PRISMA
LOS “SERRUCHAPISOS”
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Comúnmente nuestra gente señala a las personas falsas con aquello de que: “ese tiene dos caras”. Y no es para menos, pues se trata de aquellos individuos que de acuerdo con sus intereses particulares le dicen a la “víctima” lo que ésta desea escuchar. Si choca o no con sus principios (¡¿?!), es otro asunto, pero que no perjudique sus intereses. Con sobrada razón, otros también llaman a estos indeseables sujetos “serruchapisos”, o “brochas”, e incluso términos más groseros.
Son como un matapalo, un parásito que lo invade todo: Los hay en la función pública, y en la empresa privada. Son verdaderos maestros en utilizar a sus propios compañeros y “amigos”, para ellos nada es poco con tal de escalar los peldaños que los llevarán a conseguir un beneficio personal.
Es una “gente muy simpática” que reparte abrazos, estrecha manos y, dice alabanzas a más no poder, tratando de quedar bien con uno o con otro. A los políticos con mayores posibilidades les dan contribuciones sin importarles su ideología, siempre y cuando esa contribución les permita en el futuro cercano pasar la “factura” para reponer su “inversión” con creces... porque gratis no hay nada, y si todo sale bien, incluso ellos mismos se meten a “políticos”, y entonces, el negocio es redondo.
Espero que mis estimados lectores no pertenezcan a este grupito de “personas” que aprovechan cualquier circunstancia para tratar de traerse abajo el esfuerzo de la gente trabajadora, porque si algo les sobra es tiempo para criticar a los que quieren superarse. Pobrecitos porque repiten como loras lo que algún malintencionado aspirante a político quiere que digan.
Lo más increíble es que esta “fauna”, que durante décadas ha hecho lo que le viene en gana, sigue creyendo que todavía no nos hemos dado cuenta de su grotesco juego de poder, hay algunos que con una mano nos felicitan y con la otra están buscando un lugar para hundirnos el puñal, así es… por eso es mejor actuar como dice mi hija: “Déjelos papi porque a los fracasados se los come la cochina envidia”.
Los unos y los otros tienen los mismos vacíos aunque vengan de diferentes tiendas, al final, como sabiamente dice el mismo pueblo “todos se tapan con la misma cobija”. El asunto es obtener la mayor información posible para luego acomodarla a como más convenga, sin importar el daño que se pueda causar con ello.
Así que tranquilos porque los “dos caras”, los reciclados y sus cómplices, son el verdadero matapalo de nuestra sociedad, nuestra paz y la estabilidad de nuestras familias. Por eso es importante estar alertas, muy atentos... para desenmascarar a esa lacra, semillero de corrupción, cuyo trabajo favorito es destruir a la gente buena y talentosa. No se deje contaminar, esté atento para que queme a esa mala hierba.