enterarse de que el CTP estaba pidiendo que desactivaran estas plataformas, lo que provocaría que miles de familias que ya se estaban acomodando quedaran al garete.
Además, queda claro que la decisión de la entidad es una contundente ofensiva en contra de los usuarios y su libertad de elección, una limitación al ejercicio de la libertad de empresa y una distorsión monopólica del funcionamiento del mercado costarricense.
Con este tema pasan varias cosas. En primer lugar, ¿por qué venir a hacerlo ahora? ¿Será para congraciarse con los taxistas y que vuelvan a creer en las promesas?
¿A quién se le ocurrió lanzar esta idea al aire sin pensar en cuántas familias se quedarán sin trabajo, además sin preguntar ni cerciorarse si de verdad era algo que se podía ejecutar?
Pero también, con el paso de los días, salieron diferentes versiones sobre si esto se podía hacer o no y muchos coincidieron en que el bloque de legalidad de las telecomunicaciones impide que la Superintendencia de Telecomunicaciones o el Ministerio de Ciencia y Tecnología desactiven o restrinjan una aplicación.
Igualmente, esto hace que nos preguntemos en qué momento caímos en un país que aplica medidas autoritarias y donde se violan las libertades individuales, porque recordemos que todo mundo tiene el derecho de elegir cómo se transporta, principalmente si el Estado no hace nada por regular verdaderamente el servicio que se da en el transporte público.
Aunque el tico sea de memoria corta, debería tener en cuenta que llevamos años de esta discusión. Desde que estas plataformas se instalaron en el país gobierna el mismo partido, por lo que llama la atención que se haya hecho de la vista gorda y hasta ahora, cuando el pueblo tiene hambre y necesita buscar el modo de procurarse las fuentes de empleo que el mismo Gobierno no propicia, sale un genio de escritorio a buscarle las tres patas al gato.
No podemos obviar que por lo menos existen unos 29 mil conductores y miles de usuarios que tienen el derecho de decidir cómo se transportan sin que nadie elija por ellos o los obligue a hacerlo como la Administración quiera, al menos no sin quemar las muchas etapas del proceso que obviaron por años y ahora apuran por turbios intereses. La historia de siempre con estos burócratas que lo hacen por vos, por Costa Rica. El Gobierno no puede seguir pateando la bola y sirviéndole a dos amos, eso le puede traer graves problemas.
PERIODISTA: Redacción Diario Extra
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Martes 23 Marzo, 2021
HORA: 12:00 AM