San José, Costa Rica, Viernes 26 de setiembre de 2008, 00:50:37.


NOTICIAS DE
ÚLTIMA HORA
Zsa Zsa Gabor: 95 años de Glamour, el 09 Feb 2012, 13:30
¡SIN LUZ!, el 09 Feb 2012, 12:31
INDUSTRIA ALIMENTARIA CONSIDERA EXCESIVAS LAS MEDIDAS A SODAS ESCOLARES, el 09 Feb 2012, 12:06
No se pierda el Noticiario de Canal 42 por Internet, el 29 Feb 2008, 04:30
Escuche el Noticiario de Radio América por Internet, el 29 Feb 2008, 04:26
$ Tipo de Cambio
Venta: 559,09
Compra: 549,40
BÚSQUEDA


VER PORTADA IMPRESA

>NACIONALES

Publicidad


• DIARIO EXTRA con su tradicional respeto al derecho de todos a la libertad de expresión ofrece al país la posición del padre Minor de Jesús Calvo sobre su situación jurídica.

LA VERDAD DE MI CASO: Un cuerpo judicial enfermo

I parte

P. Minor de Jesús Calvo Aguilar

“La ley está sin fuerza y ya no salen decretos justos. Como los malvados mandan a los buenos, no se ve más que derecho torcido”. HABACUQ 1,4. (Texto bíblico).
Me veo en la obligación de aclarar y denunciar ante ustedes costarricenses, en honor a la verdad, algunos elementos de los cuales ustedes están carentes de un conocimiento real, pues lamentablemente no todo ha sido informado.

HISTORIA:

En el año 2003 el Gobierno de Don Abel Pacheco, ante la falta de pruebas reales sobre el homicidio de Parmenio Medina Pérez, viéndose presionado por la prensa y grupos antiimpunidad, amenazó con traer el FBI para investigar.

“Casualmente”, para ese tiempo –de setiembre a noviembre del año 2003- el temerario colombiano, John Gilberto Gutiérrez Ramírez, privado de libertad, inventó una verdadera “leyenda” donde ni más ni menos los personajes protagonistas de ese vulgar “cuento” eran Minor Calvo Aguilar y Omar Chaves Mora, como supuestos autores intelectuales de la muerte de Parmenio Medina. Al asumir la Fiscalía General, Francisco Dall’Anese y como fiscal del Caso, Guiselle Rivera, ni lerdo ni perezoso ahí tenía la oportunidad para iniciar con laureles no ganados su período y a menos de un mes de ser Fiscal General tenía “resuelto” el caso más sonado de Costa Rica, ¡cómo por arte de magia! Pero la mentira no puede prevalecer y el mismo John Gilberto Gutiérrez que firmó aquel “cuento” el 11-12 de noviembre del 2003, ahora, de forma sorprendente, 12 de febrero del 2004, se retractaba absolutamente de todo cuanto había dicho, hablando de la presión y manipulación de la que había sido víctima por parte del Ministerio Público y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

Francisco Dall’Anese convirtió el Caso Parmenio en su proyecto personal, recordemos algunos datos históricos:
A) Él personalmente fue a traerme en avioneta a Liberia, a pesar de que pudo haberme citado de forma tranquila a la Fiscalía, pero semejante “show”, que lo catapultaría a la súper fama, Don Francisco no se lo iba a perder.

B) El 27 de diciembre del 2003 el propio día que se me detuvo se realizó la primera vista oral ante el juez penal de Heredia, Víctor Mora, para apelar y pedir mi libertad, don Francisco y Jorge Rojas (director del OIJ) se sentaron atrás en la sala donde se realizó esta audiencia. Sólo recuerdo la cara del Juez Víctor Mora, aquella presión psicológica de Don Francisco no se podía ocultar, resultado: 6 meses de prisión preventiva en contra mía y de don Omar Chaves.

