PRISMA
YA ESTAMOS EN CRISIS POR TARJETAS DE CRÉDITO
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Las tarjetas de crédito son la peor plaga que ha azotado a la humanidad, aún más, me atrevo a decir que han generado más enfermedades y muertes que el peor virus que haya aparecido en el mundo. Solo en Costa Rica existen 401 tipos de tarjetas disponibles, las hay de toda clase, diseño, y color; algunos las utilizan para las emergencias, otros para impresionar a la novia, y la mayoría simple y llanamente porque “no anda efectivo y mañana la pago”, sin embargo, cuando se dan cuenta están hasta el tope y precisamente ahí es donde empieza la desgracia.
El estrés que genera no tener dinero para pagar la tarjeta los lleva a endeudarse por uno y otro lado, hasta que caen en manos de los usureros o prestamistas, a estos desalmado no les tiembla el pulso para quitarle la casa con tal de pagarse su deuda. Por supuesto que con semejante congoja aparecen las enfermedades de todo tipo; alergias, taquicardias, depresiones, y todo el resto de padecimientos que nos podamos imaginar. Desgraciadamente parece que a las autoridades costarricenses no les importa. Mientras en Estados Unidos, el presidente Barak Obama puso límites para que las casas emisoras de tarjetas no abusen de los usuarios, aquí los diputados sugieren mandar al archivo legislativo un plan para regularlas.
El economista Carlos Arguedas, de la Universidad Nacional, recomendó hacer uso responsable del dinero plástico ya que se podría convertir en el detonante de la próxima crisis económica mundial, pero desde mi humilde punto de vista se quedó corto porque las tarjetas nos tienen consumidos en un hoyo oscuro desde hace años. El especialista Arguedas considera que las famosas tarjetitas son “una burbuja que podría explotar en cualquier momento, como lo hizo la del sector inmobiliario un año atrás”, según explicó el integrante del Observatorio de la Coyuntura de la Facultad de Ciencias Sociales, en nuestro país “el pago de las tarjetas de crédito se encuentra en el tope porque los consumidores si acaso pagan lo mínimo, sin amortizar ni pagar la deuda principal”.
A uno le parece extraño que pese a la crisis económica mundial que enfrentamos, las personas sigan gastando como si no estuviera ocurriendo nada, esto pasa porque los emisores de tarjetas son unos genios para sacarle la plata del bolsillo a la gente. Eso lo dejó muy claro el economista Carlos Arguedas al explicar las estrategias que los emisores están utilizando. Resulta que por un lado, han efectuado una política de readecuación de deudas con sus clientes y por otra parte han flexibilizado y hasta eliminado los límites a la tarjeta de crédito, lo que favorece que aumente la deuda de los usuarios, de esta manera, a través de ligeras modificaciones en las cuotas o los plazos, se ha permitido a los costarricenses gastar en medio de la crisis económica, por supuesto que el consumidor de momento no se da cuenta lo que ocurre, pero próximamente sentirá el “bombazo” ¿cuándo? Sencillo cuando detecten que las altas tasas de interés los tienen con el agua al cuello... y “ya p’a que” si no tendrán plata ni para pagar la cuota mínima.
Pónganse vivos porque el abuso en el uso de tarjetas de crédito tiene a más de un costarricense ahogado en deudas. El dinero plástico tienta a los ticos. Contar con miles y miles de colones a disposición hace que los gastos sean excesivos, los últimos datos del Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC), son alarmantes, los ticos debemos ¢571 mil 910 millones en tarjetas de crédito, y no es para menos... resulta que en este “paisito” existen 1 millón 384 mil 953 tarjetas de crédito, que corresponden a 1 millón 204 mil 660 personas.
Para que tengan una idea sobre la cantidad de dinero que debemos, les cuento que con esa plata se podrían construir 29 mil viviendas de interés social, con una valor de ¢20 millones cada una. Lo más grave de todo es que algunos “desalmados” cobran hasta el 50% de interés... como dice mamá: “que sinvergüenzas más grandes”.