PRISMA
LA BANDERA AZUL ECOLÓGICA DA PRESTIGIO A COMUNIDADES
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Las diferentes formas de cooperación que se establecen en las comunidades están ayudando de diferente forma a su propio desarrollo. Entre los múltiples intereses que afectan a la sociedad civil, están los recursos hídricos, que a la vez son fundamentales para la vida misma, de ahí que la sociedad debe orientar sus mejores esfuerzos a promover el buen uso de los recursos naturales.
Uno de los programas desarrollados con mucho éxito en las comunidades es el Programa Bandera Azul Ecológica, creado en 1996 e inspirado en uno semejante de la Comunidad Económica Europea, denominado Bandera Azul. En nuestro país el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados, AyA, a través de su Laboratorio Nacional de Aguas, puso a funcionar el programa consolidado actualmente con la integración de las siguientes instituciones: Ministerio de Salud, Ministerio de Ambiente y Energía, Instituto Costarricense de Turismo, la Cámara Nacional de Turismo, el Ministerio de Educación Pública, y el propio AyA, posteriormente dijeron presente la Red Costarricense de Reservas Naturales Privadas y la Compañía Nacional de Fuerza y Luz, todos los representantes se reúnen una vez al mes, y lo mejor; su trabajo es totalmente gratuito.
El esfuerzo institucional y el propio de la sociedad civil son más que inspiradores para que Bandera Azul Ecológica coseche éxitos y de paso llene de prestigio a la playa, escuela, o comunidad que la adquiere. Durante los primeros cinco años el programa se dedicó únicamente a la protección integral de las playas, labor encomendada a las comunidades costeras que realizan desde entonces una encomiable labor. Pero luego fue enriquecido con otro tipo de comunidades, específicamente aquellas no costeras pero con gran potencial turístico.
El enfoque original se ha enriquecido con este nuevo giro y tiende a promover la organización de mayor número de comités locales que involucren a los líderes representantes de las diferentes fuerzas comunitarias, creando toda una cultura educativa donde desde el niño hasta el más adulto entiende la importancia de no contaminar, así como lo leen... en casi cien comunidades y playas “expulsaron a Jacinto Basurilla” y están vigilantes para que no regrese. De tal forma que los objetivos originales mantienen la calidad sanitaria de las playas, pero se amplía con otros específicos para las comunidades turísticas que tienden, entre otros objetivos, a administrar y vigilar integralmente los recursos naturales, promoviendo el desarrollo de saneamiento básico, educación ambiental y la atención integral de la salud en donde se instale el programa Bandera Azul Ecológica.
El trabajo conjunto de los grupos civiles atiende primeramente, sus individualidades para concretar con éxito el bienestar de un país mediante la promoción social. Las instituciones de la sociedad civil crecen rápidamente pero no dejan de ser frágiles, de ahí la importancia de fortalecerlas para asegurar la supervivencia de una democracia más participativa. El programa Bandera Azul Ecológica, compromete a las comunidades y crea confianza en sus propias capacidades para resolver los problemas más apremiantes y generar un legítimo orgullo local.
¡Felicidades para todos los que participan en este importante programa y sigan adelante por el bien de Costa Rica y el de sus propias familias!