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Opinión

Las deudas familiares

Con frecuencia leemos y escuchamos en los medios de comunicación, sobre la deuda que tiene el gobierno y que de una u otra forma es una deuda de todos los costarricenses, hasta decimos que al nacer un niño, ya debe varios miles de dólares por el déficit fiscal. 

 

Hoy deseo referirme a otro tipo de deuda, las deudas familiares. Normalmente adquirimos préstamos para una casa, un auto, dando como garantía la misma casa o el auto, estamos en un periodo de crecimiento personal y familiar, con el tiempo y buena conducción, al menos la casa será una inversión. 

 

Pero la familia moderna, para satisfacer sus necesidades de consumo, estimulada por el mercadeo, utiliza las tarjetas de crédito. 

 

Con ellas y sus tentaciones, se presenta el problema que no todos tenemos el presupuesto para asumir el uso de esta herramienta financiera, que hay que pagar antes de su vencimiento, si no los intereses aumentan las deudas. 

 

Como la tarjeta está a la mano, muchos consumen servicios por la oportunidad de promociones y otros terminan comprando cosas que no son indispensables. 

 

Las familias costarricenses tenemos una deuda en tarjetas de crédito de ¢930.600 millones, sin considerar el pago de los intereses. No hay duda que hemos abusado de ellas, sin olvidar que la mayoría de las denuncias en la oficina del consumidor del Ministerio de Economía , son al parecer por abusos de los entes emisores, por cambios unilaterales de las condiciones contractuales o bien por abuso en el cobro de los intereses. 

 

Lo anterior es sólo una parte del problema. ¿La solución al hecho?Conocer con claridad las condiciones e intereses de la tarjeta, educación en su uso, establecer prioridades al adquirir bienes y servicios, establecer un presupuesto para tal fin, el cual debe ser respetado en forma rigurosa. No es sólo cuestión de unificar deudas, es una planificación responsable para no adquirir deudas. 

 

Recordemos que hay que desarrollar el ser, que son los valores, la educación; para luego hacer, que es el trabajo bien hecho, con honor; para luego tener, donde están los bienes.... Enseñemos a nuestros hijos esa forma de desarrollo y no al revés. 

 

*Pediatra

 

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Miércoles 29 Abril, 2015

HORA: 12:00 AM

CRÉDITOS: Dr. Rodolfo Hernández Gómez*

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