PRISMA
AYUDE A QUE SUS HIJOS REGRESEN A CLASES
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Ahora que se aproximan las vacaciones de medio periodo en las escuelas y colegios de todo el país, es importante que tomemos las medidas pertinentes para evitar que los muchachos dejen las aulas, y es que los datos estadísticos demuestran que es en esta época cuando más estudiantes deciden no regresar a lecciones, las razones son muchas, desde las excusas de siempre como que “no sirvo para el estudio” hasta la decisión de algunos padres de sacarlos de las aulas para que “ayuden con los gastos de la casa”.
La deserción estudiantil genera que los maestros, profesores y padres de familia experimentemos frustraciones porque los adolescentes asumen actitudes rebeldes y no quieren hacerle frente a sus responsabilidades en la escuela o colegio, al enfrentar estas noticias, muchas veces perdemos la paciencia y actuamos de manera equivocada, hacemos comentarios que no contribuyen a que nuestro hijo supere el “problema”.
Aquí es donde es importante trabajar mucho en la motivación. Esa motivación que consiste en el deseo de realizar algo, de lograr un objetivo con entusiasmo, alegría y esfuerzo. Pero cómo motivar a un estudiante si generalmente están pensando en las actividades propias de cualquier adolescente. Bueno... empecemos por no ser negativos y pensemos que se puede motivar al alumno si se expresan con claridad y precisión los objetivos que como maestro, profesor o padre de familia pretendo lograr en cada lección, denle confianza, otórguele la oportunidad de participación, y si por cualquier motivo él no sabe la respuesta sobre algún tema cuestionado, no lo ridiculice, trátelo con cariño y hágale saber que eso es normal en el proceso del aprendizaje.
Otra cosa importante es suministrarle al alumno las herramientas materiales para que se desenvuelva adecuadamente en el estudio, en esto el Gobierno por medio del plan Avancemos ha realizado un gran aporte, pero también hay que invitarlo a poner voluntad para estudiar, escuchar y participar, eso generalmente permite que los demás estudiantes del aula se contagien de su entusiasmo, pero antes deben tener la oportunidad de conocerse entre sí.
Recuerden que los estudiantes -aunque sean rebeldes- reconocen el cariño y la comprensión, nadie responderá agresivamente a alguien que lo trate con respeto y admiración. Los sicólogos sostienen que cuando el alumno forma juicios como: “Yo no participo”, “sólo el maestro habla”, “yo no soy considerado en esta clase”, “yo no sirvo para nada”, “ni siquiera me preguntan”, etc., se produce una exagerada falta de interés, y será muy difícil lograr un trabajo armónico. Recuerdo que cuando era estudiante tome algunos cursos de sicología y el profesor insistía en que la única forma de lograr los objetivos propuestos era mediante la persistencia.
Por eso la recomendación que humildemente le puedo aportar a los educadores y padres de familia, es que la única forma de manejar adolescentes es pensando como ellos, negociemos cada una de las cosas que queremos que cumplan, utilicemos frases estimuladoras, salude, agradezca, hable con claridad y amabilidad y destaque siempre lo positivo, relacionando el tema que se está tratando con la “propia vida” y con el futuro del alumno.
Debemos entender que motivar a los alumnos no es consentirlos, es crearles un interés, ayudarlos a descubrir la necesidad de conocer cosas nuevas que les sirvan para el futuro. Por el bien de sus hijos y el de Costa Rica, ojalá que en estas vacaciones de medio año sus hijos no se queden en la casa, ya que la educación es la mejor herencia que los padres le podemos dejar a nuestros muchachos.