Un transportista fue víctima del robo del contenedor que transportaba al detenerse en un falso retén de tránsito.
El conductor, cuya identidad no trascendió, fue hallado en Grecia en una zona que los camioneros conocen como La Recta de los Cañales.
Narró a las autoridades que cuando transitaba por la ruta 27, específicamente por la entrada a La Guácima, lo abordaron varios sujetos que parecían oficiales de la Policía de Tránsito.
No obstante, fue víctima de un asalto, donde le sustrajeron el contenedor y los hampones lo llevaron varios kilómetros con ellos hasta dejarlo en Grecia, en la zona citada.
FALSOS OFICIALES
El afectado narró a los oficiales de la Fuerza Pública que lo abordaron tras pedir ayuda e informar que fue engañado por varios sujetos.
Explicó que lo detuvo una patrulla de tránsito, lo cual no le pareció extraño, pues por la hora y lo oscuro del lugar es usual ver operativos de este cuerpo policial y de los que pertenecen al Ministerio de Seguridad Pública (MSP).
Al detener por completo el pesado vehículo lo abordaron falsos uniformados del Tránsito.
El trailero se preparó para mostrar su licencia y la documentación que demostraba que estaba trabajando, sin embargo antes de que abrir la boca palabra le mostraron armas de fuego y lo obligaron a ceder su asiento frente al volante.
Fue así como cerca de Grecia lo dejaron tirado, pero le robaron el contenedor placa TCLJ 6533664, en el que transportaba placas de cobre.
“Una patrulla de la Fuerza Pública los ubica sobre ruta 1, la víctima refiere que cerca de Grecia lo detiene una aparente patrulla de Tránsito, uniformados como si fuesen oficiales de tránsito, y lo asaltan”, confirmaron en el MSP.
También informaron que trataron de hallar el contenedor, pero aún no dan con su paradero.
Añadieron que en la zona no había ningún operativo de la Policía de Tránsito, por lo que el caso se mantiene en investigación.
ROBO DE COBRE
El robo de cobre es más común a través de la sustracción de cables que por interceptación de contenedores. En esa línea el hurto de cables de este metal dejó más de ¢3 mil millones en pérdidas al Instituto Costarricense de Electricidad en 2020.
La motivación para robar este material es que el cobre funciona como materia prima para procesarlo y convertirlo en otros bienes.
Por ello existe un enlace delictivo entre quienes lo roban, quienes lo compran y quienes lo comercializan.
El robo de cable es un delito penal que puede calificarse como hurto simple penado con hasta 3 años de prisión o como robo agravado, acción que castigan esta con hasta 15 años de prisión.
PERIODISTA: Sharon Cascante Lizano
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Jueves 11 de Marzo, 2021
HORA: 12:00 AM