Jueves 20, Julio 2023

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° San José, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Alajuela, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Cartago, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Heredia, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Limón, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Guanacaste, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Puntarenas, CR

Opinion

A 95 años de la tragedia del Virilla

Osvaldo Corrales Jiménez

El domingo anterior se cumplieron 95 años de la tragedia del Virilla; un accidente sobre el que se han escrito muchos artículos y reportajes, algunos con notables diferencias en cuanto a detalles de aquel fatídico domingo. Y es que en el recuento de víctimas las cifras de la época varían, al menos en el periódico La Tribuna (N° 1.752) en la primera plana se anotaba un total de 248 muertos y 93 heridos. Pero al parecer las víctimas aumentaron dado que algunos pasajeros fallecieron horas o días después. Entre otros datos, se sabe que el equipo ferroviario estaba integrado por el maquinista Víctor Manuel Calvo, el conductor Gonzalo Facio, los guardafrenos o brequeros llamados Marco Tulio Vargas y Víctor Rojas (https://guiascostarica.info/historia/la-tragedia-del-virilla/), así como otros empleados (posiblemente tiqueteros) que viajaban en cada vagón (https://observador.cr/el-domingo-sangriento-de-costa-rica-95-anos-del-accidente-ferroviario-del-virilla/).
Pero es bien sabido que la causa del “accidente” fue la sobrecarga de los coches, es más, en promedio o lo normal es que cada unidad podría llevar unas 45 personas sentadas y unas 10 de pie, pese a lo anterior se calcula que cada vagón llevaba más de 100 individuos apretujados (niños en regazos) y hasta en los balcones, por eso se estima un total de 700 o más pasajeros.
Una de las versiones más conocidas es que, el maquinista y conductor al parecer decidieron darle más velocidad a la locomotora para superar una pendiente, pero eso provocó el vaivén de los coches y con tan mala suerte que el antepenúltimo (de un total de seis coches en orden desde la locomotora hasta atrás) pegó con parte de la estructura del puente, entonces los vagones número 9 y 26 cayeron al margen del río y el coche 5 quedó volcado sobre un montazal, pero lo grave es que (al analizar una antigua fotografía) los coches 9 y 26 quedaron desechos.
El fuerte choque lanzó en instantes a personas hacia las laderas y al fondo del río, muchas fallecieron al pegar contra grandes piedras, otras quedaron colgando de ramas de árboles y pocos minutos después cayeron al profundo cauce que está como a 60 metros, respecto al nivel de la línea férrea; otras víctimas quedaron prensadas entre lo que quedaba de los vagones. Las aguas por cierto tiempo se tiñeron de sangre, y por todas partes se hallaban brazos, piernas, cabezas y torsos, la escena era aterradora según las narraciones de la época.
Se sabe que el convoy era de la Northern Railway Company, en tanto la locomotora era la número 9 (Revista Proa, Diario La Nación, 12 de mayo del 2006). Posiblemente tal máquina habría sido adquirida en el año 1890 por The Costa Rica Railway Ltd. (que luego fusionó sus equipos con la Northern Railway Co.) con la numeración original 28, y fabricada por Neilson & Co. en Glasgow, Escocia y con disposición de ruedas 4-6-0 (en notación White). Aparte de esos datos específicos, se puede decir que la tragedia enlutó a gran parte de la ciudad de Alajuela, dado que los tres vagones del percance provenían con personas de ese lugar.
Y es que como una cosa rara del destino pese a que el tren venía con esos coches desde allí, al llegar a la estación de Heredia fueron desenganchados para meter en medio otros tres vagones con pasajeros heredianos. Luego se engancharon todos y la locomotora (incluido su tender) arrancó hacia Cartago. Una versión (reportaje del 14 de marzo del 2017 en Teletica) indica que al final de los coches iba un caboose. Se ha de anotar que el tempranero viaje dominical era una excursión para visitar a la “Negrita” y además participar en una feria para recaudar fondos para el Hogar de la Vejez, en la ciudad antes mencionada. El accidente hasta hoy ha sido el peor de nuestra historia y quizás hasta de América Central.
El hecho pronto enfrentó a la Northern Railway ante un proceso judicial e investigación por posible negligencia, o sea, al permitir el recargo del tren y no poner otro tren para satisfacer la demanda de pasajeros. Nunca se sentaron responsabilidades a los que conducían el tren, solo se sabe que la compañía indemnizó a algunos parientes de los fallecidos y a personas que quedaron lesionadas.
Respecto al puente sobre el Virilla entre Santo Domingo y Tibás, hace un tiempo aun no tenía ninguna estructura de contención o seguridad ni en posición digamos que oblicua, con respecto a las estructuras paralelas o armaduras laterales. Ya en el Incofer saben de los mismos riesgos con respecto a la tragedia de 1926, pero no parecen muy interesados en mejorar la seguridad de sus puentes ferroviarios. Mientras tanto, esperemos con fe, que no vuelva a presentarse este tipo de cosas.

*[email protected]

PERIODISTA:

EMAIL:

Sábado 20 Marzo, 2021

HORA: 12:00 AM

Enviar noticia por correo electrónico

SIGUIENTE NOTICIA

ÚLTIMA HORA