• Grupos que quieren y rechazan la reinstalación de Manuel Zelaya
HONDURAS SE DIVIDE EN LAS CALLES
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Manifestantes que apoyan a Zelaya prendieron fuego a todo lo que encontraron en las calles de Tegucigalpa. (EFE)
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Tegucigalpa. (EFE) - Las calles de Tegucigalpa se han convertido en escenario y prueba palpable de la división existente entre seguidores y detractores de Manuel Zelaya, sacado violentamente del poder y del país el pasado domingo por los militares.
En el centro de la capital y en los aledaños de la Casa Presidencial miles de hondureños vitorearon y vituperaron a Zelaya y Roberto Micheletti, en el segundo día de este último en el poder y en medio de una profunda crisis política y el rechazo de la comunidad internacional al nuevo gobierno.
Si a primera hora el céntrico Parque Central se llenaba con pancartas de apoyo al gobierno como “Fuera dictaduras chavistas” o “Defendamos nuestra democracia”, en la tarde eran los seguidores de Zelaya los que ponían el grito en el cielo con acusaciones de “golpista” al nuevo presidente.
A pesar de que se mantuvo el tránsito de vehículos en Tegucigalpa cuando no está vigente el toque de queda (en horas de la noche), meterse en el tráfico se ha convertido en una aventura que cambia de curso a medida que se cortan y se abren las calles por manifestantes o policías.
Tras rezar una oración con las manos tomadas y cantar el himno nacional, los detractores de Zelaya reiteraron, como viene haciendo el gobierno desde el domingo, que la salida violenta del mandatario del país y su posterior destitución en el Congreso no ha sido un golpe de Estado sino una “sustitución constitucional”.
Convocados por la Unión Cívica Democrática, una organización que integran políticos, empresarios, iglesias y agrupaciones sociales, los manifestantes aseguraron que Zelaya sumió al país “en un desgobierno” y una situación de inestabilidad desde hacía días por la consulta que impulsaba.
MICHELETTI AMPLÍA TOQUE DE QUEDA
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El nuevo presidente de Honduras, Roberto Micheletti (der.), pronunció un discurso en el Parque Central de Tegucigalpa, frente a miles de sus seguidores.
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Tegucigalpa. (EFE) - El nuevo presidente de Honduras, Roberto Micheletti, extendió hasta el viernes el toque de queda vigente desde el domingo, después del derrocamiento de Manuel Zelaya como gobernante.
El portavoz de la Presidencia, René Zepeda, informó a la prensa que el toque de queda se reducirá en dos horas y a partir de ahora será entre las 22.00 y las 05.00 hora local, en vez de entre las 21.00 y las 06.00, que imperó el domingo y el lunes.
Un toque de queda se refiere al establecimiento de una cierta hora del día, en ciertas ciudades o estados y por diversos motivos, a partir de la cual se prohíbe o advierte a sus ciudadanos la libre circulación por vías públicas.
El ambiente de ayer en la capital estuvo marcado por manifestaciones llevadas a cabo, sin incidentes, por detractores y seguidores de Zelaya en dos sitios de la ciudad, los primeros a un costado de la catedral y los segundos a pocos metros de la Casa Presidencial.
Sin embargo, a diferencia del lunes, los enfrentamientos fueron menores, sin violencia entre los manifestantes y la policía.
Micheletti aseguró que el toque de queda ha reducido la delincuencia en el país y exhortó a los hondureños a mantener la calma para contribuir a la normalización de las actividades.