APOSTANDO A PIEDRA, PAPEL Y TIJERA
Ing César Monge C.
(cesarmonge@yahoo.com)
Acá en Tiquicia, ¿Nos importa que quiebre un banco irlandés? ¡Sí, mucho!
Costa Rica no tiene reservas en lingotes de oro o sacos de diamantes, como los países grandes.
Tenemos cuentas y ahorros en varios bancos, como las empresas lo hacen para repartir el riesgo.
Somos una economía pequeña. Nuestras reservas no son de piedras preciosas, son de papel: certificados de depósito a plazo, bonos donde un banco dice que nos devolverán la plata invertida más los intereses en la fecha de vencimiento. En reporte de La República delinicios de mes supimos que el Banco Central tiene una chequera en Citibank, y depósitos en HSBC, entre otros.
Están muy bien administrados esos fondos porque se eligieron los bancos más sólidos del mundo. Lo malo es que ahora hasta los bancos más viejos y grandes del planeta están cayendo, y en quiebra ya no responden por el dinero depositado.
Eso casi nos pasó el 1 de octubre. El Banco Central tenía un bono por $80 millones en el banco Dexia, de Bélgica, que se podía cobrar el día 9 de octubre. El día 01 ese banco estaba declarándose en quiebra, teníamos un papelito que no valía nada. Así de serio. En último momento, gobiernos europeos apuntalaron el banco, como lo están haciendo los gringos, metiendo plata del estado en bancos privados porque su caída sería un colapso mundial.
A inicios de este mes, Costa Rica estuvo a punto de perder $250 millones en total. Para tener una idea, es lo que vale la nueva vía a Caldera. Si se daba la quiebra, con un solo golpe de tijera se recortarían las reservas de este país, de la noche a la mañana.
Por eso, no le deseemos el mal a nadie. No nos sirve que colapse el sistema bancario mundial.
La recesión nos está afectando a todos.
Algunos fanáticos disfrutan de esta crisis porque odian a los gringos. No seamos tan ciegos.
Cuando la economía gringa se resfría, a nosotros nos da pulmonía. Somos dependientes de ellos, nos guste o no.
Deseemos la pronta recuperación de la economía mundial, por el bien de nuestro país.