COSTA RICA… NOS ESTÁN CAMINANDO
Carlos Federico Smith
Se habrá dado cuenta de la saturación de propaganda, día y noche, que hace este gobierno y el resto de instituciones estatales por las televisoras. Hubo un momento en que, por ejemplo, la Caja puso tres anuncios seguidos sí, uno tras otro, sin pausa- sobre lo que está obligado a hacer y en la que destaca el rostro de un político de turno que de inmediato es ligado al afán reeleccionista. Seamos francos: en momentos tan duros para el costarricense, en donde el gobierno ya nos amenaza con no pagar los aguinaldos si no les soltamos más del dinero que tanto nos cuesta ganar, sólo puedo calificar de desvergüenza, para decirlo en decente, lo que está haciendo. Es asqueroso el afán politiquero y de endiosamiento que transpira esa anunciadera a diestra y siniestra en los principales canales de televisión, al tiempo que lloran por la falta de recursos.
Tanto la crisis internacional como la interna que ese mismo gobierno ha generado, han sido causas de una merma de los ingresos tributarios. Claro que con la caída de la producción se iba a reducir la recaudación por impuestos. De aquí la estulticia de querer poner más gravámenes que lo único que causan es una mayor caída en la producción y por ende en los tributos. Lo que no le dicen a la gente es que el gasto gubernamental de los últimos tiempos aumentó en más, mucho más, casi tres veces, de lo que cayeron los impuestos.
El problema con esta administración es que el único camino que parece seguir es lograr, a cómo haya lugar, recaudar más ingresos, sin detener la gastadera que se trae. Ha dicho que si elimina toda esta propaganda electorera sería poco el monto ahorrado comparado con lo que le falta, pero, injuria tras daño, con ello nos muestra una insensibilidad total ante el costarricense en apuros, a pesar de blasonar acerca de su “conciencia social” en la propaganda con que nos inunda. Lamento decirlo, pero también es hora de que el presidente deje esa viajadera a cuanto nuevo país se le ocurre, y con el poquito que así se ahorraría porque dicen que esos gastos son minúsculos- ayudaría a pagar los aguinaldos ya gastados por muchos empleados públicos o a mejorar una seguridad inexistente, que nos tiene horrorizados e intranquilos dentro de nuestras casas. Estas deben ser las prioridades con nuestros recursos, no las del ego y el boato.
Al gobierno le interesa muy poco dejar de gastar, si eso es lo que ha pretendido todo el tiempo y por ello el presidente se ha quejado amargamente de que los siervos ticos no le hemos pagado suficiente tributo, para que gaste por nosotros lo que mejor podríamos hacer por nosotros mismos.
Se trata de dar un ejemplo de frugalidad en tiempos duros, pero si la Asamblea no les aprueba endeudarse, no para infraestructura tan abandonada, sino para simple gastadera corriente gubernamental, el chantaje es claro: ¡se van a quedar sin aguinaldo!, si con la situación actual el aguinaldo apenas da un respiro en las finanzas hogareñas. La crueldad es mala, pero la saña es peor. Sepan que si con esa publicidad desaforada creen que van a ayudar a su candidata, están muy equivocados: ya sabemos que las intenciones no son las de moderar el gasto que todos pagamos; son las de seguir gobernando a como haya lugar, aunque después nos pasarán las cuentas por ese desalmado manejo oportunista de los recursos públicos.