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Opinión

Conavi: pasar el candado

Los costarricenses estamos asfixiados por la torrentada burocrática de un Estado gigantesco, atrofiado, ineficiente y cuyo fin primordial es el de servir como instrumento “cuasi divino” de clientelismo político para ganar elecciones.


Dentro de esta marejada de inoperancia, Conavi lleva la delantera por mucho junto a Recope.


Pero la situación vial del país impone un análisis independiente. Carreteras que se desploman como hojuelas de maíz, trochas inacabadas y convertidas en verdaderas orgías de despilfarro e irresponsabilidad, ampliaciones de carreteras y tramos adulterados en su precio de manera irracional, manejo político corrupto, red vial de tercer mundo, son los matices de una operación devastadoramente mala por parte de esta institución estatal que el gobierno se niega a intervenir, pese al clamor popular, y mucho menos, a pasarle el candado como es lo razonable en una administración pública que se considere medio digna de ver.


El Informe, “Evolución Fiscal y Presupuestaria del Sector Público”, emitido por la Contraloría General de la República (CGR), para el primer semestre del 2013, revela datos escalofriantes sobre la realidad de CONAVI y su costo económico social para los y las costarricenses.


El citado informe señala textualmente que: “El CONAVI en el primer semestre ejecutó gastos por ¢73.592,8 millones, un 27,6% del presupuesto total para el ejercicio económico 2013. O sea, en seis meses apenas ha podido trabajar menos de la tercera parte.


La partida de egresos de mayor peso es la de “Bienes duraderos”, con un porcentaje del 55,5% del presupuesto total, la cual muestra una baja ejecución (11,8%) en el primer semestre del 2013.


Esta situación se debe principalmente a que en este rubro se incluye la subpartida “Vías de Comunicación Terrestre” (que representa el 47,0% del gasto total del período), la que alcanzó apenas un porcentaje de ejecución del 12,9% de lo presupuestado en el período en comentario.


Del citado rubro de Vías de Comunicación Terrestre se han ejecutado apenas ¢16.182,3 millones de un total de ¢125.485,0 millones, lo que significa que ha podido utilizar solamente un escaso 12%.


Ratifica el citado documento que la baja ejecución en el rubro de bienes duraderos es atribuible en general a los siguientes factores:


- Una cartera de proyectos donde se da el siguiente comportamiento: 33 proyectos cuya ejecución es de un 0%; 8 proyectos cuya ejecución oscila entre el 1% y 40%, 2 proyectos con una ejecución que se mueve en un rango del 40% al 75%, y 3 cuya ejecución se mueve entre el 75% y el 100%, al 30 de junio de 2013.


- Una deficiente gestión en la etapa de planificación de los proyectos.


- Deficiencias en los procedimientos licitatorios o de contratación.


-Una inadecuada gestión institucional en la programación de sus gastos.


Este gobierno ha recibido el respaldo de la Asamblea Legislativa en materia de aprobación de empréstitos. Sin embargo, aun teniendo los recursos, la negligencia e inoperancia administrativa no les permite ejecutar las obras tan necesarias para el país, pese a tener los recursos económicos.


A tenor de lo expresado, el Conavi es una muestra clara. Continúa diciéndonos el documento de la CGR:


“Es importante señalar que de los proyectos con ejecución cero (0), ocho (8) se financian con recursos del BID, por una suma cercana a los ¢29.472,0 millones, y 7 proyectos cuyo financiamiento proviene de los recursos del BCIE por un monto de ¢13.380,0 millones. Esto aunado al hecho que a mayo del 2013 se han cancelado por concepto de comisiones en ambos créditos un monto cercano a los ¢2.000,0 millones, por no utilizar dichos recursos.


Parar la fiesta. En relación con lo antes indicado, es necesario llamar la atención por cuanto estos aspectos dejan en evidencia un proceso de planificación deficiente, además de una falta de capacidad de gestión de dicho Consejo.


No es momento de cálculos políticos cuando una institución como ésta se “come” los recursos de los y las costarricenses, y se da el lujo de no planificar, trabajar ni ejecutar las obras que tanto necesitamos para el desarrollo.


Hay que cerrar Conavi. Sus responsabilidades y recursos tienen que ser traspasados a los gobiernos locales para que desde su realidad y cercanía con las comunidades, sean éstos los que ejecuten las obras que no ha podido desarrollar esta ineficiente y politizada institución del Gobierno. Paren la fiesta.


*Diputado, Movimiento Libertario.

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Martes 29 Octubre, 2013

HORA: 12:00 AM

CRÉDITOS: Por: Danilo Cubero Corrales

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