• Más de ¢500 millones en pérdidas, Barrio San José
COMPRESOR PROVOCÓ INFIERNO EN ALAJUELA
Manuel Estrada
mestrada@diarioextra.com
Fotos: Oldemar Siles y Luis Chinchilla, corresponsal
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El calentamiento de un compresor hizo que explotara y salieran enormes llamas que acabaron con todo a su paso.
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Un verdadero infierno se vivió ayer a eso de las 2 de la madrugada en el barrio San José de Alajuela cuando el motor de un compresor de la fábrica de pinturas Alfa se sobrecalentó, lo que hizo que explotara y las llamas se expandieran a un templo cristiano, a un bar restaurante, una mueblería y cuatro viviendas, más que fueron alcanzadas de forma parcial por el fuego; en total, 3.215 metros cuadrados fueron consumidos.
Rita Sánchez, una de las personas afectadas y pastora de la iglesia Maná, narró a DIARIO EXTRA lo terrible que es perderlo todo en un incendio: “El esfuerzo de muchos años se vino abajo en cuestión de segundos, no pudimos salvar nada, lo perdimos todo, ahora no sabemos dónde ir a proclamar la palabra del Señor”.
“Instrumentos musicales, material didáctico, computadoras y varios enseres de una escuela, todo valorado en más de ¢30 millones en pérdidas. Los 2 mil miembros que tenemos en Alajuela se vieron afectados”, agregó entre lágrimas la predicadora.
Por su parte el director nacional de Bomberos, Héctor Chávez, volvió a reconocer la falta de hidrantes en la zona y dijo: “Todo apunta a un problema en un motor de un compresor de aire en el área de procesado en la fábrica de pinturas, hay muchas características que coinciden”.
“Hay tres etapas que se investigan en un incendio. A saber, número uno: el punto de origen; dos: la fuente de calor, que en este caso es el motor, y número tres: la causa del incendio, saber por qué el motor produjo circuito”.
Chávez confirmó la colaboración de bomberos de Heredia, Cartago, San José y por supuesto de Alajuela donde trabajaron por varias horas para poder controlar las enormes lenguas de fuego que salían por todo lado.
DRAMA
Edgar Montero, empleado de la fábrica de pinturas por 20 años, se mostró dolido por la forma en que su ingreso diario se vio cortado, “Estamos consternados, no sabemos qué vamos hacer en tiempos de crisis. Es duro despertar y no ver su lugar de trabajo por tantos años; ahora solo queda pedirle a Dios que todo salga bien”.
Por su parte Alcides Murillo, dueño del bar restaurante, narró sorprendido que “estaba durmiendo cuando unos amigos me avisaron que el negocio se estaba quemando, pasará mucho tiempo para poder reponerme de lo sucedido. Las pérdidas ascienden a los ¢50 millones, debido a que la estructura es de dos plantas”.
Las familias que perdieron su vivienda serán sometidas a un estudio por parte del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) para un alquiler, mientras que las personas que vieron sus negocios reducidos a cenizas (iglesia cristiana, bar y mueblería) no contaban con una póliza contra incendio; no así la fábrica que tenía su respectiva póliza.
ALAJUELA EN LLAMAS
El 1º de mayo de 2007 la fábrica de químicos y suministros industriales en el Pacto del Jocote fue consumida por el fuego, provocando cuantiosos daños materiales.
Luego en barrio San José más de 100 personas se vieron afectadas en un voraz incendio que consumió un aserradero y varias viviendas y ayer nuevamente las llamas devoraron todo a su paso, donde una fábrica de pinturas, un bar restaurante, una iglesia cristiana, una mueblería y cuatro viviendas fueron alcanzadas por la potencia del fuego.