Miércoles 18, Julio 2018

Tipo de cambio

Compra: ¢ 564.56

Venta: ¢ 577.40

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° San José, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Alajuela, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Cartago, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Heredia, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Limón, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Guanacaste, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Puntarenas, CR


Vida

“¡Feliz Día de la Madre!”

Sentimientos en Conflicto

Imagen con fines ilustrativos.

CONSULTA: ¡Hola, querido Profesor Corazón! Quisiera que el 15 de agosto me publicara esta carta como un homenaje a todas las mamás en su día, en especial a la mía. Reciba las gracias de mi parte por atender mi humilde solicitud. Atte., Enrique Alvarado.

“No sé muy bien por dónde empezar porque son muchas las cosas que quiero decir y dan vueltas en mi cabeza de manera desperdigada, sin orden ni concierto, un poco como somos los niños: inconstantes, enérgicos, cambiantes, que tanto estamos riendo como llorando y tanto queremos con locura como decimos que ya no queremos nada de nada.

El caso es que me he sentado aquí, mamá, con mi mala letra y un papel algo arrugado para decirte lo mucho que te quiero y agradecerte cómo eres. Sé que desde que nací has intentado hacer las cosas bien, o muy bien. El miedo a fallar, el miedo a equivocarte, el miedo a dejar de hacer cosas importantes o hacer cosas que pudieran dañarme te han hecho estar muy pendiente de todo y sé que esto te genera un poco de ansiedad.

Ansiedad o miedo a que la persona más importante de tu vida, yo, pueda reprocharte algo como a veces, en tu interior, les reprochas a tus padres. Y ya me ves, sentado para agradecértelo, así que algo habrás hecho muy bien, pese a que a veces no sientes exactamente eso. Sé que has vivido muchas cosas duras, que has sufrido en muchos aspectos y sé que conmigo tuviste las ganas de por fin hacer algo bien y que viste la oportunidad de curar viejas heridas a través de la maternidad porque, ¿acaso no enriquece y hace crecer a alguien como persona el saber que estás criando y alimentando a un bebé del mejor modo que se puede?

¿Acaso no supone una motivación y un orgullo saber que estás dando lo mejor de ti para hacer de tus hijos personas de bien? ¿Acaso no es el compartir, el dar, el ofrecer lo mejor de una el momento en que se cierra el círculo perfecto entre lo que uno es y lo que el otro puede llegar a ser? Porque lo mejor que una madre puede ofrecer no son juguetes, ni regalos, ni la mejor ropa, sino su cariño, su tiempo y su amor.

Y esto, aunque suene mal decirlo, no todas las madres (ni todos los padres) lo dan del mismo modo. ¿Que por qué digo esto, mamá? Pues porque quiero que sepas que el día que no estés, el día que me faltes, el día que te vayas, tu legado permanecerá en mí para siempre. Tus palabras, tus besos, tus caricias, tu cariño... y tus imperfecciones.

Todo ello quedará en mí, en mi aprendizaje, en mi vida, en mi manera de ser, y yo lo transmitiré también a mis hijos para que, en cierto modo, cada nueva generación sea un poco de quien tú eres. Ya, lo sé. Ahora mismo te estarás diciendo que no eres nadie en especial, sino simplemente una mamá que trata de hacerlo lo mejor posible y que se equivoca más de lo que desearía. Sé que lo sientes así, pero puedes estar tranquila: eso mismo es lo que piensan todas las madres, porque son tan responsables, dan tanto por nosotros que siempre piensan que podrían dar un poco más o que podrían hacerlo mejor.

Y sin embargo te doy las gracias porque eres imperfecta, porque haces muchas cosas bien, pero haces cosas que no desearías acabar haciendo. Y aunque sé que has llorado porque no has logrado ser la madre ideal que querías ser, debes estar orgullosa solo por el mero hecho de haberlo intentado y de seguir intentándolo. Quítate esa presión, mamá, porque para ser una madre perfecta deberías ser una mujer perfecta y esa mujer no existe.

Además, tendrías que tener un hijo perfecto y yo no lo soy porque los niños no venimos a hacer lo que nuestros padres quieren sino a ser libres, a hacer lo que queremos y necesitamos y, en cierto modo, a darles unas cuantas lecciones de vida. Sí, lecciones de vida, que ustedes los mayores están acostumbrados a vivir según unos horarios y unas normas que a nosotros nos parecen estúpidas.

La mayoría vive siempre en la constante búsqueda de la felicidad y no logra hallarla. Nosotros, en cambio, somos felices y, en vez de aprender de nosotros cómo hacerlo, pretendes que nos acostumbremos a tu modo de vida, mucho más estresante. Pero aun así te doy las gracias porque cada vez que te equivocas yo me doy cuenta de que, cuando me equivoque, que lo haré, seré tan humano como tú. Porque cada vez que me pidas perdón yo estaré aprendiendo a pedir perdón. Cada vez que te haga sentir mal, cuando me enfade, verás que hay algo que te estoy pidiendo y no alcanzas a entender, y lucharás por encontrar el modo de volver a estar bien los dos.

Si fueras perfecta yo pretendería serlo también y al darme cuenta de que no puedo me sentiría fatal, presionado, dolido y triste por no cumplir tus expectativas. Pero el saber que no es así me hace sentir más capaz de ser yo mismo y no tanto quien creo que quieres que sea. Además sé que lo intentas, que tratas siempre de hacerlo mejor y que luchas por pasar más tiempo conmigo, y eso me hace sentir muy querido y a la vez me hace quererte mucho. Por eso, vuelvo a decírtelo, no te ofusques con tratar de ser la mejor madre del mundo, pues yo no la necesito.

Yo solo te necesito a ti, tal como eres, para aprender a través de ti cómo es este imperfecto mundo en el que me ha tocado vivir y cómo se gestionan esos choques continuos entre personas y caracteres. Siendo así, siendo como eres, con el cariño con que me tratas, con el amor con que me hablas y con el respeto con que tomas tus decisiones, eres la mejor madre.

Así que no cambies, sigue tratándome así, de ese modo que le explicas siempre a papá: "Lo cuido de esta manera porque es como a mí me habría gustado que mis padres me trataran, y además, es que lo siento, así sale de dentro", así como te sale de dentro y sigue acompañándome en este camino tan complicado que me ha tocado vivir, porque la vida puede ser muy dura y triste por todo, o muy dura y feliz, a pesar de todo, según lo que me lleve en la mochila el día que me despida de ustedes.

De momento, cuando la abro, veo dedicación y cariño, así que como yo no te reprocho nada, no lo hagas tú tampoco. Y si en algo crees que puedes mejorar, adelante. Todo lo que crezcas como persona será todo lo que yo me lleve conmigo. Sin más, me despido no sin antes decirte que te quiero mamá. ¡Feliz Día de la Madre!”.

Encuentre la respuesta del Profesor Corazón en la edición impresa de DIARIO EXTRA.

Estos son algunos de los puntos donde puede adquirir El Periódico de Más Venta en Costa Rica:

-Megasúper Moravia

-Supermercado Vaivén del Sur, San José

-Walmart Curridabat

-Maxi Palí Guápiles


-Abastecedor La Parada, San Carlos

-Abastecedor La Perla, La Fortuna

-Abastecedor Joel, Limón


-Más x Menos Limón

-Megasúper Cartago centro

-Minisúper Labrador, Cartago

PERIODISTA:

CRÉDITOS: Foto archivo.

EMAIL:

Martes 15 Agosto, 2017

HORA: 09:14 AM

Enviar noticia por correo electrónico

SIGUIENTE NOTICIA