•Andrea Morales, promotora de reforma a Ley de Tránsito
“NO ES NECESARIO APLICAR LA CERO TOLERANCIA EN EL PAÍS”
Gerardo Ruiz Ramón
gruiz@diarioextra.com
Foto: Randall Sandoval
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La diputada Andrea Morales afirmó que la mayoría de los accidentes viales con muertes ocurren por exceso de velocidad y no por consumo desmedido de licor. La entrevistó Mario Ugalde, subdirector de DIARIO EXTRA.
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Aunque acepta que el tema es impopular, la diputada Andrea Morales insiste en que no es necesario aplicar la cero tolerancia contra aquellos que tomen licor y conduzcan un vehículo.
Morales afirma, incluso, que impulsó sin éxito fijar en 0.90 gramos por litro de sangre el consumo de licor considerado como peligroso en los choferes, estipulando, a partir de ese parámetro, las penas de cárcel.
¿Usted toma y maneja?
-Jamás. Yo soy el vivo ejemplo de que uno puede disfrutar la fiesta sin emborracharse. Los que me conocen dan referencia de que tomo muy poco y cuando lo hago es porque sé que alguien me va a llevar a la casa.
Nunca he tenido la costumbre de tomar y manejar. Cuando me he tomado una copa, me espero una hora antes de salir a manejar.
Usted presentó el proyecto para flexibilizar algunos aspectos de la Ley de tránsito ¿En algún momento pensó que esa iniciativa se volvería tan impopular?
-Creo que no se ha informado bien o que los diputados no hemos podido explicar bien los cambios que propone la reforma. Hay un mal manejo de la información, lo cual lamento, porque, a partir de eso, la gente asume como cierto que los diputados estamos legislando para dejar impunes a los choferes borrachos.
El hombre que mató al ciclista Christopher Lang va a ir a la cárcel. Ningún diputado va a legislar para que una persona como esa quede impune.
Siguiendo con ese lamentable caso. La esposa del ciclista atropellado se cuestionó en un programa de radio por qué darle a un chofer ebrio una segunda oportunidad si ella, como víctima, no tiene ese beneficio. ¿Qué opina?
-Que la señora tiene la razón. Una persona que comete un delito como ese chofer ebrio no debería tener una segunda oportunidad. Allí hay conducción temeraria y homicidio. Es más, yo estoy en contra del criterio de reincidencia que se aprobó en el proyecto de reforma a la Ley de Tránsito.
En un caso como este, el conductor ebrio tendrá una pena más severa por el hecho de que el alcohol medió en el accidente. Para él no habrá pena alternativa.
¿Entonces por qué no actuó con el mismo ímpetu para oponerse a la reincidencia en conductores con 0.75 gramos de alcohol?
-Es delicado. Yo no estoy de acuerdo con la reincidencia. Fue el acuerdo al que llegaron la mayoría de diputados y siempre he respetado esos acuerdos. Insistí hasta donde pude para persuadirlos pero no lo logré.
Creo que si alguien presenta una acción de inconstitucionalidad contra la reincidencia, tiene altas probabilidades de ganar el recurso y traerse abajo ese aspecto de la Ley de Tránsito en caso de que se apruebe la reforma.
¿Por qué se opone a que exista cero tolerancia en la ingesta de alcohol en los conductores?
-Son muy pocos los países que practican la cero tolerancia. Además, los países que aplican ese criterio no han tenido el éxito que esperaban al prohibir completamente el licor en choferes. No ha sido exitoso el modelo.
Alguien que consume una copa de vino cuando almuerza no pierde ninguna de sus capacidades, criterio que está sustentado en estudios científicos.
¿Cuáles estudios, por ejemplo?
La gran mayoría de personas, según los expertos, pueden conducir sin ningún problema con 0.50 gramos de alcohol por litro de sangre. Igual a la persona que insista en tomar y marque en el alcoholímetro ese grado de alcohol se le cobrará una multa de ¢146 mil.
No estamos tolerando la conducta de tomar y manejar. Hay castigos y el consumo de licor permitido en el proyecto de reforma realmente es lo mínimo.
La Organización Mundial de la Salud no recomienda la cero tolerancia. Por el contrario, después de estudios científicos, recomendó a todos los países que las sanciones por consumo de licor en choferes empiece en los 0.50 gramos por litro de sangre. Esos lineamientos han sido respetados, no estamos enviando ninguna señal de alcahuetería. Antes de la nueva Ley de Tránsito la multa por conducir alcoholizado eran ¢20 mil colones.
