En Italia se lleva a cabo uno de los juicios más grandes, espinosos y turbios de la historia reciente de ese país, pues se enfrenta la justicia a los tentáculos de la poderosa mafia calabresa, la ‘Ndrangheta.
Se trata de un grupo criminal organizado cuyos tentáculos se extendieron por decenas de países alrededor del mundo, incluyendo Costa Rica.
En una de las últimas audiencias, una adulta mayor sirvió como testigo y fue clave su testimonio para entender las maniobras de estos criminales, las cuales conoció en un proceso por salvar a su nieto de las drogas.
Incluso, uno de sus miembros estuvo oculto en nuestro país por 20 años, financió un hotel en Jacó y resultó detenido en julio del 2020.
La mafia calabresa, la ‘Ndrangheta, es actualmente la mayor organización criminal del mundo tras desplazar a la Cosa Nostra de Sicilia y otras importantes de Italia.
Se ha enfocado en el tráfico de cocaína de Latinoamérica hacia Europa, negocio que les genera ganancias superiores a los $60 mil millones anuales.
‘Ndrangheta es una palabra de origen griego que significa hombre bello o valiente. Se estima que actualmente opera en 49 países.
Para este proceso, por primera vez, hay muchos pentiti, que son exmiembros dispuestos a colaborar con la justicia, algo que era imposible de conseguir en un denso tejido de familias, con lazos de sangre y matrimonio.
DETENCIÓN EN CR
En Costa Rica, en julio del 2020 se dio la detención de un italiano ligado a la mafia calabresa, quien montó un hotel en Jacó, Puntarenas, el cual operaba bajo total legalidad y, en apariencia, se financiaba con ganancias producto de las ventas de droga.
Tal como lo dio a conocer DIARIO EXTRA en esa oportunidad, el hombre de 74 años y de apellido D’Agapita fue capturado por agentes de la Oficina Central Nacional de Interpol Costa Rica, como parte de una operación internacional que se desarrolló en Italia.
La ‘Ndrangheta es la encargada de liderar el mercado mundial de la cocaína colombiana que se exporta a Europa y acostumbran a legitimar capitales con multiplicidad de negocios, ejemplo de ellos es el hotel de Jacó.
D’Agapita era prófugo de la justicia de su país por el delito de tráfico internacional de drogas, por esta razón los policías lo arrestaron.
“Se trata de una operación conjunta con la Policía de Italia, que le seguía los pasos desde hace algún tiempo, luego de vincularlo con una organización criminal internacional dedicada al trasiego de droga, que fue detenida el martes anterior (julio del 2020) en ese país”, confirmó el Organismo de Investigación Judicial el año anterior.
La función de D’Agapita en la organización era participar en la importación de droga a Costa Rica, luego se encargaba de la logística para su envío a Italia.
“(…) siendo este el punto de contacto en Centroamérica entre el mencionado grupo de la mafia italiana y el crimen organizado local de dicho país”, añadieron en la policía judicial.
Al europeo le siguieron los pasos desde meses antes cuando recibieron la alerta roja de Interpol Italia, sin embargo, pese a que lo ubicaron varias semanas antes de su aprehensión, no podían detenerlo hasta que se ejecutara la operación en ese país del viejo continente.
TERRITORIO CLAVE
En mayo del 2018 la foto de Salvatore Ponzo colmó los medios de comunicación costarricenses y los italianos, pues había sido asesinado frente a la embajada de Italia en Costa Rica.
En el país se informó sobre “el joven empresario” asesinado por razones desconocidas, pero conforme transcurrieron los días se convirtió en el “sospechoso de narcotráfico”, empezando a circular la versión de que un negocio con cocaína había salido mal.
En enero de 2020 se confirmó el rumor cuando un tribunal italiano condenó al padre y socio comercial de Ponzo por usar su empresa de frutas en Costa Rica para traficar cocaína en Europa. El homicidio, se sospechaba, lo perpetraron como una venganza por un cargamento perdido que los socios de Ponzo presumieron se había robado.
Esta muerte sacó a relucir una realidad, Costa Rica se convirtió en un territorio clave en el tráfico transatlántico de cocaína.
Incluso, el paraíso natural ha sido por muchos años un eslabón en la cadena de suministro de cocaína, aunque por algún tiempo solo se limitó a proveer servicios logísticos y de transporte para los traficantes que transportaban la droga a Estados Unidos.
No obstante, en la última década los traficantes, en busca de nuevas rutas para el mercado europeo, convirtieron el puerto de Limón en uno de los puntos de despacho más importantes de la región, debido a la gran cantidad de contenedores que zarpan en barcos hacia Europa.
Para los expertos es un paso lógico dada la cercanía de Costa Rica con Colombia, la principal fuente de cocaína en el mundo.
Inicialmente las rutas las incursionaron los traficantes colombianos, pero los europeos no tardaron en olfatear la oportunidad, optando por un método que ha tenido mucha acogida en la mafia italiana, el uso de empresas exportadoras fachada.