MI LIBERTAD:

Como John Gilberto Gutiérrez se retractó de su “cuento”, con base en esto mis abogados de ese momento Lic. Moisés Vincenzi y Lic. Rodrigo Rosales Arce hicieron una solicitud para pedir mi libertad, la cual me fue concedida por el Tribunal de Heredia en la persona del juez Oscar Mario Vargas. Esto representó un “golpe” para don Francisco, la prensa lo censuró (Marzo 12, del 2004). Entonces don Francisco la emprendió contra el juez Oscar Mario Vargas y él mismo, personalmente, llevó a los Tribunales de Heredia un documento –consta en el expediente- que no es otra cosa que un reclamo injustificado, porque a mi entender, un juez es soberano, pero como este era el Caso Parmenio, todas las excepciones eran válidas. Esto, que yo llamo presión para el Juez Vargas, en mi criterio, pondría a pensar a los jueces de Heredia. “Regañó a Pedro para que lo entendiera Juan”.

LA COACCIÓN, ARTIMAÑA DEL MINISTERIO PÚBLICO:

El Ministerio Público, en su desesperación por volverme a encarcelar inventó una vulgar “coacción”, los abogados Álvaro Jiménez y Perla Cheves y el periodista del respetado DIARIO EXTRA, Adrián Marrero, fueron llamados por una de las supuestas testigos claves, Alba Marina Bello Núñez, la cual se retractaría de todo lo que supuestamente sabía del Caso Parmenio, dijo: “Nunca dije que el Padre Minor pagó por la muerte de Parmenio”. Esto fue publicado por DIARIO EXTRA el 27 de mayo del 2004.

La fiscal Guiselle Rivera detuvo a Alba Marina Bello Núñez y después de varias horas de tenerla a puerta cerrada, ésta afirmó que había sido amenazada por estos abogados y por el periodista de DIARIO EXTRA. La fiscal Guiselle Rivera los arrestó, luego fueron liberados. Ahí fue protagónica la voz del mejor periodista de este país, Don William Gómez (Director de DIARIO EXTRA). Pero había que sacar provecho de esto respecto a Minor Calvo y entonces sin tener yo nada que ver con este asunto, inventaron que yo coaccioné a Alba Marina Bello y que estaba detrás de este plan. Todo porque ella afirmó que cuando viajaba en carro con los abogados Jiménez y Cheves, entró una llamada al celular de Álvaro Jiménez y que esa voz se le “pareció” a la voz del padre Minor Calvo. Esto fue suficiente para que Guiselle Rivera me arrestara en una audiencia en los Tribunales de Heredia en un segundo “show” al estilo de don Francisco Dall’Anese. ¡La discípula aprendió rápidamente el estilo de su maestro! El juez penal, David Hernández, siempre complaciente con la fiscal Guiselle Rivera, me impuso nueva prisión preventiva, a pesar de que era evidente que ahí no existía tal “coacción”.

Un dato curioso:
En el juicio, cuando llegó a declarar en el año octubre del 2006 Alba Marina Bello Núñez, mi abogado el Lic. Rodrigo Araya, le preguntó sobre esa famosa llamada por la que volví a la cárcel, ella respondió con toda frescura que no recordaba nada sobre esta llamada. Esto consta en los videos y actas del Juicio.

DALL’ANESE: “EL FISCAL DE LOS SHOWS”:

¡Pero bueno, ya don Francisco tenía lo que quería a toda costa, Minor Calvo en cárcel hasta el día de hoy! Casi cinco años de tortura o ¿Cómo puedo llamar yo a esta barbarie que han hecho con mi vida? De esta manera podría continuar con el Capítulo I de su libro de vida, que yo me atrevo a titular: “EL FISCAL DE LOS SHOWS”. Más tarde vendrían otros capítulos como el caso Ivannia Mora, donde todos fueron absueltos, esto le costó muy caro a don Francisco, le afectó su imagen gravemente, sólo recuerden la entrevista que la periodista Pilar Cisneros le realizó, quedó muy debilitado. Por eso pienso que con el caso Parmenio no se iba a permitir un riesgo semejante, ni una crítica tan dura de la prensa, el caso de Ivannia Mora lo alertó. Y por eso se ensañó aún más con el caso Parmenio. ¡Valientes jueces! del caso Ivannia Mora que resolvieron a derecho a pesar de las presiones.