Costa Rica es un país de gente educada ¿Por qué no funcionaría aquí la cero tolerancia?
-Porque cuando a la gente le pone una camisa de fuerza diciéndoles que la cosa es 0% alcohol, el efecto sería contrario. Cuando todo es delito, nada es delito. Precisamente, porque somos educados, es que creo que la gente puede entender con una advertencia. El sistema de puntos que fue eliminado en este proyecto de reforma era algo fundamental para educar todavía más a la gente, porque permitía dejar sin licencia por un tiempo a la gente que insistiera en cometer imprudencias.
Volvamos al caso del accidente del odontólogo Christopher Lang: si tuviéramos vigente el sistema de puntos, ese chofer ebrio quizás hace rato hubiera estado con la licencia suspendida, porque tenía un amplio historial de partes.
¿En algún momento se habló de aumentar más allá de 0.75 gramos de alcohol el parámetro para castigar con cárcel a un chofer ebrio?
-Sí, la media mundial para empezar a aplicar penas de prisión contra choferes ebrios es de 0.90 gramos por litro de sangre. Sé que es antipopular pero es lo que se aplica en todo el mundo, claro, a alguien con ese nivel de alcohol no se le puede dictar nada más que cárcel a la primera, porque es un asesino en potencia. 0.75 gramos por litro de sangre y cárcel hasta que sea reincidente es un término medio que no es de mi agrado.
¿Por qué usted es la única que da la cara por este proyecto de reforma que aumenta la tolerancia hacia los choferes ebrios?
-Bueno. Primero, no aumenta la tolerancia y segundo, por sacar la cara por la reforma hasta me han vinculado en negocios que no son reales. Me han vinculado con pagos indebidos que no son reales. Ahí están mis cuentas a la orden de la Contraloría General de la República.
Creo que la mayoría de diputados no dan la cara porque le tienen miedo a la opinión pública. Ciertamente este es un tema difícil de defender.
Mi posición no responde ni a presiones empresariales ni a pagos indebidos. Puedo demostrar lo que defiendo con documentos y con criterios profesionales.
En la calle hay gente realmente molesta con usted...
-Sí estoy consciente. Pero me han juzgado sin entender el tema.
He llegado, incluso, a tener problemas con familiares que estimo por defender este proyecto. Pero no podría dormir tranquila callando ante los errores de muchos.
¿Se ha reunido usted con gente de la Cervecería Costa Rica o de la Cámara de Restaurantes?
-No, de ninguna manera. Más bien, he tratado no tener ese tipo de comunicaciones para evitar suspicacias. En corrillos legislativos sí me he topado con gente de esas entidades y con gente que respaldan mi posición.
Por lo contrario, he tratado de basar mis argumentos en estadísticas.
Sí he conversado con gente de la Unión de Cámaras que recogen el criterio de varios sectores.
¿Esos representantes de Uccaep qué le han dicho sobre la reforma?
-Se preocupan mucho por criterios técnicos sobre carros de carga y otros vehículos de trabajo. No solo han conversado conmigo, también lo han hecho con todos los diputados.
¿Quiénes han sido los especialistas que la han asesorado?
-El director de la Unidad Forense del Organismo de Investigación Judicial, el doctor Guillermo Brenes, quien es un experto destacado a nivel internacional en toxicología.
¿Qué le dice al movimiento popular que reclama la cero tolerancia contra aquellos que toman y conducen?
-Les digo que comprendo su posición pero que no se puede legislar con el corazón, sino, con base en criterios médicos y estadísticos que nos indican que las personas que cometen accidentes son las que tienen más de un 1 gramo de alcohol por litro de sangre.
Lamentablemente la gente no ha entendido que quienes matan a nuestros familiares son apenas el 0.03% de los conductores. Por esto no se puede castigar al restante 99.7% de los choferes.
“Yo soy el vivo ejemplo de que uno se puede enfiestar sin necesidad de emborracharse”
“Las multas no pueden ser más altas que el sueldo promedio de la mayoría de los costarricenses”
“Estoy en contra de la reincidencia en la conducción temeraria bajo efectos del licor, pero la mayoría quiso que así fuera”
“Si hubiera funcionado el sistema de puntos, tal vez se hubiera evitado la muerte del odontólogo a manos de un chofer con amplio historial de partes”