¿Y la reactivación económica?
Dieciséis puntos medulares contiene el plan presentado por el Ejecutivo para lograr que el Fondo Monetario Internacional (FMI) desembolse $1.750 millones a Costa Rica, los mismos que han generado polémica, disgusto e incertidumbre, pues suponen una deuda más para un país quebrado.
El acuerdo, que será por tres años y fue confirmado ayer por el presidente de la República, Carlos Alvarado, busca un ajuste fiscal del 5% del Producto Interno Bruto (PIB) para alcanzar al 2021 un superávit del 1%, pagar deuda e intereses.
El plan no se dio a conocer a los medios de forma detallada, tampoco se expuso en la cita virtual que sostuvieron los jerarcas nacionales con la misión del FMI, liderada por Manuel Goretti, al aducir que en estos días se informaría directamente a los ciudadanos y diputados, pues al menos seis proyectos deben aprobarse en el Congreso.
¿Qué negociaron? Al parecer el 60% del plan responde a contención del gasto y el 40% a nuevas cargas impositivas, en las cuales no perdieron oportunidad para meterles un gol a los empleados públicos en asuntos sensibles. Pues bien, ya era justo y necesario un equilibrio, eso sí, el proyecto Ley Marco de Empleo Público debe verse con lupa.
También van a congelar las pensiones con cargo al presupuesto que sean mayores a ¢462 mil; reducirán exoneraciones, incluido el salario escolar igual o superior a ¢840 mil; gravarán los excedentes de la cooperativas y asociaciones solidaristas, lo que es fuertemente cuestionado.
En los puntos acordados están renta global y poner un impuesto del 25% a los premios de la lotería, lo que muchos critican arrojará a los jugadores a la ilegalidad y proliferarían los tiempos informales, financiados algunos con capitales de dudosa procedencia.
El gobierno se compromete además a congelar plazas desde el 2021 hasta el 2025 y a no gastar más del 67,5% del presupuesto ejecutado en 2020. Promete también que para el 2025 las transferencias de dinero no podrían superar el 2,53% del año anterior.
Casi juró que el proyecto Ley Marco de Empleo Público sale porque sale con salario global y se zocará la faja en compras de bienes y servicios, suplencias, sueldos eventuales y salarios especiales en el Poder Ejecutivo.
Así las cosas, tras ver las propuestas de forma muy superficial, está claro que una vez más el gobierno se olvida de la reactivación económica, deja botado un aspecto trascendental para el desarrollo y el progreso.
No basta con estar pidiendo plata y poner en el papel remedos de leyes y decretos, falta una hoja de ruta, una perspectiva clara de lo que se hará para alcanzar el futuro con plata en la bolsa y no cobro de deudas.
Está bien, hay que ajustar gastos y aplicar nuevos impuestos, eso es entendible, pero no es de recibo que los grandes cambios estructurales del aparato estatal estén ausentes.
Razón tiene el economista Leiner Vargas al mencionar con vehemencia que este es un acuerdo a medias, complaciente y del cual “el FMI es cómplice”.
Igualmente, los diputados llaman la atención de las autoridades al decir que este no es un acuerdo sostenible hasta tanto el pleno del Congreso no apruebe las normas que lo sustentan.
Aseguran que se queda corto en los ajustes y una vez más muestra la poca claridad del gobierno en cuanto a reactivar la economía. Vivir de la deuda y de más tributos no es la fórmula que encanta.
Sentados en la galleta están los jerarcas al seguir poniendo parches temporales, que de acuerdo con los expertos tendrán efecto rebote cuando este país deje las poses ante el FMI, con deudas inmanejables y sin cambios estructurales profundos. En ese momento bailaremos con la más fea y no tendremos asistencia económica.
Es deber ciudadano estar vigilante de esos textos completos, los legisladores tienen que desmenuzarlos y verlos con lupa.
PERIODISTA: Redacción Diario Extra
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Sábado 23 Enero, 2021
HORA: 12:00 AM