Otro capítulo de este libro de shows es el caso de los ex presidentes. ¡Cuánto me identificó con don Miguel Ángel Rodríguez y con don Rafael Ángel Calderón! –independientemente de su situación legal-, quienes han vivido en carne propia un poco de lo que yo sufro hasta el día de hoy.

Muchas veces intenté ante el Tribunal de Juicio Heredia un cambio de medida cautelar pero no hubo argumento que valiera, parecía que a los Jueces de Heredia el virus “dallanessiano” los hubiese afectado. Claro, el reclamo al valiente juez Oscar Mario Vargas, reitero, fue a Pedro para que entendiera Juan.

RIDICULA ACUSACIÓN:

El Ministerio Público finalmente presentó la acusación, era un fiasco –el juez penal David Hernández la devolvió porque a pesar de que acusaba el delito de estafa, ni si quiera a Chaves Mora y a este servidor se nos había indagado (Diciembre del 2004) - Aquello era como un combo de delitos, incluso “lavado de dinero” en Radio María de Guadalupe, tal era la saña del don Francisco y su discípula Guiselle Rivera contra los acusados Calvo y Chaves, fue el muy bien recordado Lic. William Guido Madriz (R.I.P.) –no tengo duda que esta masacre judicial afectó su salud-, fue él quien le aclaró a Guiselle Rivera que era imposible que se dieran estos dos delitos a la vez, estafa y lavado de dinero, o uno o el otro, aunque Don William sabía que no existía ninguno de los dos. Así fue como irresponsablemente, estilo escudo-corona, Guiselle Rivera escogió el supuesto delito de estafa, eliminando en cuestión de horas el supuesto delito de lavado de dinero o legitimación de capitales. ¡Qué irresponsabilidad! ¡Qué saña!

ESTAFA SOBRESEIDA:

La tal estafa, fue tan evidente que no existía, que el mismo juez penal David Hernández, siempre tan complaciente con doña Guiselle Rivera, no pudo ocultar la barbarie de la inexistencia de los elementos constitutivos del delito de estafa y declaró un sobreseimiento definitivo por este delito en la resolución de la audiencia preliminar en el año 2005. Uno de los elementos primordiales para declarar este sobreseimiento fue la ausencia de víctimas y montos supuestamente estafados. Esto debilitó el caso Parmenio Medina gravemente, otra estocada para don Francisco y doña Guiselle. Si no hay estafa, no hay móvil. Si no hay móvil, no hay homicidio.

RESOLUCIÓN CLAVE:

Días después el Ministerio Público apeló este sobreseimiento y el Tribunal de Heredia, en la persona de la jueza Gabriela Rodríguez resolvió de forma ambigua. Entre otras cosas indicaba que ese sobreseimiento era ineficaz.

Así las cosas, los licenciados Rodrigo Araya Solano y William Guido Madriz (R.I.P.) le solicitaron al Tribunal de Juicio, o sea, a los Jueces de este caso, los licenciados Álvaro Abarca, Ileana Guillén y Zaira Sevilla que aclararan sobre qué delitos versaría el juicio. (Adición y aclaración, folio 6507, Tomo XIV del Expediente).

Y en resolución del 16 de noviembre del 2005 declaran: “el juicio será únicamente por el delito de homicidio calificado y no por los delitos de Estafa y Asociación Ilícita”. Así las cosas, atenidos y confiados en dicha resolución preparamos toda la “artillería” para aquello por lo que únicamente seríamos juzgados, o sea el homicidio.

No nos interesamos en aportar prueba sobre estafa, ni si quiera volvimos a ofrecer la que el Juez David Hernández eliminó en la audiencia preliminar. ¿Por qué tendríamos que hacerlo si los jueces nos indicaron que el juicio sería sólo por homicidio y no por estafa? Dato importante: Nunca esta resolución del 17 de noviembre del 2005 fue revocada, hasta hoy es “válida”.

MAÑANA SEGUNDA PARTE Y FINAL


 
 
 




Parte de la Sociedad Periodística Extra Limitada.
DIARIO EXTRALA PRENSA LIBRECANAL 42RADIO AMERICA