• La expectativa quedará para el lunes:
NO ARRANCÓ JUICIO POR ENFERMEDAD DE IMPUTADO
MARCO LEANDRO
mleandro@diarioextra.com
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Federico Morales, defensor de Rodrigo Méndez, fue el primero en hacer uso de la palabra y explicó que su cliente estaba ausente por estar internado en el Hospital Calderón Guardia.
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La expectativa que había ayer por el inicio del juicio por el caso ICE-Alcatel quedará para el próximo lunes, debido a una apendicitis que padece desde el martes por la tarde el coimputado Rodrigo Méndez. Así lo dispusieron los jueces Rosaura García, Ileana Méndez y Jorge Camacho a las 8:50 a.m. de ayer, luego de escuchar la solicitud del abogado Federico Morales, quien representa los intereses de Méndez.
Todo inició ayer como estaba previsto: Miguel Ángel Rodríguez realizó una conferencia de prensa muy temprano y luego llegó junto con sus abogados. Minutos antes de las 8:00 a.m. los demás imputados también llegaron a la sala 3 de los Tribunales de Juicio del Segundo Circuito Judicial de San José, en Goicoechea, sin embargo, desde muy temprano se especuló que no calentaría.
A las 8:05 los jueces hicieron ingreso a la sala y leyeron la normas con las cuales se regirá el debate. Entre estas normas está que el público y los periodistas no podrán tener el teléfono celular encendido, no podrán leer periódicos ni revistas y deben de mantener la atención en que lo ocurre.
OPERADO DE EMERGENCIASLA NOCHE ANTERIOR
Adicionalmente se les informó que ante una eventual emergencia por motivos de salud en ese edificio la Corte cuenta con personal médico y brigadistas.
También se conoció que los viernes por la tarde no habrá juicio con el fin de que las partes puedan coordinar las pruebas testimonial, documental, pericial admitida que se evacuarán e incorporarán la semana siguiente. Apenas terminó esta parte introductoria solicitó la palabra el abogado Federico Morales, e informó a los jueces que su cliente, Rodrigo Méndez, comenzó a padecer el martes por la tarde de unos síntomas de apendicitis, por lo que fue llevado de emergencia al Hospital Calderón Guardia, donde horas después fue operado.
Por esta causa, Méndez no estaba en la sala, sino recuperándose satisfactoriamente. Por esa razón solicitó que se suspendiera el inicio del juicio, por unos días, por cuanto tiene toda la voluntad de someterse al juicio.
La fiscal Greysa Barrientos, los procuradores y abogados apoyaron la solicitud de suspenderlo, hasta por unos 10 días, para no tener que hacerle a Méndez un juicio aparte.
Ante tal petición los jueces decidieron suspender el inicio del juicio hasta el lunes, en espera que el imputado se recupere, y pueda al menos estar los primeros días en el juicio. Si para ese día todavía los médicos no recomiendan que pueda asistir al juicio, se les notificará a las partes para cuando se pospondría.
La jueza presidenta Rosaura García sostuvo que la idea es no tener que separar las causas y hacerle un juicio aparte a Méndez, por cuanto esa decisión acarrearía más gastos para el Poder Judicial. Pero además, como técnicamente el debate no ha iniciado no están amarrados a solo poder suspenderlo por 10 días.
“LA APENDICITIS NO AVISA”
A la salida de la sala, el abogado amplió detalles de la enfermedad de su cliente al asegurar que los síntomas de apendicitis los comenzó a padecer la tarde del martes, pero no estaban seguros de que fuera esa molestia.
“No soy médico pero hay otras dolencias que tienen síntomas parecidos como las del colon. La apendicitis no avisa. Es de un momento a otro. Simplemente comienzan los dolores y hay que correr al hospital. Me confirmaron que se trataba de apendicitis como a las 8:30 de la noche, cuando lo estaban operando, por lo que no pude avisar al Tribunal porque ya estaba cerrado”, sostuvo Morales.
