PRISMA
¿QUÉ LOGRAMOS EN EL AÑO QUE TERMINÓ?
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
El año 2009 acaba de terminar y el 2010 acaba de iniciar, es momento para sentarse a reflexionar sobre las metas que hemos logrado alcanzar y lo que ha quedado pendiente por realizar, y quizás nos encontremos con que mucho más de lo que imaginamos se ha quedado pendiente, pero… ¿qué hemos logrado? ¿Logramos acaso, hacer que los amigos se sientan mejor cuando se han encontrado en dificultad?
¿Logramos que los seres amados se enteren de cuanto los amo cada instante del día? ¿Logramos que nuestras vidas sean un modelo para muchos?
¿Logramos que cada minuto sea un canto de alabanza al creador? ¿Conseguimos que Dios se sienta orgulloso de nosotros y de lo que hacemos?
¿Logramos compartir con nuestras familias más tiempo de calidad que el año que finalizó? ¿Logramos hacer cada día nuestros trabajos con más alegría, sin discutir con nuestros compañeros, ni hacerlos sentir mal?
¿Logramos que nuestras esposas o esposos se sientan más orgullosos o muy orgullosas de nosotros?
¿Logramos sentirnos orgullosos de nuestra calidad de vida, sin hacer sentir mal a los demás?
Si muchas de las respuestas son negativas, es probable que debamos replantearnos no solo metas económicas o materiales, sino mas bien objetivos de los cuales nos sintamos orgullosos al final del año que apenas inicia, y que hayan logrado que seamos mejores personas cada día, y de las que Dios, nuestro Padre se sienta orgulloso siempre.
Que el año 2010, esté lleno de bendiciones, paz, trabajo, salud, alegrías, prosperidad, amor, comprensión, y mucha serenidad para enfrentar los retos que cada día el Señor nos va a regalar.
Recuerde, que este año nuevo, es un libro en blanco, donde usted y yo con la ayuda de Dios, somos quienes escribimos sus páginas. Hagamos que cada día de este año valga la pena. Para lograrlo es importante compartir los dones, irradiar simpatía, alegrar al triste, acompañar al solitario, al enfermo, y ayudar al necesitado.
Entendamos que lo más importante en la vida no es ganar “toneladas” de dinero, ni ascender en la escala social, ni recibir honores... Lo más importante en la vida es el tiempo que dediquemos a las personas que amamos. Disfrute cada instante sin hacerse daño con la culpa, el rencor o la preocupación; viva el presente. Contemple las maravillas de la creación y del ingenio humano.
¡Hable con Dios! No olvide nunca que “todo es posible para el que tiene fe”. Muy feliz y prospero año nuevo.