• El Lobo Estepario: el teatro mágico de Chepe
UN BAR NO PARA CUALQUIERA
FABIÁN MEZA
fmeza@diarioextra.com
Fotos: Diana Méndez
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En la inauguración de “El Lobo Estepario” se presentó el cantante Luis Diego Solórzano.
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Con el nombre del loco relato de Herman Hesse, abrió este fin de semana en la capital, un bar no para cualquiera. Se trata de “El Lobo Estepario”, el teatro mágico de Chepe.
Propiedad de un matrimonio de poetas que quisieron abrirle su casa a los trovadores, grupos independientes, grupos de baile, malabaristas y todo aquel amante del arte al que se le niega el plató.
Situado frente a la Plaza de la Democracia, en Cuesta de Moras, el corazón de San José, este bar restaurante ofrece un amplio repertorio de actividades de martes a viernes para todos los gustos, pese a que se trata de un bar no para cualquiera.
Los martes es el día para deleitar a los fanáticos del tango, con la propuesta: Milonga, el tango tiene la palabra.
Los miércoles la noche se pone de bohemia y el micrófono está abierto para todos los trovadores que se atrevan a subir al escenario.
El día jueves se arma el bailongo y todos los que quieran quemar calorías en la pista de baile están invitados a sudar la gota gorda con la salsa, el merengue, chachachá; en fin, todos los ritmos latinoamericanos favoritos de los bailarines.
El viernes es para la fiesta total y, como los dueños del bar, Dennis Ávila y Paola Valverde, afirman, ese día puede pasar de todo.
La entrada a todas las actividades es gratuita, dicen que aquí están los mejores precios en cerveza nacional y tragos. Además la cocina ofrece desde el popular chifrijo hasta exquisitos platos fuertes.
Los días sábados la oferta es variada, ese día se reserva para actividades especiales y la entrada es tan solo 2 mil colones.
Por ejemplo, el próximo sábado 23 de enero, se presentará un espectáculo a cargo de Radio Mal País, en el que cantarán gran cantidad de artistas, entre ellos Bernardo Quesada.
La nueva propuesta bohemia de Chepe está esperándolo, campo sobra pues el local decorado con sillas al estilo de los cines, una sala VIP con cómodos sillones, un televisor, hasta máquinas de juego o la comodidad de la inigualable barra, hogar de los bebedores, alberga a 200 personas.
Un bar que, además de ofrecer una propuesta nueva y entretenida para todos los gustos, obliga a buscar el relato de Hesse para darse cuenta de que no es un bar para cualquiera.