PRISMA
GUARDEMOS LA BANDERA PARTIDISTA POR COSTA RICA
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Las elecciones generales realizadas ayer en Costa Rica fueron una verdadera fiesta cívica con características realmente impresionantes por cuanto se superaron los cálculos realizados por los distintos partidos políticos y empresas encuestadoras. Miles y miles de personas acudimos a las urnas para decirle al mundo que somos libres, que vivimos en paz y que queremos continuar así. Pero además de la cantidad de gente que participó, debo destacar el orden y la organización imperante en la mayoría de centros electorales, donde niñas, niños, jóvenes, adultos y ancianos convirtieron el acto cívico en una verdadera reunión familiar, todo esto se lo debemos al pacifismo de los ticos y por supuesto al esfuerzo de Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).
Sin embargo, hoy debemos guardar la bandera partidista y sacar la de Costa Rica para juntos ayudar a quien ahora se encargará de hacernos salir adelante. Los ticos brotaron con sus banderas de todos los rincones del país en un acto de patriotismo que ha repetido el pueblo costarricense cada 4 años. Las elecciones nos sirvieron para meditar sobre la fe que tenemos en Costa Rica.
El acto patriótico vivido debe mover los corazones de quienes han sido electos, pero sobre todo, debe convertirse en un elocuente testimonio de unión, en el que sobresalga la belleza de nuestra gente. Esto debe aprovecharse para la promoción de una sociedad cada día mejor que busque conservar los altos valores característicos de nuestro pueblo, y por supuesto luchar para que la riqueza se distribuya mejor, de tal manera que hayan más ricos y menos pobres, o por lo menos que los pobres tengan techo digno y comida.
Es muy emocionante ver gente unida durante una manifestación patriótica porque eso promociona nuestra sociedad y le imprime valores fundamentales en momentos en que realmente los necesitamos.
Durante el domingo el país se unió con entusiasmo y civismo para dar testimonio de que Costa Rica sí vale la pena. Recordemos en todo momento que la figura presidencial fue elegida por la mayoría, ahora hay que trabajar juntos para sacar adelante al país, apresurémonos a sustituir la bandera partidaria por la bandera nacional, porque la presidencia es de todos.
Quienes regirán nuestro destino durante los próximos 4 años manifestaron frecuentemente su intención y compromiso de crear una nueva imagen de trabajo y transparencia, de lucha contra todo acto de corrupción y actuación indebida, pero el ejercicio del poder es una responsabilidad de todos los costarricenses, por eso debemos ayudarles a fiscalizar las arcas del Estado.
El nuevo gobierno debe correr para resolver las necesidades de nuestro humilde pueblo con medidas justas. Nuestros diputados y munícipes deben dar el ejemplo y repartir equitativamente el “queque” de la administración pública, ojalá quienes no puedan cumplir con la gestión que les encomendó el pueblo mediante el voto, dejen el campo libre para que otro lo intente. Por supuesto que hoy no debe existir verde, blanco, azul, amarillo, rojo, o café, de aquí en adelante la bandera partidista desaparece, para que en todo Costa Rica ondule la banco, azul y rojo. ¡Suerte para tiquicia!