PRISMA
LA SALA CUARTA, LA CAJA Y LOS “POBRES” PACIENTES
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
La situación es cada día más difícil en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) debido a que los costarricenses se cansaron de esperar atención médica oportuna y de buena calidad. Sí, sí; resulta que los magistrados de la Sala Cuarta atienden más de 60 recursos de amparo y acciones de inconstitucionalidad por semana contra la CCSS porque no les entregan las medicinas recetadas por el médico, por la mala prestación de servicios, o porque les programan operaciones “urgentes” para dentro de 3 años.
Por supuesto que no entendemos ¿por qué la Caja espera que la Sala Cuarta los obligue? Si de antemano saben que esa es su función, y los antecedentes indican que “tarde o temprano” igual tendrán que cumplir con su trabajo principal, como es velar por la seguridad médica de los asegurados. Todo indica que a lo interno existe un desorden de “padre y señor mío”, sino explíquenme por qué los mismos doctores -empleados de la Caja- recetan medicamentos que no hay en existencia o que son 10 veces más caros que los que tiene la farmacia hospitalaria y sirven para lo mismo, aquí es donde está el problema principal, pareciera que el médico labora para una institución diferente, o que la tecnología está tan atrasada que ni los mismos doctores saben qué hay en la farmacia de su hospital.
¿Entonces cómo recetan? No sé, pero seguramente participan en algún seminario donde hablan de lo último para tratar “x” enfermedad, vienen a la consulta y... zazzzz, lo recetan aunque no exista en el mercado nacional o valga miles de colones más que otro que hace lo mismo, por supuesto que la Caja -si no quiere seguir metida en esta serie de “tanates”- debería llamar a los doctores a cuentas y dar algunas directrices para que sepan como está la situación, talvez con solo eso se puedan unificar criterios y logren levantar un poquito la imagen de una institución que debería ser número uno en Costa Rica.
Y es que a los pacientes no les queda de otra que acudir a la Sala Cuarta. ¿Qué van a hacer?, pasan oyendo sobre las bondades de la medicina preventiva pero resulta que van a una cita y no hay doctores o les dicen que regresen en dos años, o, como el caso de las mujeres que se hacen el auto examen de mama, es dramático, se palpan los pechos, detectan alguna irregularidad y... empieza la tragedia, en el Ebais las remiten a la clínica con especialista mas cercana donde la cita dura mínimo dos o tres meses en llegar, de ahí la remiten al hospital correspondiente donde finalmente le dicen que no hay campo y la ponen en lista de espera o le dan la cita para dentro de unos cuantos años y, cuando por fin alguna “amiga” que trabaja en un centro médico “le ayuda” para que la atiendan más pronto, ya es demasiado tarde porque pasaron meses determinantes y su cáncer ya está demasiado desarrollado.
Por eso los asegurados no entendemos como la Caja impulsa campañas preventivas si en los centros hospitalarios hacen todo lo contrario, que pena señores pero sinceramente les digo; la culpa de que el cáncer de mama y otras enfermedades estén aumentando dramáticamente es de ustedes mismos, sí; los directivos de la CCSS que no se amarran los pantalones para garantizar una atención rápida y oportuna. Ojalá entiendan que no les están haciendo un favor a los asegurados, nosotros pagamos mensualmente por un servicio de primera y muchas veces en los hospitales somos tratados como limosneros.
Ahí les dejo la pelota en el área y picando, ustedes sabrán si se ponen las pilas o continúan esperando a que la Sala Cuarta los obligue a hacer bien su trabajo.