#MepasóenelCalasanz, con ese hashtag decenas de jóvenes, alumnas y exalumnas han denunciado en las distintas redes sociales los abusos físicos, sexuales y psicológicos que supuestamente sufrieron en el Colegio Calasanz.
Todo comenzó con la denuncia de una sola joven exalumna, quien de forma valiente usó sus redes sociales para narrar todo lo que vivió en el centro educativo y afirmó que se dio un supuesto encubrimiento al abuso sexual del que fue víctima.
Ante esto, en la Conferencia Episcopal de Costa Rica emitieron un comunicado en el que anunciaron que están atentos a la investigación que realiza el colegio.
“Estamos atentos a la investigación que ya está realizando el colegio con respecto a este asunto para clarificar todo lo referente a él y tomar las oportunas decisiones, siempre desde las líneas guía adoptadas por nuestra iglesia”, indicaron.
En su texto señalaron que rechazan de manera absoluta cualquier manifestación de abuso, más si se trata de hechos contra personas menores de edad, así como cualquier acción u omisión que produzca su encubrimiento.
“Las instancias eclesiales estamos en disposición para escuchar a los denunciantes de estos hechos y de acompañarlos en su realidad. Les comunicamos su derecho a realizar las oportunas denuncias tanto a nivel civil como eclesiástico”, señalaron.
EL CASO
Una joven de 21 años narró en sus redes sociales que en el año 2016 ella y su familia fueron presionados por el entonces director del colegio para que no presentara una denuncia penal contra dos estudiantes, quienes habrían abusado sexualmente de ella.
Luego de que se diera esta publicación, comenzó una revolución con el hashtag #mepasóenelcalasanz, las cuales incluyen publicaciones y fotografías con historias similares que vivieron otras jóvenes.
En el centro educativo mencionaron, sobre el caso de la joven de 21 años, que no se dio un encubrimiento y añadieron que abrieron un proceso de investigación. Sin embargo, poco después eliminaron la publicación de su perfil oficial de Facebook.
ALGUNAS HISTORIAS
La joven Gloriana Arias contó que “un sacerdote dijo en un auditorio lleno de mujeres que si subíamos fotos en vestido de baño, nos iban a violar porque los hombres no pueden controlarse y nosotras los provocábamos #mepasóenelcalasanz”.
Además, otras historias cuentan los malos tratos e insultos que sufrían las mujeres.
Irina Mora González contó que “a los 13 años tuve una amiga que llamaban “put@” por haber tenido varios novios, los profesores sabían esto y solo se reían. A esa amiga y a mí, se nos ocurrió hacer la “vuelta de carreta” en el gimnasio. Pero todos mis compañeros (unos 60 aprox) estaban sentados en la gradería. Ella la hizo bien y nada pasó. Pero yo... no, el lugar donde hice la vuelta estaba húmedo y una de mis tenis se resbaló, así, que me caí. Un compañero se levantó y comenzó a aplaudir, el resto hizo lo mismo, 3 profes de física estaba allí viendo la situación y no hicieron, sabían que eso era un aplauso de burla y solo sonrieron... Tuve que agachar la cabeza y aguantarme las lágrimas...y así pasé el resto del día”.
PERIODISTA: Sharon Cascante Lizano
EMAIL: [email protected]
Sábado 13 de Marzo, 2021
HORA: 08:00 AM