
El estudio ambiental de Crucitas sí es completo
John Thomas (*)
El pasado martes 7 de julio, Allan Astorga dijo en esta Página Abierta que “Crucitas debe un estudio de impacto ambiental completo” y en siete ítems trata de explicar por qué; desde su punto de vista, el exhaustivo Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del Proyecto Crucitas, que analizó la SETENA desde marzo del 2002, es insuficiente según sus propias estimaciones.
Según este consultor el cambio autorizado por la SETENA hace un año y cinco meses no es una reducción sino una duplicación del proyecto original, lo cual es completamente malintencionado. Astorga reduce el cambio autorizado por la SETENA a una sola de las modificaciones y, convenientemente para su enfoque, ignora otras aun más trascendentales por su beneficio social, económico y ambiental. El consultor oculta el beneficio forestal del cambio, el positivo impacto para el ambiente por la eliminación de emisiones de CO2 y en el tema económico; tal y como lo exige el código de minería, el cambio autorizado a Crucitas optimiza el aprovechamiento del depósito, lo que implica que se producirá más oro y con ello mayores beneficios para todos.
Vamos por partes. Originalmente Crucitas fue viabilizada para construir una mina con un yacimiento de 126 hectáreas por 20 metros de profundidad en promedio (solo arcilla), lo que hubiera producido un volumen de material por extraer y procesar cercano a los 25 millones de metros cúbicos. Con la modificación autorizada la superficie se reduce a solo 50 hectáreas (ha) de yacimiento pero aprovechando el oro presente en la roca dura del depósito.
Este cambio producirá un 39% de aumento en el volumen de material por extraer y procesar, pero Astorga no dice que el área de relaves tiene capacidad suficiente para contener esa cantidad adicional de material. En este punto es fundamental que el lector tenga claro que la solicitud que aprobó la SETENA no fue únicamente sobre el tamaño y la profundidad del tajo. La Plenaria valoró también el hecho de que reducir la superficie de la mina en un 60% (126 ha. modelo solo arcilla a 50 ha. modelo arcilla y roca dura) tiene un indiscutible impacto positivo desde el punto de vista forestal.
En esa diferencia de 76 ha. existen 4.472 árboles que no será necesario talar, y si esto no es un beneficio ambiental, entonces que nos lo explique este consultor. Pero esto no fue todo, la SETENA autorizó a la compañía para reforestar con especies nativas las 382 ha. de potreros de nuestra propiedad con fines de conservación. Recordemos que la viabilidad del 2005 permitía reforestar con especies exóticas con fines de comercialización futura de esa madera.
Otro cambio autorizado en este mismo trámite y que deliberadamente oculta Astorga es que Crucitas ya no utilizará 30.000 litros de diesel por día para mover la planta de proceso, sino que a un costo superior a los $6 millones el Proyecto construirá una línea de distribución de energía hidroeléctrica desde Muelle de San Carlos hasta Las Crucitas de Cutris (74 kms), lo que evitará emitir 3.3 toneladas de CO2 por hora. El aporte de la mina al esfuerzo regional y nacional de carbono neutro sería tema de un artículo aparte por su indiscutible trascendencia.
Compromisos ambientales. Eso sí, el articulista no pudo evitar hacer una mención sobre la Declaración Jurada de Compromisos ambientales que la SETENA también analizó en el proceso que critica. Así de suelto como lo registra en su opinión, este dato carece de relevancia, pero cualquiera que revise esa declaración podrá constatar la magnitud del compromiso y el detalle de las obligaciones técnicas y sociales que Crucitas adquirió con el Estado costarricense.
¿Por qué usted no le cuenta a Costa Rica que solo en el componente social esa Declaración consagra 65 compromisos que son un ejemplo de responsabilidad social, y que sin duda ayudarán a sacar de la marginación a cientos de costarricenses que hoy ven en la Mina Crucitas su única y real oportunidad para salir adelante? Las piedras no comen don Allan.
Cuando Allan Astorga menciona en su artículo la resolución 272-2003 SETENA, tergiversa la verdad. Usted narra la parte de la historia que le conviene contar y de la cual usted formó parte. Lo que Astorga no dice es que la Escuela de Geología y la propia Universidad de Costa Rica nunca avalaron los informes de los profesores de esta escuela, incluido el suyo. ¿Acaso ya olvidó que tales informes no fueron presentados colegiadamente y que uno de los profesores consultados manifestó su aprobación al proyecto Crucitas? Estos informes producto del tiempo invertido en su preparación (una semana, admitió uno de los profesores), representan un análisis somero y sin detalle del proyecto.
También olvidó Allan Astorga que fue la misma Sala IV la que obligó a la SETENA a incorporar esos informes al expediente de Crucitas, lo que permitió constatar que la resolución 272-2003 SETENA había sido redactada copiando de manera textual prácticamente todo el contenido de los dos informes redactados convenientemente en contra. Sin embargo, “las autoridades de turno”, como usted las llama, en un malogrado intento por separarse de ellas, no tuvieron más remedio que continuar el trámite y justamente en la solicitud de Anexo al Estudio de Impacto Ambiental todas las inquietudes de los profesores (incluidas las suyas) fueron contestadas por la compañía a la SETENA, que finalmente aprobó el estudio ambiental y su anexo.
Cita e interpretación errónea. La normativa Astorga no solo cita erróneamente una disposición legal contenida en el Reglamento General de Procedimientos de EIA, sino que su opinión o interpretación del texto legal también es errónea. Lo que establece la normativa es que si un proyecto presentado como de bajo impacto sufre cambios que lo evolucionan a uno de mayor impacto, ese proyecto debe ser recalificado. Esto no ocurre con la actividad minera, pues per se está catalogada como de alto impacto, razón por la cual no puede cambiar a una categoría mayor.
Finalmente, la resolución de la Comisión Plenaria de mayo 2008 a la que se refiere Astorga (Nº 1287-2008-SETENA) establece los umbrales para la solicitud de la modificación de un proyecto y detalla: que el proyecto se desarrolle en la misma área donde fue aprobado (AP), que no haya cambio de actividad, que no supere el 50% del área constructiva aprobada y que no requiera nuevos servicios. Todo lo anterior lo cumplió Crucitas: la modificación se desarrollará en la misma área del proyecto. Industrias Infinito no ha cambiado de actividad, será la misma mina de oro. El proyecto mantendrá la misma área para el sector industrial y administrativo, la misma área de tratamiento de material procesado (relaves), la mina no requerirá de nuevos servicios y el único componente que cambiará será el área de extracción, que se reducirá en un 60% del tamaño original.
Sobre la mayor profundidad, todos los análisis de impacto ambiental que implican esta extracción sí fueron completamente considerados y así acreditados en el expediente de la SETENA. Don Allan, sume bien, Crucitas no aumentó en un 50% y menos en un 100% como usted dice.
Por todos es conocida la posición de Allan Astorga en relación con el Proyecto Crucitas.
Desde cuando era funcionario público en la SETENA él ha manifestado su pública posición en contra. Posición de recibo que no compartimos, como tampoco la comparten muchos respetados profesionales en diversos campos del quehacer científico, tanto nacional como internacional. La Sala Constitucional tiene la palabra.
*Ph.D, gerente general, Industrias Infinito S.A.