San José, Costa Rica, Lunes 22 de agosto de 2011, 23:12:03.

NOTICIAS DE
ÚLTIMA HORA

23/5/12, 20:51: Un tribunal falla a favor de Google en su disputa de patentes con Oracle
23/5/12, 19:08: Policia de control fiscal decomisa más de dos mil unidades de medicamentos
23/5/12, 18:48: "Lo que las urnas legitiman, liberación lo respeta"
23/5/12, 17:43: EE.UU. no ve "motivos" en condena de Pakistán a doctor de caso Bin Laden
23/5/12, 17:18: Hospital puntarenense encabeza cruzada por la limpieza
23/5/12, 16:53: Naranjo tendrá nuevo distrito
23/5/12, 16:23: Walter Centeno anunció su retiro del fútbol nacional
23/5/12, 14:57: Vecinos las salvan del fuego
23/5/12, 14:29: Ticos Subcampeones en Dinamarca
23/5/12, 14:17: Capturan secretaria de La Reforma con "mota"
23/5/12, 14:12: Latinoamérica garantiza tratamientos a 600 mil personas con VIH
23/5/12, 14:00: Caen 5 con millonada en licores
23/5/12, 12:35: Diseñadores elogian al creador de Mario Bros por popularizar el videojuego
23/5/12, 12:24: Paraíso de ranas está en Sarapiquí
23/5/12, 12:21: Una doctora brasileña desempleada atiende parto imprevisto en oficina empleo
23/5/12, 12:14: Banquero elegido presidente de CONCACAF
23/5/12, 12:01: Agarran a 13 estudiantes dándole a la "coca" y la "mota"
23/5/12, 11:37: Muere víctima de falsos estudiantes
23/5/12, 11:07: Ciclista de montaña tico estará en Olimpiadas
23/5/12, 10:51: MEP presentará planes para enseñar matemática mañana
29/2/08, 04:30: No se pierda el Noticiario de Canal 42 por Internet


$ Tipo de Cambio
Venta: 508,58
Compra: 497,88
BÚSQUEDA


VER PORTADA IMPRESA

>OPINION                                                                       FB Compartir esta nota en FB


YO JUGUÉ RULETA RUSA

César Monge

Aposté mi vida, pero ya no lo hago y por eso cuento la historia. Como nunca he tenido armas de fuego, usé un carro y manejé borracho, da lo mismo. Al echar 1 bala en un revólver de 6 tiros, girar el tambor y tirar del gatillo, se llevan 16,666% probabilidades de muerte. No existe el jugador crónico de ruleta rusa, tarde o temprano muere. Por años manejé con tragos pero no a diario, tal vez una noche a la semana; en la ruleta de 7 días, le eché guaro a uno y encendí el motor. Cada siete días una lotería fatal que gracias a Dios nunca me pegué. Las estadísticas iban en mi contra y en mi locura me creía un hombre sensato.

Como nunca me han hecho una alcoholemia, no sé la proporción exacta en que aumentó mi incapacidad para manejar, según mi peso y metabolismo cada vez que pedí una ronda más. Tal vez cuando decidía irme a casa estaba en 0,5 pero un par de zarpes sin boca hicieron su peor efecto al rato, cuando estaba al volante y alcancé 1,9 o lo que sea. Si me daba sueño y me ponía lento, lo atribuía al cansancio, jamás al guaro. A veces me parqueaba en una bomba a dormir un poco. Estacionando rayé focos y raspé aros; sólo por un milagro no pasó esto a 50 kph, y no se cruzaron seres humanos en mi ruta. Yo podría ser ése que hoy está en cárcel por matar a un ciclista o destrozar una familia frente a una escuela.

Todo cambió un primero de enero. Un amigo, compañero de trabajo, iba de vuelta a casa tras celebrar con unos traguitos. Se quedó dormido o le fallaron los reflejos, atropelló un puente y murió de inmediato. No hubo peatones u otros carros afectados, sólo hubo un muerto en esa nota de sucesos; pero fue suficiente, porque no fue en vano. Fue un sacrificio para que yo aprendiera la lección, salvara mi vida y la de otros. Algunos que lo habían visto esa noche se sorprendían: “No entendemos, si se fue como siempre, como lo hacemos todos”. ¡Sorprende que no pasara antes! Cuando estuve dispuesto a manejar con tragos negaba que el licor afectara el sistema nervioso. No importaba la evidencia científica, yo me creía mejor conductor, más guapo, más valiente y mejor bailarín.

Por eso sé que el problema de alcohol al volante no es cuantitativo. Perdía la cuenta de las rondas, o una misma dosis creaba efectos diferentes, o un mismo efecto se hacía más peligroso según velocidad y visibilidad, y así hay muchas variables más allá del número de cervezas. El problema es cualitativo: estuve dispuesto a jugármela, con una o tres balas en el tambor, qué importa, perdí respeto por la vida mía o ajena. Los diputados discuten si el límite sano de alcohol en la sangre es 0.5 o 0,75 u otro número mágico. Podrían zanjar la diferencia a medias, un 0,666% de alcohol al volante, número acorde con lo tenebroso de la absurda discusión.Manejar con tragos fue de las peores cosas que hice en mi vida, a la vez suicida y asesino. Hoy tengo una hija; no me imagino el dolor de un padre al perder un hijo atropellado, no quiero volver a ese juego. Apoyo la tolerancia cero de alcohol al volante: ni 0,5 ni 0,001. El que quiera beber hasta caer de espaldas, que lo haga, es su derecho, pero que no maneje, y que no cuente conmigo para acompañarlo, porque ya aprendí el valor de una vida humana.


 
 
 




Parte de la Sociedad Periodística Extra Limitada.
DIARIO EXTRALA PRENSA LIBRECANAL 42RADIO AMERICA