• Empleado del ICE mata caco de dos balazos a la cara, Hatillo 7
“¡Y TODO POR UNA P... COMPUTADORA!”
FABIÁN MEZA
fmeza@diarioextra.com
Fotos: Oldemar Siles
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El padre de Cristian Morúa Torres toma la mano derecha del cuerpo inerte de su hijo.
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Por la paralela de Hatillo 7, con falda a cuadros y blusa de colegial, corre una adolescente a encontrarse con el resto de sus familiares. Un municipal la recibe y trata de evitar que avance. Ella lo quita y, al ver la sábana, la sangre que se empoza en el caño y a su padre, se tira hincada al pavimento. Le quita la sábana al cuerpo muerto y descubre que sí, se trata de su hermano, Cristian Morúa Torres. El grito de angustia, las manos a la cara, las lágrimas que desde que corría se venían dibujando en sus ojos. Una familia entera llora la pérdida de un hijo.
“¡Y todo por una puta computadora!”, grita el otro hermano del joven asesinado, después de agarrar a patadas el ordenador por el que su hermano murió.
ASALTO A EMPLEADOS DEL ICE
Cristian viajaba en un automóvil Nissan Sentra, descolorido, junto con dos sujetos mas. Una cuadrilla de trabajadores del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) se encontraban realizando un trabajo en ese mismo sector de la capital. “De los tres sujetos se bajaron dos, uno armado, el que está fallecido y trataron de asaltar a los empleados del ICE, uno de los trabajadores parece que reaccionó pues se encontraba armado también, disparó y como resultado se da el fallecimiento de este individuo. Los demás huyeron” explicó el jefe de la Fuerza Pública, comisionado Pablo Bertozzi Calvo.
Los trabajadores portaban una computadora personal. Ese fue el objeto de la disputa. El asaltante muerto intentó robarla, jamás esperó la respuesta de su víctima.
DOS PLOMAZOS EN LA CARA
A simple vista, el rostro de Morúa quedó despedazado. El empleado del ICE le disparó dos veces a la cara. Al socorrista Manuel Miranda le tocó declarar fallecido al delincuente. “Hasta donde logramos divisar encontramos dos heridas importantes en el rostro, muy cerca de la boca y la nariz, creemos que fue afectado su cerebro” describió el cruzrojista. Cuando la unidad de paramédicos llegó al lugar, ya el joven había fallecido.
“Desgraciadamente no pudimos hacer nada por él porque lo encontramos sin signos vitales, sin respiración, sin pulso, las heridas que presenta son heridas que denominamos incompatibles con la vida, por lo cual debemos declararlo fallecido y dejarlo en el lugar” agregó.
DOLOR FAMILIAR


La hermana del fallecido corrió al encuentro con sus familiares, quienes se encontraban alrededor del cuerpo de Cristian.