• Cuatro años en la cárcel y lo declararon inocente de matar a Parmenio
DEMANDÓ AL ESTADO POR ¢13.440 MILLONES
MARCO LEANDRO
mleandro@diarioextra.com
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Con este atuendo fue presentado Castillo por los carceleros del Organismo de Investigación Judicial el primer día de juicio del caso Parmenio Medina.
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Todos en la Corte y en el gremio de los abogados y notarios la veían venir, pero nadie se imaginaba que sería por una suma tan elevada. Se trata de la multimillonaria demanda que interpondría Jorge Castillo Sánchez, quien luego de cuatro años de cárcel fue absuelto del juicio por el asesinato de Parmenio Medina Pérez, al no tener ninguna relación con el crimen.
Esta semana, Castillo y su abogado Rodrigo Araya la interpusieron ante el Juzgado Contencioso Administrativo, exigiendo el pago de la astronómica suma de ¢13.440 millones ($24 millones) de indemnización por los daños, angustias y cuatro años en las celdas de San Sebastián.
ESTADO OBLIGADO A INDEMNIZAR
Araya y Castillo sustentan la demanda en el artículo 271 del Código Procesal Penal, que establece al deber de indemnización del Estado cuando una persona ha sufrido prisión preventiva:
Ese artículo indica: “El Estado deberá indemnizar a la persona que haya sido sometida indebidamente a una medida cautelar por un funcionario público que actuó arbitrariamente o con culpa grave, en los términos del articulo 199 de la ley General de la Administración Publica. En este caso, el funcionario será solidariamente responsable con el Estado. También procederá la indemnización, sólo a cargo del Estado, cuando una persona haya sido sometida a prisión preventiva y luego es sobreseída o absuelta, con plena demostración de inocencia”.
En la demanda se indica que en el caso de Jorge Castillo, sufrió prisión preventiva por cuatro años consecutivos y posteriormente fue absuelto con plena demostración de su inocencia, según la resolución de la Sala Tercera, que así lo confirmo.
“Se tuvo la certeza absoluta de que Castillo no participó ni tuvo ninguna participación con el homicidio de Parmenio Medina Pérez, amén de haber sufrido los horrores de una prisión que lo mantuvo privado de su libertad por cuatro años, por un error judicial, como lo calificaron la Fiscalía y luego los tribunales de justicia”, se indica en la demanda.
SE LE TUVO EN LA CÁRCEL SIENDO INOCENTE
Según el documento, que consta de 31 páginas y un fajo de documentos de pruebas de miles de folios, los daños ocasionados a Castillo son innumerables, porque por un lapso de cuatro años se le privó de su libertad, siendo inocente.
“Este daño moral se da producto de un daño psicológico que produce el encierro en una cárcel; encierro que además del daño propio, aísla al preso de su familia y de su medio social en el que se desenvuelve; además este encierro lo aglomera inhumanamente en recintos estrechos, en donde en la cárcel de San Sebastián, por ejemplo, donde estuvo preso el demandante, coexisten 18 presos en 12 metros cuadrados, mal olientes, antihigiénicos, incómodos y que afectan contra la dignidad de una persona, sobre todo sabiéndose inocente”, se indica.
DAÑO: MORAL, FAMILIAR Y EMPRESARIAL
Agrega que también tuvo que soportar hambre y mala comida.
En el caso de Castillo, se asegura que no tenía un solo familiar en Costa Rica que le llevara comida decente durante los cuatro años que estuvo en prisión. La desnutrición y la insalubridad imperan en los tendidos carcelarios y con ello la inseguridad, agregó.
Para el acusador denuncia que durante su estancia en prisión vivió en carne propia la tortura. “Además del aislamiento, la soledad y el desprecio, hay violencia extrema, violencia física para hacer obedecer al más fuerte y relegar al débil al papel de sirviente y con ello viene la degradación de la dignidad y el deseo continuo del suicidio”, se indica en la página 18 de la demanda.
Según Castillo, el estar en la cárcel hizo que perdiera su familia, su esposa y sus hijos, lo que acarrea un daño moral inconmensurable. Hasta perdió todos los bienes, sus ahorros, sus inversiones.
“En su esposa hubo depresión, llanto, angustia e impotencia, que conllevaron en definitiva a la separación, primero y el divorcio después, ocasionando en el demandante mucho dolor, mucha angustia, desesperación y frustración. Su matrimonio se terminó gracias a un encarcelamiento injusto, siendo totalmente inocente de los cargos que formuló la Fiscalía”, se indica en la demanda.
Agrega que sus hijos quedaron traumatizados por cuanto se les vulneró su patrimonio económico, social y moral, se les afectó su relación con sus amigos, tuvieron que cambiar de un colegio privado a uno publico. “Los hijos han sido estigmatizados, han sido relegados socialmente al ser ‘hijos’ de un asesino, un convicto, un preso. ‘Ahí va el hijo del asesino’, les decían”. En síntesis fue una tragedia familiar”, se dice.
Sobre el daño físico, según Castillo, fue enjaulado por 1.480 días y a consecuencia de ello sufrió varios daños físicos en su salud, como es migraña crónica, por la cual se tramitó un TAC (Tomografía Axial Computarizada), por más de dos años y nunca se le hizo. Producto de otros males que no fueron atendidos, en la actualidad tiene que tomar 20 pastillas diarias y no puede recibir sol.
Además asegura que por cuatro años se le impidió trabajar, pese a que era un empresario exitoso, representante de jugadores como Rolando Fonseca, y dueño del Independiente de Medellín. “Equipo que al no poder atender por estar preso, fue robado y no le fue posible recuperarlo por no poder atender los litigios legales en ese país. Se ocasionó un inmenso daño a su imagen empresarial en todo el mundo”, se indica en la demanda.
Con todos esos argumentos piden al Juzgado de lo Contencioso Administrativo que condene al Estado Costarricense a pagarle una indemnización de $24 millones para resarcirlo por todos los daños de ese error judicial, como lo calificó Guiselle Rivera, fiscal del caso Parmenio en sus conclusiones.