• Con figuras de más de 100 años
POR PRIMERA VEZ LAS RUINAS TIENEN PORTAL
Betania Artavia
bartavia@diarioextra.com
Fotos: Randall Sandoval
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Gerardo Carballo elaboró los nuevos trajes de José y María para engalanar las antiguas imágenes de madera, de gran valor histórico, que se exhiben dentro de las Ruinas.
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Por primera vez en la historia de las ruinas de Santiago Apostol en Cartago, se elaboró un portal, el cual fue inaugurado este fin de semana y se ha convertido en un atractivo para los visitantes.
El nacimiento fue hecho con figuras prestadas por el Movimiento Familiar Cristiano de Cartago, las cuales tienen más de 100 años de antigüedad, hechas en madera, sus trajes fueron cambiados por unos nuevos, elaborados por Gerardo Carballo.
Este cartaginés dedica gran parte de su vida a las actividades religiosas, y para la temporada navideña es muy buscado por su habilidad para decorar, y su creatividad.
Ya ha hecho 50 portales desde noviembre, unos grandes otros pequeños, pero el que más le ha gustado es el de las Ruinas, precisamente por ser un reto especial.
“Es algo que yo siempre quise hacer, porque veía las imágenes tan bonitas que las ponían casi hechas un puño debajo del árbol afuera de las Ruinas; y yo siempre decía, que esas imágenes debían ser para exhibirlas, para enseñarlas y dentro de las ruinas hay ese espacio para hacerlo”, comentó Carballo.
Dedicó un día entero en una tarea contrarreloj, ya que debía estar listo para que la Jasec se hiciera cargo de la iluminación, y puso en cada detalle todo el cariño, por eso decidió hacer él mismo los nuevos trajes para las imágenes.
“Las que tenían ya no estaban muy bonitas, las imágenes son preciosas, son de un estilo de la escuela de Paco Zúñiga, que trabaja solo el dorso, y las manos tienen un pastillaje de arcilla y otras técnicas, el rostro muy bien detallado y los ojos de un vidrio especial cristalizado que no pierde el brillo”, explicó Carballo.
El pasito tiene 40 años de estar en manos del Movimiento Familiar Cristiano, pero por sus características este apasionado del arte asegura que supera los 100 años de antigüedad, y su valor es incalculable.
Precisamente dentro de las Ruinas se mantiene vigilancia permanente, ya que ahora permanecen abiertas para que los visitantes contemplen la belleza de los jardines con que cuenta el que sería el templo dedicado a Santiago Apóstol, en torno a la cual giran muchas leyendas. En ese mismo lugar se levantó la primer iglesia para el apóstol, primer patrono de Costa Rica, en los primeros años de la Conquista, se cree que fue un rancho de paja; para sustituirlo se construyó otro templo en adobe para la parroquia, el cual se derrumbó en el año 1630 por un terremoto.
El templo fue reedificado, pero la estructura se debilitó y volvió a derrumbarse en 1816 a causa de un terremoto que afectó la zona; sin embargo, el amor de los cartagos por su templo los llevó a levantarlo nuevamente en 1826, pero el terremoto de 1841 lo volvió a derrumbar.
En 1862 según la recopilación de Adriana Fallas, se aprobaron los planos elaborados por el arquitecto Francisco Kurtze, para hacer el templo que hoy conocemos, pero el terremoto de 1910 causó serios daños en la edificación.
Desde entonces se dejaron las Ruinas, no hubo más intentos por terminar la obra, ya que todo parecía indicar que por alguna razón no querían que se convirtiera en templo, y es que según la leyenda popular en las Ruinas hubo un crimen, y desde entonces ya no era tan puro para albergar un lugar santo como es el templo.
Según cuentan los más viejos, cuando la bruma se apodera de la ciudad es fácil observar dentro de las Ruinas una sombra con forma de sacerdote que vaga en penas, por su error.