Los empresarios tienen compañías fantasmas dedicadas a la exportación de productos naturales como frutas y flores hacia Europa y Estados Unidos, y las usan como fachada para ocultar la cocaína entre exportaciones legales.
FUERTE OPERATIVO
El operativo en el que se detuvo a la mafia calabresa requirió de la participación de unos 2.500 carabineros, incluyendo miembros de la unidad de élite de Ros y el apoyo de paracaidistas del ejército.
En el golpe policial se detuvo a 334 personas entre ellas abogados, contadores, políticos y funcionarios, en una jornada calificada como histórica y como el golpe más duro dado contra las organizaciones criminales después de la Cosa Nostra de Silicia en la década de los 80.
En total, se involucraron 416 personas en la investigación acusadas de asociación mafiosa, extorsión, usura, lavado de dinero.
La investigación contra la agrupación criminal tardó tres años, descubriendo los tentáculos en Calabria y otras 11 regiones de Italia, entre ellas Lombardía, Véneto, Piamonte, Liguria, Emilia-Romaña, Toscana, Lacio, Sicilia, Apulia, Campania y Basilicata.
Las autoridades secuestraron propiedades por valor de 15 millones de euros y tuvieron que adelantar en 24 horas la operación porque la información había llegado ya a algunos jefes de la mafia.
Dentro de los detenidos figuran Giancarlo Pittelli, un conocido abogado de Catanzaro (Calabria, sureste de Italia), exparlamentario y excoordinador de Forza Italia, el partido de centro-derecha de Silvio Berlusconi, y el presidente regional de Anci (asociación de alcaldes) y a su vez alcalde de Pizzo, Gianluca Callipo.
También Filippo Nesci, comandante de la policía municipal de Vibo Valentia y Mario Artusa, empresario en el sector de la confección.
EL ARTÍFICE
Detrás de este maxijuicio que afecta a una silenciosa asociación que existe desde hace varias décadas y que ha hecho y deshecho a su antojo, está Nicola Gratteri, el fiscal jefe de Catanzaro.
Se trata de un funcionario que vive bajo la constante amenaza de muerte y que está escoltado desde hace 30 años. Gratteri es el artífice de la investigación denominada “Rinascita-Scott”.
Tras las detenciones de los involucrados con la ‘Ndrangheta, se estrechó la custodia en torno al fiscal jefe que dirigió la operación y que lleva años tras las huellas de la agrupación, incluso ha escrito libros sobre ellos.
Las amenazas contra el fiscal se interceptaron en enero de 2020 cuando hombres de la mafia calabresa enviaron mensajes que decían “un hombre muerto que camina” o “terminará como Falcone”.
Giovanni Falcone y Paolo Borsellino, son los dos magistrados antimafia asesinados en 1992 tras las investigaciones que dirigieron y que permitieron que se celebrara el juicio contra la siciliana Cosa Nostra.
BÚNKER ESPECIAL
Las autoridades italianas construyeron un búnker de tres mil metros cuadrados, hecho a contrarreloj en un polígono industrial en el sur del país.
En el espacio se sentarán en el banquillo 355 personas acusadas de pertenecer o colaborar con la poderosa mafia, entre ellos dirigentes políticos, agentes de policía y hombres de negocios.
Además, se incluyen 900 testigos y 400 abogados, a quienes escucharán en un recinto preparado para el descomunal juicio, considerado el más importante de los últimos 30 años.
De ese total, 58 testigos aceptaron romper la “omertá”, la ley del silencio, para revelar los secretos del clan Mancuso y de sus asociados.
El debate se realiza entre un gran dispositivo de seguridad, sin cámaras y a las afueras de Lamezia Terme.
Este macroproceso desestabiliza los pilares de un sistema de poder que se dio en medio de favores y narcotráfico, desde la política a la justicia.
El proceso judicial de proporciones colosales cuenta con un escrito de acusación de 13.500 folios lo cual han calificado como una demostración de poder del Estado italiano.
El juez Roberto Di Bella desentrañó las claves de este sistema desde un juzgado de Menores de Regio de Calabria y tiene un plan que consiste en acabar con sus raíces.
Para ello pretende alejar a jóvenes y niños de sus familias y ofrecerles protección y apoyo a las madres dispuestas a salir del círculo de la mafia.
ABUELA DELATORA
Durante el desarrollo del debate trascendió que la información que brindó una abuela con la esperanza de salvar a su nieto de las drogas, permitió a la policía desmantelar una red de narcotraficantes de Calabria en el sur de Italia.
La operación permitió la detención de 18 personas vinculadas al clan mafioso calabrés Muto, una de las numerosas familias que forman parte de la ‘Ndrangheta.
“La abuela habló con los carabineros para pedirles que salvaran a su nieto”, dijo a la prensa italiana el coronel Piero Sutera, comandante del cuerpo de carabineros de Cosenza, en Calabria.
PERIODISTA: Sharon Cascante Lizano
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Sábado 20 de Marzo, 2021
HORA: 12:00 AM