PRISMA
NAVIDAD Y JUGUETES BÉLICOS
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
En la época navideña es muy lindo regalar juguetes a los niños, podría ser que estemos pensando en darle algún “cariñito” a nuestro ahijado, a los sobrinitos, a nuestros hijos, un vecinito, o a algún niño de escasos recursos, pero a la hora de comprar pensemos un minuto para no regalar cosas que contribuyan a incrementar la violencia en nuestros niños y jóvenes.
Específicamente me refiero a los juguetes bélicos, soldaditos plásticos, pistolas de vaqueros, espadas, rifles de balines, carros de guerra, tanques, y muchos otros que inundan los supermercados y puestos de juguetes en nuestro país. Tristemente muchos olvidan que Costa Rica es un lugar de paz y sin ejército, aunque debe ser una época llena de tranquilidad, muchos de los juguetes “para niños” estimulan la violencia, por ejemplo, para qué regalar un soldadito si sabemos que los soldados están entrenados para matar, igual ocurre con los tanques de guerra y hasta con las pistolas de agua, solo el hecho de que el niño moje con agua a otra persona ya está haciendo un daño, que se podría evitar regalándole un juego de ajedrez para que desarrolle su memoria o un peluche para que aumente su capacidad de dar y recibir amor.
Estos juguetes bélicos dan a los niños y a las niñas la falsa idea de que el uso de las armas es sólo un juego, pero no nos percatamos de que al permitirles jugar con estos artefactos ellos no sólo se divierten sino que también desarrollan un instinto agresor. Porque jugar no es sólo una forma de diversión, sino que es también un mecanismo de educación mediante el cual van formando su personalidad y carácter para cuando sean adultos, por eso debemos entender que cuando les regalamos juguetes bélicos o que representan violencia, es como si estuviéramos aprobando la agresividad infantil. Como dice mi mamá: ¡Cuidado por “hacer un gracia nos sale un sapo”!
Tal vez a usted esto le parezca una “pequeñez” porque los niños sólo están jugando, posiblemente crea que es un tema trillado que en DIARIO EXTRA tocamos todos los años, pero no nos cansaremos de insistir porque los especialistas en sicología afirman que los niños que usan juguetes bélicos tienden a comportarse de una manera mucho más agresiva, y ponen en peligro la estabilidad emocional y física de las personas de los rodean.
Nosotros, los adultos, tenemos el deber y la responsabilidad de escoger juguetes y regalos que fomenten el sano desarrollo de nuestros pequeños, ojalá juguetes educativos que estimulen la inteligencia de los chiquillos, con lo cual se les amplíe la posibilidad de nuevos y mejores horizontes y no aparatos que fomenten la violencia.
Hay muchos juguetes que le brindan placer a un niño o una niña y que aportan actitudes buenas. Por qué no intentamos volver a los juegos tradicionales que se caracterizaban por tener más ingenuidad e ingenio, como los trompos, las bolinchas, el bolero, los caballitos de palo, y muchos otros.
Pero no, somos “jupones” y por eso siempre debemos buscar el peligro... porque ahora para estar a la moda hay que regalar vídeo juegos, cargados de violencia y con mensajes satánicos. ¿Cómo es posible que fomentemos que nuestros niños se recreen con personajes sádicos, naves destructoras y escenarios sangrientos? Cuidado porque podríamos estar formando futuros agresores domésticos y hasta criminales y terroristas, ¡luego no nos lamentemos!