Nuevamente las compras del gobierno en medio de la pandemia por el Covid-19 están envueltas en polémica. Esta vez se trata del concurso que realiza la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) para adquirir 1,7 millones de mascarillas por un monto de ¢3.405 millones.
IMPOSIBILIDAD
Según denunciaron José Danilo Sáenz, representante legal de la empresa Sáenz Fallas y Rodolfo Molina, representante legal de Tecor Tejidos, resulta imposible cumplir la primera entrega que exige la CNE en tan poco tiempo.
Según el cartel, del cual DIARIO EXTRA tiene copia, la Comisión está solicitándole a la empresa seleccionada entregar un tercio del total de mascarillas (600 mil) en solo 20 días.
Para Sáenz, lo anterior resulta imposible si lo que se quieren es hacer las cosas bien.
Lo mismo opina Molina, quien además es el presidente de la Cámara Textil Costarricense. “El problema es la primera entrega. Está muy tallada de tiempo. Yo me imagino que la gente de la CNE está tallada también, pero digamos que no es culpa de nosotros (de las empresas interesadas) que ellos hayan sacado el cartel tarde. Ya sabemos que esas mascarillas son para los alumnos de escuelas y colegios y que ya prácticamente es la entrada a clases, pero debieron hacer ese concurso con más anticipación. Lo están haciendo a la carrera”.
Según Molina, ellos podrían tener la primera entrega en 45 días.
En el caso de Sáenz indicó que en los 20 días que indica el cartel “tal vez esté llegando apenas la materia prima”.
“El tiempo no es real. Imagínese que todo el proyecto se podría terminar en 120 días hábiles con entregas parciales entre esos días, pero, así como lo pone la CNE es antojadizo. Eso no se puede cumplir y las empresas se estarían exponiendo a que sean sancionadas por incumplir los tiempos de entrega. También el proyecto podría frustrarse porque al no cumplirse el tiempo de entrega, no se cumpliría con los objetivos”, detalló el representante, quien recordó que Sáenz y Fallas tiene 40 años de experiencia y se ubica en San Pablo de Heredia.
PRIORIDAD A NACIONALES
Por su parte Ligia Dada, de Dada Textil, otra de las empresas interesadas, aseguró que la objeción que ellos plantearon tiene que ver más que todo con aclarar ciertos puntos del cartel, como el tema de la experiencia en cuanto a la producción de mascarillas.
Dijo que, si bien la firma que representa tiene 70 años en el mercado, fue hasta el 2020 que iniciaron la confección de mascarillas. Detalló que desde que inició la pandemia han podido producir 2,5 millones cubrebocas.
Sin embargo, teme que su empresa quede fuera del concurso pues la CNE pide una amplia experiencia en elaboración de este tipo de prendas de protección. Espera que ese tema no se vuelva un pretexto para que el gobierno busque compañías extranjeras, ya que el país está urgido de empleo.
ANÁLISIS
El Periódico del Pueblo consultó con Alexander Solís, presidente de la CNE, sobre las objeciones al cartel y señaló lo siguiente: “No conozco el detalle de las objeciones, pues estarán en fase de análisis y respuesta. Comprenderá usted que hay un equipo de trabajo a cargo y yo espero los informes correspondientes”.
El jerarca añadió: “Lo que sí le puedo mencionar es que se establecieron varias líneas de contratación para evitar la pérdida de capacidad en la entrega y que previo a establecer estas líneas se hizo un estudio de mercado como lo plantea la ley para poder establecer condiciones razonables para el cartel”.
La oficina de prensa de la CNE amplió: “El objetivo del MEP y la CNE es darles oportunidad a muchas empresas o pymes. Por ello, se habilitaron 42 líneas, que significa que 42 empresas pueden ofertar. De esta forma se dividen la cantidad de mascarillas. Con ello, se logra beneficiar a más empresas o pequeños y medianos emprendedores y lograr que el millón de mascarillas se produzcan lo antes posible para niños con condiciones económicas limitadas”.
PERIODISTA: Marco Antonio González
EMAIL: [email protected]
Viernes 05 de Febrero, 2021
HORA: 12:00 AM