PRISMA
AUMENTO EN LA LUZ Y FÁBRICA DE CANDELAS
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
En estos tiempos, cuando el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) pretende un aumento en las tarifas eléctricas del 46% en promedio, el negocio con más futuro en el país es instalar una fábrica de candelas y “canfineras”, recuerdan aquellas que utilizaban nuestros abuelitos para alumbrarse y que fueron descontinuadas cuando la luz eléctrica se masificó y ahora solo son usadas en la decoración de restaurantes típicos. No nos queda más que ingeniárnosla de alguna manera para hacerle frente al descomunal aumento que pretenden, porque como siempre los más afectados serán los asalariados, y por supuesto las pequeñas empresitas.
¡Qué mala suerte la nuestra!, resulta que los diferentes gobiernos no invirtieron a tiempo en la construcción de plantas hidroeléctricas para utilizar el agua y mover las turbinas para producir luz, por eso ahora buena parte de la energía se produce mediante la utilización de combustible lo que está generando gastos exorbitantes al ICE... y adivinen qué, efectivamente ellos fácilmente se lavan las manos y nos pasan la factura a los clientes, olvidando que nosotros no tenemos la culpa que el montón de “cabezas huecas” que han pasado por el Gobierno y por esa institución hayan tomado malas decisiones, ¿y nosotros?... ¡salados!, porque o pagamos o nos cortan la luz ya que no tenemos a quien pasarle los gastos adicionales que generará semejante aumento, y por supuesto el ajuste salarial jamás compensará las subidas en todos los bienes y servicios.
La situación es verdaderamente alarmante... si la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) aprueba el aumento solicitado por el ICE, la familia que actualmente paga ¢14 mil pasará a pagar ¢20 mil, los que hoy cancelan ¢10.200 con el alza tendrían que pagar ¢13.260, los que consumen ¢25.600 deberán pagar ¢38.300, y los que ahora pagan ¢44.500 deberán pagar ¢72.650 a partir del primero de enero del 2009, o sea, dentro de tres meses. Algo parecido ocurrirá con las pequeñas empresas o negocios como sodas, bares y pulperías, porque el aumento sería de un 42%, eso quiere decir que si ahora pagan ¢194 mil, de aprobarse el incrementó tendrán que pagar ¢81 mil adicionales. ¿De dónde los sacarán? Nadie sabe, porque la gente no tiene ni un solo cinco para hacerle frente a las necesidades básicas.
Las autoridades del ICE deberían revisar y recortar sus gastos para ver por donde recogen algunos milloncitos para que el usuario sufra menos. Por ejemplo, recientemente cambió completamente su enorme flota de vehículos por carros último modelo y de los más caros, ¿por qué no buscan carros de buena calidad pero más sencillitos para que la inversión sea menor? De todas maneras muchos de esos carrazos 4x4 son usados por los jerarcas para gestiones personales y para trasladarse a sus casas, empiecen por ahí, cambien uno de ¢20 millones por cuatro de ¢5 millones y verán que el dinero alcanzará para más. No me digan que esto no es cierto porque ahí los veo todos los días en las carreteras haciendo presa y quemando combustible pagado por todos los ticos.
Señores..., ustedes le están “jalándole mucho el rabo a la ternera” y los costarricenses ya están perdiendo la paciencia, dejen de pasarnos la factura a los que no tenemos la culpa de las malas decisiones de los gobiernos. Si no quieren que la gente “estalle”, o tenga que volver a alumbrarse con candelas, es mejor que busquen alternativas menos impopulares como aumentar la luz un 46%.