• Tucurrique: en su dormitorio, afirman alIegados
POR QUEMAR A “JUDAS” DOS NIÑOS MUEREN CALCINADOS
Manuel Estrada
mestrada@diarioextra.com
Fotos: Víctor Benavides y Alberto Monge, corresponsal
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El perro del OIJ, llamado “Nani”, olfateó el lugar donde quedaron los cuerpos sin vida de los dos niños.
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Dos bebés murieron ayer en la mañana durante un incendio que consumió por completo su casa en la comunidad de El Congo de Sabanillas, muy cerca de la planta del ICE en Tucurrique, en Jiménez de Cartago.
Las víctimas fueron identificadas por las autoridades como Kali Aguilar Brenes, de 2 años, y su hermano Erick de 4, quienes quedaron calcinados tratando de abrir la puerta principal.
La madre los había dejado solos mientras iba a dejar a su hija Julieta, de 6 años, al Kinder, a 3 kilómetros de distancia. Al volver se encontró la vivienda envuelta en llamas y ya no había nada qué hacer por los pequeños.
El tío de las víctimas, Elías Aguilar, comentó que los niños tenían la idea sobre la quema de “Judas”.
“Estaba cortando banano con Marvin (padre de los niños) cuando un compañero nos dijo que el rancho estaba ardiendo. De inmediato corrimos 600 metros dentro de la misma finca y escuchamos los gritos y el llanto de los indefensos niños”, recordó.
Los vi morir.
“Tratamos de abrir la puerta pero las llamas lo cubrían todo, después el techo se desplomó y la puerta se abrió. Los vi cuando se estaban quemando, lamentó no haber podido sacarlos con vida, el fuego no me dejó entrar”, detalló.
Aguilar comentó que los niños estaban jugando en el cuarto con un muñeco que llamaron “Judas” a quien le prendieron fuego y luego no pudieron apagarlo. La vivienda de 57 metros cuadrados, hecha de madera y zinc, fue presa fácil de las llamas; en cuestión de cinco minutos fue consumida por completo.
Esta familia indígena oriunda de Grano de Oro, distrito turrialbeño de Chirripó, dejó su pueblo para trabajar desde hace 7 meses en la corta de banano.
NIÑOS JUGUETONES
La directora de la escuela El Congo, Kathia Montoya Fernández, donde estudia la hermanita de los niños, calcinados recordó lo juguetones que eran.
“Se fue a compararles una sardina para darles de almorzar, caminó una hora con su hijo de un mes en brazos hasta su casa.
A los niños les gustaba jugar fútbol y con muñecos, en ocasiones dejaba a la mayor (Julieta de 6 años) en mi casa para que se la llevara al kinder”, recordó entre lágrimas.
Noe Irola Zamora, vecino de los indígenas cabécares, aseguró haber escuchado una fuerte explosión dentro de la casa.
“Cuando llegué a la vivienda, estaba en llamas, no se podía entrar, era imposible, los nenes estaban solos. Era un sentimiento de impotencia no poder salvar a dos angelitos que murieron de la manera más cruel, quemados”, detalló.
LLAMADA TARDÍA
Las personas que se percataron de la emergencia no avisaron al 9-1-1 ya que los bomberos fueron alertados por la Fuerza Pública 40 minutos después de que inició el fuego.
El bombero Erick Quesada comentó que los niños estaban a un metro uno del otro.
“La casa de madera tenía una cocina de leña, al parecer los dejaron encerrados y no pudieron salir a tiempo, el de 2 años quiso salir. Los cuerpitos estaban cerca de la puerta, boca abajo a un metro de distancia, uno de ellos tenía muy cerca de su mano un cable”, explicó.
Agentes del Organismo de Investigación Judicial llevaron a “Nani”, un perro labrador que inspeccionó la zona del incendio, donde olfateó y encontró acelerantes en uno de los cuatros de la casa.
La madre de la criaturas, Hortencia Brenes Murcia, no soportó la escena y le dio un ataque de nervios, por lo que tuvo que ser llevada hasta el hospital William Allen de Turrialba.
INDÍGENAS MIGRANTES
El dueño de la finca donde se dieron los hechos, Oscar Fallas, lamentó lo sucedido.
“Tenían siete meses de haber llegado a la finca donde el hombre trabajaba durante la época de cosecha, luego se marchan, apenas los estaba conociendo. En la casa les doy posada, un par de veces vi a los niños jugar afuera con carritos, andaban por todo lado, eran muy sonrientes”, recordó el finquero.
Con estas dos muertes ya suman 11 la cantidad de personas que han fallecido en incendios en estructuras. El pasado domingo un anciano murió quemado en Santiago de San Ramón víctima de un incendio en un charral que pretendía limpiar.
Recomendaciones:
Nunca se debe permitir a los niños jugar con fósforos y encendedores deben estar ubicados fuera del alcance de los niños. No debe dejar niños solos, siempre deben estar acompañados por mayores.
Las llaves de la vivienda deben dejarse en un lugar fijo y conocido por todos los miembros de la familia, de modo que en caso de emergencia sea fácil encontrarlas.