750 escuelas malas
Editorial
Hoy miles de niños, niñas y adolescentes arrancarán un nuevo curso lectivo en medio de la presencialidad y la virtualidad, pues así lo dispuso el Ministerio de Educación Pública para las escuelas y colegios estatales de todo el país.
Todo es incertidumbre de cara al nuevo ciclo lectivo, cerca de 900 estudiantes tendrán que comenzar sus estudios en la nueva normalidad, pero se sabe que el país no hizo los ajustes pertinentes para recibirlos en las mejores condiciones.
Tras una consulta de DIARIO EXTRA, el Ministerio de Salud confirmó que ha girado órdenes sanitarias a 750 centros educativos. Es decir, no cumplen con las medidas mínimas de salubridad, algunos no cuentan con baterías de baños decentes, otras están sin lavamanos, no hay servicio de agua, algunas parece que se caen, no tienen techos ni pisos. Sin palabras…
La misma ministra interina Melania Brenes contó que de esos cientos de casas de enseñanza más de 80 están en alerta roja, ya que la orden sanitaria sería un cierre total. No hay mucho que decir en estos casos, son escuelas y colegios que implican un riesgo para el estudiantado.
Pero el deterioro y el olvido no quedan acá, datos oficiales destacan que en 438 tienen la infraestructura dañada como sería la instalación eléctrica.
Justamente hoy hay 222 centros más que no han sido clasificados, el mismo MEP no sabe ni qué tienen, ni los han visitado y menos saben para cuándo podrán funcionar con normalidad.
Definitivamente estos datos nos dejan con la boca abierta. Costa Rica, el país que se jacta de la educación pública y gratuita, que se presenta ante el mundo como el promotor de la alfabetización y aduce que invierte en libros y no en armas, está perdiendo las medallas, pues hasta que da vergüenza ver el descuido de sus escuelas y colegios.
Y esto va más allá de un asunto de dinero, a todas leguas se nota la inoperancia del MEP y las unidades a cargo de la infraestructura estudiantil, así como de varias juntas de educación.
No podemos seguir viendo cómo la ineficiencia acaba con los logros que por décadas hemos tenido, no se justifica que los niños y adolescentes vayan a estructuras en mal estado, insalubres, peligrosas y poco aptas. Resulta incomprensible que el Ministerio permita que esto ocurra si tienen presupuesto para atender dichas situaciones.
Pero este mal no es nuevo. De hecho, los síntomas de la inoperancia estatal dentro de la entidad encargada de velar por el futuro de los costarricenses, la población menor de edad, pareciera tener otras prioridades y la plata se esfuma que da gusto.
Al respecto ya advirtió la contralora Marta Acosta, durante una audiencia ante la Comisión de Infraestructura en la Asamblea Legislativa en enero pasado, que un fideicomiso financiado con un empréstito del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por 167 millones de dólares, cantidad nada despreciable de dinero, fue ejecutado de forma poco eficiente, al punto que la plata no alcanzó por una presunta mala gestión.
El Congreso aprobó la plata para 103 obras, entre construcción de centros educativos (79) y canchas techadas (24) y se dio plazo para ejecutar las edificaciones hasta el 3 de julio de 2020, pero para entonces solo se pudo hacer 55.
Para las otras 48, aún se buscan fondos. En estos momentos, se busca cómo financiar el faltante.
Esta es la muestra evidente de que nadie, absolutamente nadie, ha puesto atención al tema, es preocupante que el manejo de dineros se dé con tanto descuido. Por temas como este la enseñanza está cada vez peor.
Debe intervenirse cuanto antes la Dirección de Infraestructura Educativa (DIE), es un relajo tanto desorden, tanta ineptitud, pero incluso puede haber sorpresas…
Comenzamos 2021 con una gran preocupación y no podemos pasarla por alto, el Gobierno debe entrarle duro y de lleno a tanta denuncia y revisar con lupa qué pasa en ese ministerio. Si estas cosas no se corrigen, criaremos a una generación con grandes falencias.
PERIODISTA: Redacción Diario Extra
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Lunes 08 Febrero, 2021
HORA: 12:00 AM