DE LAS ADECUACIONES CURRICULARES, DE PROFESORES, ALUMNOS Y PADRES DE FAMILIA
Jacqueline Portilla Fuentes, cédula 1-643-894 *
Para el que no ha entendido el concepto, una Adecuación Curricular a un niño, niña o joven, es simplemente -como lo dice la palabra- adecuar la materia a la manera de aprender del estudiante, y no implica bajo ninguna ley que al estudiante le tenga que “costar” la materia para tenerla, sino que con algún cambio pequeña o consideración se logran mejores resultados en general, aunque no debería ser, así cuantitativos, pero deberían ser cualitativos también. Ejemplo, hay estudiantes que sólo necesitan más tiempo para hacer los procesos de la prueba y otros que necesitan comprender las instrucciones para entender bien.
La adecuación curricular es obligatoria, el maestro o profesor debe aplicarla, quiera o no quiera, y el padre o madre de familia tiene que aceptarla; pero por nociones o creencias inexactas todos cometemos muchos errores con ellas.
Ejemplo, la madre que te dice que no quiere la adecuación de tiempo que la maestra o profesor le dice que su hijo necesita, con el razonamiento de “cuando yo estudiaba no había de eso y yo me la jugué, así que yo le diré que o termina el examen a tiempo o le pego”. Cuando un padre de familia nos dice algo así sentimos que éste cree que la adecuación es una alcahuetería y no es así, ya a estas alturas todos sabemos que hay muchas formas de aprender, que una persona tenga una forma diferente ni es nada malo, ni tampoco es voluntario como para decir que si no lo hace le pega.
Al otro extremo, tenemos al papá o mamá que cree que si su hijo tiene adecuación tiene que aprobar el año, aunque no haga tareas, salga mal en todos los exámenes y no haga nada en clase; este es el error más común, que un joven o niño tenga adecuación no le exime de realizar sus deberes tanto en casa como en clase, pero aquí entra el juego el maestro del otro extremo de la mamá, que cree que el niño de adecuación tiene o debe terminar y hacer todo exactamente igual al que no tiene adecuación y de paso al más aplicado. Me contó una vez una amiga que en una escuela del este de San José a su hijo, el cual tenía déficit atencional, todos los días le calificaban el trabajo cotidiano y siempre perdía un punto porque no mantenía la atención en la clase; en realidad la situación es risible, si tiene déficit atencional es casi imposible que siempre mantenga la atención ¡por eso tiene adecuación! pero parece que la maestra no lo comprende.
También está la otra que, el niño igual con déficit atencional, no hace los 25 ejercicios que hicieron los que no tienen problemas de atención pero hizo en forma correcta 14, ¿Por qué no aceptar esos 14 como trabajo completo, si el niño tiene problemas de concentración? No, es por ahí que va lo de las adecuaciones? O será que yo las entiendo mal, y entonces que hace esta maestra le deja al niño las otras 11 para hacerlas en la casa junto con las tareas o sea el niño al final nunca descansa y sus papás tampoco. Y ahora los alumnos también tenemos dos tipos, los excelentes, yo conozco alumnos con adecuación curricular que son de los mejores promedios de su institución ¿Por qué? Pues porque la institución cumple con la adecuación y el joven o niño comprende que el tener adecuación no le exime de sus obligaciones, y también tenemos el que no hace nada de nada, y al final dice “profe, debería pasarme, mire que yo tengo adecuación”.
Por último, lo más grave, algún funcionario que dice que no admite hacerle adecuación a un joven en el examen de bachillerato porque él va bien en los promedios y que por eso no la necesita ¡por Dios! ¿quién dijo que tenía que ir mal?, si se supone que esa es la idea, se adecua la formar de enseñar y evaluar para que el joven pueda tener éxito en sus estudios, conclusión no hay nada más incomprendida que la adecuación curricular… Posiblemente haga falta no un aburrido asesoramiento, sino un pequeño instructivo de qué y cómo se deben aplicar, y de consejos para profesores y para padres, pues los que hay son bastante deficientes y generales.
* Máster en currículo