San José, Costa Rica, Miércoles 28 de abril de 2010, 17:39:52.


NOTICIAS DE
ÚLTIMA HORA

$ Tipo de Cambio
Venta: 516,59
Compra: 506,52
BÚSQUEDA


VER PORTADA IMPRESA

>SUCESOS                                                                       FB Compartir esta nota en FB


• Pueblos cercanos al volcán están atentos al comportamiento del coloso

TEMOR ANTE AUMENTO DE ACTIVIDAD EN EL POÁS

CARLOS VARGAS SOLANO
cvargas@diarioextra.com
Fotos: Oldemar Siles

El Parque Nacional Volcán Poás se mantiene abierto al público, pese a que en las últimas semanas se ha reportado un aumento de actividad.
Levantarse temprano y volver la mirada hacia el volcán es una práctica común de los vecinos de Sabana Redonda, en Poás. Cada retumbo recuerda a la población que tiene a la par a un gigante que ruge de vez en cuando y levanta columnas de humo que suelen atemorizarla.

Por eso cada vez que la actividad volcánica aumenta, los vecinos sienten pánico y esperan que la montaña se tranquilice.

Rodolfo Picado, vecino de la zona, labora en la lechería de la Finca El Mirador, a 6 kilómetros del volcán, y todas las madrugadas se levanta para iniciar su jornada laboral. Según dice, en los últimos días ha notado una especie de niebla que, asegura, son gases del volcán porque huele muy fuerte a azufre.

“De unos 22 días para acá ha aumentado la actividad, más que todo en las mañanas, huele mucho a azufre”, dijo Picado, quien a pesar de tener 20 años de vivir en ese pueblo no deja de sentir temor. “Al vivir a la orilla de un volcán siempre hay temor, más si es un volcán como este, que es muy grande y activo”, comentó.

“Con tanto tiempo de vivir aquí uno termina acostumbrándose, pero igual se pega uno los sustillos. Hace unos 15 días estábamos ordeñando como a las 5 de la mañana y escuchamos un retumbo muy fuerte, yo le dije a mi compañero que ahorita se venía el olor a azufre y así pasó”, relató.

Otro trabajador de la lechería, Rodolfo Ulloa, comentó que “hace unos días para acá se nota mucho humo, huele muy fuerte a azufre y eso le jode a uno la vista”.

Ulloa manifestó que cada cambio del volcán preocupa a las personas del pueblo. “Hace unos días que hubo mucho humo la gente sintió temor, igual cuando hay temblores uno se asusta, pero no pensamos en que vaya a pasar algo. Aquí uno no está preparado, aquí lo que uno hace es bretear”, recalcó.

Otro vecino de Sabana Redonda, Olman Montero, dijo que a él no le teme a la actividad del volcán y más bien lo ve como algo muy normal. “Ayer (lunes) en la mañana hubo una erupción y hace unos 15 días hubo otra, se ve mucho humo y se pone muy oscuro, pero a mí no me da miedo, uno se va acostumbrando a esto. Les tengo más miedo a los temblores que al volcán”, indicó.

Lo que sí le preocupa a Montero es que haya aumentado el olor a azufre. “En las mañanas y en las noches huele muy fuerte”, subrayó. María del Carmen Arias, comerciante de la zona, asegura que no hay por qué alarmarse.

“Es algo normal, todos los años sucede lo mismo, aquí estamos acostumbrados a eso y no estamos asustados. Cuando pasa esto muchos turistas sí se asustan, no vienen y eso nos afecta”, indicó.

“Este volcán siempre ha sido muy activo. Mi abuelito me contaba que antes él bajaba hasta el cráter y podía ver el fuego que tira en la noche, eso es un espectáculo que ya nadie puede ver porque cierran el parque”, concluyó Arias.


• Administrador del Parque Nacional Volcán Poás:

“SE ESCUCHAN RETUMBOS Y HAY MÁS FUMAROLAS, PERO ES NORMAL”

CARLOS VARGAS SOLANO
cvargas@diarioextra.com
Fotos: Oldemar Siles

Vecinos de la zona cercana al coloso, como Rodolfo Picado, aseguran que siempre hay temor de erupciones.
El aumento en las exhalaciones de gases y vapor de agua en el volcán Poás es visto como un fenómeno totalmente normal por muchos, máxime si toda la vida se ha tenido al coloso de vecino.

Este es el caso del administrador del Parque Nacional Volcán Poás, Juan Dobles Zeledón, quien asegura que lo que está ocurriendo en el macizo es normal y no hay que alarmarse.

“El Poás es un volcán activo y tiene actividad fumarólica y una desgasificación permanente, ahora está teniendo una actividad un poquito más fuerte, lo que permite ver columnas de gas desde el Valle Central, pero es algo normal”, recalcó.

Pese a que asegura estar tranquilo, el funcionario no esconde que en los últimos meses sí se han notado cambios en el macizo.

“Hay calentamiento del agua del lago intracratérico, aumento en la temperatura de las fumarolas, el nivel del lago ha descendido. Esos son síntomas que está dando el volcán y aquí estamos atentos a cualquier cambio para comunicárselo de inmediato a los científicos”, expresó.

“En la noche es muy común escuchar retumbos del volcán. Cuando el volcán está en actividad, como ahorita, tenemos retumbos muy fuertes”, agregó.

Según Dobles, en ocasiones el volcán arroja muchos gases y los turistas se ven afectados, como sucedió hace unos días, cuando el coloso de repente lanzó gran cantidad de materiales.

“Cuando hay mucha desgasificación lo que hacemos es evacuar a la gente, cerramos los servicios básicos del parque, los miradores, la sala de exhibiciones, la tienda y sacamos a la gente porque no se puede permanecer en el área”, explicó.

En el caso de la mañana del lunes, cuando el volcán presentó fuertes exhalaciones de gas y vapor de agua, no fue necesario cerrar el parque.

“Ese día no hubo mucha desgasificación en el área donde está el público y el parque se mantiene abierto hasta que los expertos de la Red Sismológica y el Ovsicori indiquen que es un peligro estar en el parque”, agregó.

Dobles indicó que muchos pobladores cercanos han sentido temor porque la columna de gases se muy alta. “Un día de estos hubo una actividad fuerte, la columna de gases se levantó verticalmente, la gente se alarmó y empezó a correr la información de que el volcán había hecho una erupción, pero no ha pasado nada fuera de lo normal”, dijo.

El administrador del parque asegura que desde 2006 el volcán viene presentando un comportamiento similar al de inicios de esta semana. “En ese año (2006) el volcán lanzó material a varios kilómetros del cráter, inclusive el líquido que está en el lago intracratérico llegó al centro de visitantes, después de esa actividad el volcán ha venido con actividades esporádicas”, aseguró.

De las últimas actividades más fuertes, Dobles recalcó la ocurrida el 25 de diciembre de 2009 y el 23 de febrero de este año.

“Fueron erupciones de ceniza, en ambos casos se escuchó un ruido y cinco minutos después cayó la ceniza a los turistas y en los parqueos, por lo que fue necesario evacuar personas”, recordó.

Según el administrador, el Parque Nacional Volcán Poás es visitado mensualmente por unas 20 mil personas. “Este tipo de fenómenos atrae a los turistas, en lugar de alejarlos, pues es algo que no se ve todos los días y mucha gente quiere ver este tipo de actividades”, finalizó.


 
 
 




Parte de la Sociedad Periodística Extra Limitada.
DIARIO EXTRALA PRENSA LIBRECANAL 42RADIO AMERICA