PRISMA
BULEVARES PARA PEATONES, Y TRABAJAR A DERECHO
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Lo que está sucediendo en los bulevares de San José es una barbaridad que debe ser combatida y eliminada inmediatamente antes de que ocurran problemas mayores. Cómo es posible que la Municipalidad realiza un enorme esfuerzo para construir espacios libres de carros que puedan ser utilizados para que las personas caminen tranquilamente sin ser atropellados y ahora, cuando todos celebrábamos le genial idea, resulta que aparece un grupo de “vendedores ambulantes” y se instala ahí con el montón de “chunches” incomodando a los costarricenses que a diario transitan por esos lugares.
Olvídense del cuentito de “me gano la platita honradamente” porque vivimos en un país de derecho que hay que respetar, y si ustedes quieren trabajar háganlo pero sin alterar el orden público y por supuesto cumpliendo las leyes que rigen la convivencia humana en sociedad. Porque por ningún lado dice que estamos autorizados para trabajar en lo que nos de la gana aunque atropellemos los derechos de los demás.
Lo vivido el pasado miércoles en el bulevar de la avenida 4 fue verdaderamente indignante, los policías municipales llegaron al lugar para dispersar a los vendedores de “discos piratas, chicles, cosa de horno, chayotes, lechuga, pan cuadrado vencido, y...” los muchachos en lugar de irse tranquilamente empezaron a arrancar adoquines y lanzarlos contra las autoridades, y todavía hay más de uno que dice que hubo exceso de la policía, ¡diay!... ¿y qué querían?... ¿que esperaran a que les cayera un ladrillo en la cabeza y los mataran? ¡No señores!, el exceso fue de parte de los vendedores, quienes además de estar trabajando al margen de la ley, también venden películas piratas y alimentos contaminados o vencidos, que es otro delito, y por supuesto arrancar adoquines y lanzarlos contra las personas es doblemente delito, porque por un lado están causando un daño a la propiedad y por el otro es “intento de homicidio”.
La policía está cumpliendo su misión de mantener el orden público protegiendo a los comerciantes que pagan impuestos y dan trabajo en sus establecimientos a cientos de costarricenses, el atropello es contra el comercio legal que tuvo que cerrar sus puertas durante toda la tarde para evitar que sus empleados resultaran heridos o sus ventanales fueran quebrados, los agredidos fueron los ciudadanos que debieron capearse las “pedradas” para poder llegar a las paradas de autobús y regresar a sus casas.
Nadie dijo que la construcción de los bulevares era para que los vendedores de chunches estuvieran más tranquilos, no, no… son para que la gente pueda caminar sin obstáculos, así que recojan sus plásticos y devuélvale ese montón de artículos piratas a los dueños, porque los bulevares no son tierra de nadie, y la policía municipal está obligada a garantizarnos que así sea.
No es justo que por unos pocos, la mayoría de costarricenses tenga que incomodarse y soportar el estrujamiento a que somos sometidos todos los días, en muchas ocasiones los peatones no tienen espacio ni para caminar, y deben “jugársela como toreros” para sortear lechugas y discos piratas, porque los vendedores ambulantes tienen copados los bulevares que fueron acondicionadas para uso peatonal, y no para mercado informal.
La verdad es que no tengo nada contra los vendedores, pero deben ponerse a derecho y devolverle la tranquilidad a los caminantes que necesitan llegar en buenas condiciones y a tiempo a sus trabajos. Entiendan que cada cosa en su sitio, los mercados para los vendedores y los bulevares para la gente, ¡así que ordénense!, porque a través de los años la Municipalidad a creado decenas de alternativas para los “ambulantes” y regresan a las calles, ¡eso no se vale!