PRISMA
CARNAVALES Y “LO MEJOR DE LIMÓN ES SU GENTE”
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
El carnaval limonense es una buena excusa para superar la fatiga provocada por las constantes luchas de ese pueblo. A partir de hoy y hasta el 18 de octubre, los limonenses ponen todo su sabor para vivir el mejor ambiente y tratar de botar el estrés que genera tanta descomposición social a la que tienen que hacerle frente durante el año. Es una linda festividad al mejor estilo afrocaribeño que le permite a sindicalistas y sindicados desatar ataduras y luchar por la verdadera paz social que necesita ese sufrido pueblo y Costa Rica en general.
Limón está soportando un enorme desencanto por la labor de sus líderes, no solo políticos sino también sindicales, que le han hecho perder a los habitantes de la bella provincia caribeña, la credibilidad en sus dirigentes. Y es que todos sabemos que en el ámbito laboral existen unas “vacas sagradas” que se han perpetuado en la dirigencia sin traerle beneficios reales a los trabajadores.
Por otro lado, en cuanto a los dirigentes políticos también se suscita el mismo fenómeno, con una alternabilidad de cada cuatro años. Existe una rotación de puestos pero siempre son las mismas diez caras. Cuatro años están en la Municipalidad, otros cuatro en la Asamblea Legislativa, otros cuatro “invernan”, es decir descansan, para volver a aparecer en escena en el cuatrienio siguiente. Así son la mayoría de los “chupasangre” limonenses.
Por esto el colorido carnaval se convierte en una especie de purificación en la que se expulsan tantas angustias propias de los puertos. Desde hace más de cincuenta y cinco años los limonenses descubrieron que con un carnaval podrían llevar deleite a la ciudadanía. Ellos tienen su propio colorido, el encanto de sus comparsas que desfilan por las calles tiene mucho de alucinante, la alegría innata en el afrocaribeño es contagiante esto lo convierte en el antídoto natural para reír una vez al año y con ello desminuir la tristeza que genera tanto conflicto social que azota a la provincia.
Por dicha y luego de mucho “estira y encoge”, las autoridades de Salud dieron el sí definitivo para que los limonenses se lancen a las calles y disfruten en grande del colorido Carnaval. No era justo que les negaran el permiso únicamente porque en otros lugares del país la gripe AH1N1 estaba haciendo de las suyas, mucho menos ahora cuando la ola pandémica está en los niveles más bajos, y el dengue no nos está golpeando tanto.
Ojalá que este carnaval siga conservando su originalidad y belleza, porque aunque ha dado paso a la evolución enriquecida con la mezcla de las etnias, y se incorporan todos los sectores sociales, son las capas más humildes las que lo celebran con mayor entusiasmo y les permite sublimar su tragedia en medio del bullicio y de la alegría. En serio que “lo mejor de Limón es su gente”.
Hoy más que nunca los limonenses unidos en una sola voz deben defender su tradición y su carnaval. No es posible que un pueblo tan sufrido deba renunciar a su fiesta únicamente porque a unos pocos les parece una tontería pasada de moda. Dejemos a nuestros hermanos del atlántico olvidar por un momento tanta angustia y tristeza, démosles la oportunidad de salir de la rutina y divertirse sanamente.
Los limonenses deben luchar por el disfrute de una de sus más puras tradiciones. Ustedes son un pueblo trabajador, y pueden ayudar a tener una provincia cada día mejor, conservando intactas sus costumbres y tradiciones.
Pongamos oídos sordos a tanto disociador cuya única intención es generar conflictos para ocultar propósitos insospechados que buscan únicamente el bienestar de unos pocos. Gente linda de Limón, no le hagan caso a los perversos, disfruten del Carnaval y cuidemos esa valerosa provincia.