Agregó que la suspensión del juicio es un caso fortuito por esa emergencia pero que su representado quiere salir rápido de ese proceso. “Él tiene toda la voluntad de someterse al juicio con los demás imputados”, sostuvo. Agregó que espera que Méndez pueda presentarse el lunes al debate y participe al menos en los primeros días, cuando es obligatoria su presencia y luego podrá seguir en su casa recuperándose.
DON CHEPITO
Don Chepito llegó muy temprano a los tribunales de Guadalupe, llevaba en la alforja el café y unos gallitos de torta de huevo y papa majada, venía muy contento porque de nuevo se daría una vueltita en la capital. ¡Y no es primero de mayo! Pensó.
Como la casadora brincaba tanto, venía que se reventaba, entonces se fue atrás de los tribunales a ver donde podía orinar, se metió a una sodita y cuando venía saliendo vio a Miguel Ángel Rodríguez bajando las gradas y casi se va de nariz, y no porque la tuviera muy larga, sino porque se enredó y casi queda como galleta soda, ¡quebraditico!
Don Chepito venía listo para hacer cien metros de fila para poder entrar a ver el juicio, sin embargo, para su sorpresa no había fila. ¡Qué raro, seguro se me enredó ese almanaque viejo, y pasaron el juicio pa'otro día!, pensó...
Se fue a preguntarle al que vendía jugos de naranja, ese que aplastaba con una cosa rara y no con la mano, como en la finca, quien le dijo que sí era hoy. ¡Caramba, seguro se les varó la casadora a los de Puriscal, porque no hay nadie!
Me pasaron por una maquinilla donde se vio todo lo que venía en la alforja, ¡qué cosa más rara! Y a subir las gradas, porque en ese aparato raro que le dicen ascensor ni a put... me subo, después se vara y me quedo encerrado y no hay ni ventanas pa'gritar.
Vi un montón de cámaras que venían y una gente gritó: “Llegó Ricky Martín”, ¡hijuepuña, a ese también lo enjuiciaron aquí!, me acerqué pa'verlo de cerquita, y estaban vacilando, era Miguel Ángel que estaba haciendo fila ahí, como todo cristiano, ya no lo pasan de primero... parece que se le cayó la corona.
Y hablando de corona, no vi llegar al tan famoso testigo de la corona, ese que dicen que auya, ese se está tirando los toros desde la barrera, y ni le tocó mañanear tempranito, que suerte tienen los que cantan, dicen por ahí que lo van a llevar a “Nace una Estrella” a ver si le va tan bien.
Diay y en la sala solo había policías, cámaras y preguntones. Y las sillas todas vacías, entonces me senté y extendí como la verdolaga, a ver que pasaba. Estaba bien hasta que me hicieron quitarme el chonete y quedé con todo el pelo parado, pero después vi que llegaron muchos pelones y pensé, mejor con el pelo parado que sin nada, aunque estar pelón parece que es la moda aquí, mientras no vengan con una Gillete a dejarme coco.
Al rato ya llegaron los que iban pal'juicio, y empezaron a quejarse unos abogados que no había sillas, que no cabían. Yo les iba a decir que se llevaran toda una fila de donde yo estaba sentado, pero no me dejaron hablar.
¡Qué susto me llevé cuando vi entrar al padre Fabio!, pucha será que los van a confesar con el padre pa'que no puedan mentir, o será que de una vez les van a dar los santos óleos pa'mandarlos a encerrar.
Me picó la tripa y saqué el gallo pa'comérmelo mientras oía, pero terminó rapidisísimo porque un señor quesque le dio apendicitis, y entonces no iban a hacer nada todos los demás que estaban sanos. Ni me dio tiempo de tomarme el café cuando todo el mundo se paró y se fue. !Qué cosa, yo que madrugué tanto pa'nada, pero no me iba a ir en blanco y me fui a chepear!
Vi un peloncito que también madrugó y vino de bien largo, para venir a ver a un amigo de los que quieren enchorpar, pobrecito, tan buena gente, hasta de luto estaba y aún así se vino pa'San José. Seguro por eso casi todo el mundo andaba de negro, menos uno de los preguntones, ese llegó con camisa verde y dicen que zapatos de cocodrilo...