EDITORIAL
INSISTIMOS EN LOS BRAZALETES PARA COMPAÑEROS AGRESORES
La investigación de la muerte de la joven Carolina Mora, de 19 años, originada según el primer reporte como un suicidio a principios de semana, cambió dramáticamente porque ahora las autoridades judiciales le dan un tratamiento como si fuera un homicidio.
El compañero sentimental de la joven, un hombre de 36 años, fue detenido pocas horas después ante la aparición de algunas evidencias que llevaron a las autoridades a ejecutar tal acción y aplicarle posteriormente dos meses de prisión preventiva.
En un principio el marido reportó el hecho como un suicidio. La mujer se encontraba en su cama con un impacto de bala en la sien derecha y el arma de fuego cerca de su cuerpo.
De comprobarse las sospechas de las autoridades estaríamos sumando un femicidio más a la larga lista que llevamos este año. Este hecho aumenta nuestra preocupación por el tema, porque lamentablemente estas mujeres siguen siendo asesinadas sin que podamos ver una acción efectiva.
Esta es la tercera vez que pedimos a las autoridades agilizar el proyecto de la compra e instalación de brazaletes con Sistema de Posicionamiento Global (GPS, por sus siglas en inglés) para quienes golpean a sus compañeras.
Vale recordar que estos brazaletes se les colocan a los agresores y se entrega otro a las mujeres. Cuando los sujetos están acercándose, se activa una alarma que también advierte al 9-1-1 del hecho. Si el hombre trata de quitárselo, el dispositivo también se activa.
Sobre el tema ya escuchamos las manifestaciones de la señora presidenta de la República, Laura Chinchilla, en Radio América, quien dijo que apoya este proyecto.
Incluso indicó que han iniciado gestiones con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), institución que no solo podría financiar el proyecto sino también analizar costos y algunas recomendaciones técnicas y tecnológicas.
Como también lo mencionó doña Laura, es posible que sea necesario hacer algún tipo de cambio en la legislación actual.
Celebramos que por lo menos la mandataria esté de acuerdo en esta idea que impulsamos, pero las acciones deberían ser más veloces porque en este caso sí es claro que cada minuto que pasa están en juego muchas vidas.
Mientras el BID realiza los estudios y busca el financiamiento de los brazaletes, ya en el Congreso de la República se debería estar revisando la legislación existente sobre el tema, a fin de hacer las correcciones necesarias y obligar a los bravucones que agreden a sus compañeras a utilizar esta moderna tecnología.
Pero no solo es suficiente que la Presidenta esté de acuerdo, es preciso que gire las instrucciones necesarias para ganar esta carrera contra la muerte que este año estamos perdiendo, pues de confirmarse el fallecimiento de Carolina Mora como femicidio, llegaríamos ya a 23 y lo peor es que la cuenta sigue aumentando.
El gobierno tiene una responsabilidad con estas mujeres que están en peligro de muerte, y si se cuenta con una medida que podría ayudar a salvar vidas, no vemos por qué caminar tan lento en ejecutar las diferentes acciones que la lleven a convertirse en una realidad.
También se puede pedir apoyo a la Embajada de España en este tema, ya que estos mecanismos se aplican en ese país con mucho éxito. No dudamos que estarían deseosos de colaborar en frenar este tipo de homicidios.
Instamos a la Presidenta para que, además de estar de acuerdo con este proyecto, lo agilice, pues está claro que de ello depende la vida de esposas y compañeras, posiblemente en su mayoría madres de familia, quienes recibirían un gran regalo en su mes.