Renta Global Dual: un asalto para los bolsillos de los costarricenses
ANFE
Un mes del nuevo año le fue suficiente al Gobierno para plantear varios proyectos que pretender usurpar más recursos de los costarricenses, todo con tal de continuar con la fiesta en el sector público. Pero uno de los tres proyectos en corriente legislativa, que es realmente nocivo para la economía, es la “Renta Global Dual”, un proyecto que en su inicio son más de 250 páginas de puro horror.
Dentro de la iniciativa se describe atisbos de renta mundial y ampliar la base impositiva del impuesto de renta a los asalariados. Para ello vamos por partes, primero ampliar la base impositiva al impuesto de renta a los asalariados significaría un aumento importante, esto porque el gobierno pretende reducir la barrera impositiva a ¢683.000 considerándolo un salario “alto”. Con esto, ignora el alto costo de vida que hay en el país y la pésima situación económica que viven muchos costarricenses, quienes apenas pueden llegar a final de mes.
Según datos de la misma Casa Presidencial, que se apoyan con información de la Sugef, los niveles de endeudamiento de las familias llegaron a cifras astronómicas en junio de 2018, con un promedio de más de ¢8 millones de colones, esto hace que sus ingresos se vean fuertemente comprometidos. A pesar de esto el gobierno planea quitarles aún más recursos a miles de personas.
Pero no solo pretende ampliar la base impositiva del impuesto de la renta a asalariados, dentro del mismo hay componentes que reflejan la incorporación de la renta mundial, porque viene a gravar los ingresos de extranjeros que generen fuera de Costa Rica y que deseen meter su dinero dentro del Sistema Financiero Nacional tendrán que pagar impuestos por el simple hecho de traerla al país.
El contribuyente sería cualquier persona física o jurídica costarricense y cualquier extranjero que viva más de 183 días al año en Costa Rica. Para determinar ese lapso se contabilizarán las ausencias esporádicas, salvo que la persona acredite su residencia fiscal en otro país. La única forma en que un extranjero no sería contribuyente es que demuestre a las autoridades nacionales mediante un certificado que tiene su residencia fuera de Costa Rica.
Mientras tanto unas 119 instituciones pidieron aumentar los salarios en medio del déficit más alto desde la crisis de 1980 (8,1%) con una deuda/PIB que literalmente roza el 70% y ponen en peligro la estabilidad de las finanzas públicas. A pesar el señalamiento negativo de la Contraloría, muchas no están conformes con lo dispuesto por el ente. Pero lo que sí está claro es que el gobierno se volvió un fin en sí mismo.