EDITORIAL
EL BENEMÉRITO CUERPO DE BOMBEROS
Una de las organizaciones más respetadas y queridas del país por la calidad del servicio que presta es el Benemérito Cuerpo de Bomberos de Costa Rica, que además está cumpliendo 145 años de su fundación.
La historia de la creación de un grupo que se dedicara a apagar incendios en nuestro país es muy interesante, pues va ligada a algunas tragedias que demostraron la necesidad de la fundación del cuerpo de bomberos.
La información brindada por dicha institución señala que el primer incendio del que se tiene registro data de 1543, cuando los aborígenes quemaron dos poblados como protesta por los vejámenes hechos a sus caciques, por parte de los españoles, cuando llegó al país el primer gobernador Diego Gutiérrez y Toledo.
Durante más de un siglo no se tiene registro de incendios estructurales importantes hasta que se llega al año 1681 en Nicoya y 1687 en Esparza. Estos siniestros fueron provocados por la invasión que hacían los piratas a nuestro país en busca de alimentos, agua y objetos de valor, en plena época en que se trasladaban por mar los grandes tesoros de América Latina a España.
Pese que los fuegos seguían presentándose, nadie hacía nada por organizar oficialmente un cuerpo de bomberos. Aun en el siglo XIX nuestro país seguía sin tener un grupo que combatiera incendios.
Pero como siempre, tuvo que quemarse la casa de un político para que se pensara en hacer algo. El 26 de enero de 1864 un voraz incendio en San José consumió la casa de Francisco María Iglesias, destacado ministro y hasta presidente de la Asamblea Legislativa. Fue así como se generó una enorme preocupación que llevó al Concejo de la Municipalidad de San José a iniciar gestiones para traer de Estados Unidos lo que sería la primera bomba apagaincendios del país, que llegó el 20 de julio de 1865.
Además el ayuntamiento josefino presentó al Poder Ejecutivo el primer Reglamento Oficial del Cuerpo de Bomberos. Éste fue aprobado el 27 de julio del mismo año, sentando así las bases de lo que hoy es el Benemérito Cuerpo de Bomberos de Costa Rica.
Cabe señalar que en esa primera junta directiva destacaron don Alfredo García, capitán; don Fernando Estreber, secretario; y don Guillermo Nanne, primer teniente.
También es importante reseñar el papel preponderante que ha tenido el Instituto Nacional de Seguros en la historia y el desarrollo exitoso de esta organización.
Esta institución supo guiar sabiamente el cuerpo de bomberos, que ahora bajo una nueva ley tendrá la oportunidad de seguir creciendo independientemente.
Tras 145 años de historia, los bomberos cuentan con 63 estaciones en todo el país con una planilla cercana a las 1.400 personas, de ellos 80 administrativos, 520 bomberos asalariados pero con un grupo de 800 voluntarios, personas que están dispuestas a servir a las comunidades, sin importar si ponen en riesgo su vida.
Hoy, a pesar de no ser el día exacto en que fue fundado el Cuerpo de Bomberos de Costa Rica, lo felicitamos porque es justo reconocer que todos los días debemos agradecerle su compromiso con la sociedad.
Además es necesario hacer un justo homenaje a esos bomberos que han perdido la vida ayudando a los demás, a esos servidores públicos que merecen una página dorada en la historia de esta institución, quienes entregaron su vida tratando de salvar a otros y que la muerte los ha convertido en héroes.
Hoy, en nombre de todos los costarricenses, les damos las gracias a los integrantes del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Costa Rica por tenerle tanto amor al prójimo.