Miércoles 26, Julio 2017

Tipo de cambio

Compra: ¢ 564.56

Venta: ¢ 577.40

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° San José, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Alajuela, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Cartago, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Heredia, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Limón, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Guanacaste, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Puntarenas, CR


Opinión

Crimen organizado toma Costa Rica

Editorial

A pocos días de haber iniciado este gobierno, el presidente de la República, Luis Guillermo Solís, el canciller Manuel González y el ministro de Seguridad designado en aquel momento, Celso Gamboa, reunieron a los directores de medios en Zapote para hablar varios temas de suma importancia. 

El primero a tratar fue la invasión de Nicaragua a Calero y el segundo la penetración del narcotráfico y el crimen organizado en el país. Las palabras de Solís en aquel momento fueron: “Estamos nadando en cocaína”. 

Esa información fue luego declarada confidencial tras varias consultas a esas autoridades. Al extremo que los medios de comunicación que hicimos alguna publicación resultamos reprendidos por ello. 

Pero aquella mañana del año 2014, el señor mandatario estaba hablando de lo preocupante que se ponía el asunto de cara al tráfico de drogas y cómo Costa Rica era objeto de esas organizaciones. Era claro el mensaje, Tiquicia debía blindarse ante un escenario poco alentador. 

Ese comentario es la antesala de la grave situación que hoy golpea como nunca antes a esta tierra, debe entonces como en aquel momento el presidente Solís sentar a la mesa a los encargados de los cuerpos policiales y hablar en serio del tema. Estamos manos arriba y no es ser exagerado o extremista, es que ya estamos viendo en vivo y a todo color el saldo de las luchas entre carteles. 

¿Por qué traemos a colación aquella conversación? Bueno, lo ocurrido la mañana de ayer frente a una escuela en Escazú, donde mueren dos personas, se presume vinculadas a ilícitos, y resulta herido de bala y atropellado un escolar de menos de 6 años, nos lleva como ciudadanos a exigir respuestas a quienes tienen al mando la seguridad. 

Y no es que editorializamos solo porque lo sucedido fue en un colegio de millonarios, no, esto se suma a los más de 200 homicidios dolosos que ya contabiliza la policía nacional en cinco meses del 2017, como lo destacó el propio director del OIJ, Walter Espinoza, producto en su mayoría de crimen organizado: drogas, armas, tráfico de personas y lavado de dinero. 

Hemos visto cómo víctimas inocentes son consumidas por los fríos plomos de estas organizaciones, ya no les importa si son niños y niñas, si es gente de bien. Las redes del crimen han mostrado el lado más descarnizado en estos últimos 4 años, por algo la cifra de muertes pasó a casi 600 personas asesinadas en el 2016. 

No puede Costa Rica seguir ocultando lo que pasa, no puede la policía seguir bajándole la intensidad al problema, no puede el Estado invisibilizar tal flagelo. Si bien hay países más violentos, no debe ser el consuelo de los ticos, por el contrario es la señal de alerta. 

Más de 200 fallecidos en el 2017 no es una estadística honrosa y no puede taparse el sol con un dedo aduciendo que son guerras de bandas. De por medio hay ciudadanos honorables, trabajadores que no tienen idea de estos negocios. 

En Costa Rica han surgido un montón de nuevos millonetas y aunque la ley los conoce, pues salen a la luz pública con autos de lujo y mansiones, parece incomprensible que nadie los investigue. 

¿Cómo es posible que estas personas fallecidas en la balacera frente al colegio estaban desde hace más de un año en la mira de las autoridades y al menos uno con amplio expediente, detenido hace un par de días con un arsenal? ¿Qué pasó?, los jueces a cargo los dejan libres mientras avanza la causa… 

Se levantan negocios de la nada, los bancos han reportado casos por lavado de dinero de conocidos comerciantes y tampoco hay resultados judiciales. 

Llegan a los malls gente con guardaespaldas, y no uno, sino dos y tres guaruras, y eso no resulta sospechoso. Se pasean en lujosos autos como si nada, los decomisan y parece que las causas se esfuman. 

El crimen organizado no se nos metió por el patio de la casa, se nos metió por el frente y los costados y no sabemos cómo enfrentarlo. 

Lo que pasó en Escazú pasa ahora en todo lado, en barriadas pobres, en urbanizaciones lujosas, no hay día sin que veamos muertos abatidos a balazos, en bares, en casas y hasta en un centro educativo. 

¿Qué está pasando en el país? Bien lo dijo Espinoza en la conferencia de prensa, “la tendencia va al alza, el Estado debe tomar medidas urgentes para paliar esta situación. Tenemos que articular acciones, unirnos, Costa Rica requiere, merece y exige vivir en paz”. 

Exactamente es lo que esperamos los ciudadanos, ver a todos los jefes policiales, al Ministro, al director del OIJ, a la DIS, al ICD, Migración (pues acá hay gente que entra como Pedro por su casa) y demás involucrados tomando medidas, planificando, evaluando la estrategia de seguridad nacional. 

El crimen organizado golpea al mundo, pero ya por eso no podemos sentarnos de brazos cruzados a ver correr la sangre y apenas decomisar toneladas de drogas, armas y detener gente, acá las medidas deben ser urgentes e integrales entre todos los poderes. 

Don Luis, con esa gallardía que usted nos sentó esa mañana, volvamos a ver el tema, pero hagámoslo en una mesa de trabajo seria, no en un mero desayuno que aquella vez no pasó a nada pese a que nos alertó que estábamos cundidos de drogas.

PERIODISTA:

EMAIL:

Martes 16 Mayo, 2017

HORA: 12:00 AM

Enviar noticia por correo electrónico

SIGUIENTE NOTICIA

ÚLTIMA HORA